18 febrero 2013

El cine de Tarantino

Quentin Tarantino hizo por fin la película que quiso hacer. El director, cinéfilo que asegura que cuando se retire se va a ir a trabajar a un videoclub y va a convertirse en "el loco de las películas", fanático del spaghetti western a morir, volvió a escribir la historia a su antojo. En este caso no se lo mata a Hitler, pero sí a unos primitivos miembros del KKK.


Si de algo peca su nueva película, "Django Unchained", es de ser la más tarantinesca hasta el momento. Todo lo que es Tarantino, aquí está al extremo, si es que acaso era posible. Con rostros familiares en su cine (Christoph Waltz, Samuel L. Jackson) y otros más nuevos (Jamie Foxx, Leonardo Di Caprio), Tarantino nos cuenta la historia de un esclavo que va a ser rescatado por un cazarrecompensa que necesita su ayuda. Y para devolverle ese favor, ambos van a ir en busca de su esposa, presa en una Candieland comandada por el malvado Mounsier Candie. A grandes rasgos, la película es puro goce. Mucha sangre, mucho gag (la escena de la discusión del KKK se lleva todos los laureles), mucha verborragia (Christoph Waltz vuelve a estar increíble y vuelve a ganarse una nominación al Oscar), un soundtrack novedoso (sorprende que en un western sea spaghetti o no de repente suene hip hop), un cameo imperdible y hasta un pequeño regalito después de los créditos. Esto y más es lo que se pueden encontrar si van al cine (yo no pude conmigo misma y repetí) a verla. No es su mejor película, pero cualquier película de Tarantino tiene un porcentaje importante de calidad y entretenimiento asegurados.

Mis películas preferidas del director (de quien he visto todas, excepto un par que lo tienen sólo en el rol de guionista) son las tres que siguen, aunque no sé ordenarlas por lo que van en orden cronológico:


Reservoir Dogs. La primer película de Tarantino. ¿Copia de otra? El director siempre será acusado por quienes no lo quieren de robar. Pero lo que pasa con Tarantino es que es un fanático de las películas, y siempre se ve tentado a homenajear esas películas. Quizás ésta sí se parezca en la trama bastante a otra, pero no viene al caso. Porque Tarantino no sólo se queda en una trama (que incluso muchas veces suele repetir tema, como la venganza), sino en un estilo, un estilo "cool", que va desde lo estético visualmente, hasta el uso de diálogos de apariencia instrascendente y música preexistente. Con muy poco presupuesto y la suerte de poder haber contado con actores como Harvey Keitel, Tim Roth, Michael Madsen y Steve Buscemi, Tarantino supo entrar al mundo del cine con el pie derecho. Imperdible la escena en que Madsen tortura al policía, su actuación, la música sonando en la radio y ese famoso movimiento de cámara, la convierte en un punto alto de su filmografía. Sí, el cine de Tarantino es sangriento, pero hay mucho más para ver.


Pulp Fiction. Una película coral y con una estructura no lineal. Con un elenco formado por actores de la talla de Bruce Willis, Uma Thurman (quien se transformaría un tiempo en su fetiche), Samuel L. Jackson (a quien ya casi no va a poder abandonar), John Travolta y Tim Roth, entre otros, Quentin Tarantino ya se convierte en un director de culto. Imposible olvidar la escena del bailecito entre Travolta y Thurman o la inyección de la adrenalina. Tarantino quiere mucho a sus personajes y eso se nota.


Inglorious Basterds. Quentin se permite reescribir la historia a su antojo. Aquí se permite matar a Hitler incendiándose en un cine. Pero como si fuera poco, percibimos a un Tarantino más maduro. La primer secuencia de la película bien podría ser un corto en sí. La cinematografía es impecable, el guión muy correcto y los diálogos simplemente perfectos. Como si fuera poco, el film nos presenta a un actor alemán, Christoph Waltz, y hasta le vale un Oscar, por su brillante interpretación de un villano, un coronel de la SS, súper carismático. Acompañan al elenco Brad Pitt, Melanie Laurent, Eli Roth (que dirige el corto, que en el film es la película a la que asisten a la premiere), Michael Fassbender y Diane Kruger.