29 junio 2015

Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres.



Un día como hoy, hace 115 años, nacía Antoine de Saint-Exupéry. Ya lo dije alguna vez, mi primer libro fue "El Principito".

Wes Anderson y la literatura



¿Puede haber combinación más bella? I don't think so.

23 junio 2015

Apreciaciones varias sobre la última temporada de Orange is the new black


Esperar un año para liquidar la serie en una semana. Así sucede en estos tiempos. Pero lo cierto es que no pude evitarlo. Me encanta esta serie, me gusta su humor, su combinación con el drama pero sobre todo la galería colorida de personajes y el tiempo que se le dedica a cada uno y su historia. Porque sin dudas la serie empieza a ganar ritmo cuando deja un poco de lado a su supuesta protagonista, Piper, para convertirse en algo más coral.

A grandes rasgos sobre esta última temporada diré que me gustó mucho, me encantó conocer las historias de personajes tan aparentemente secundarios, aunque el capítulo final lo sentí un poco estirado (dura media hora más y eso me emocionó en su momento pero al verlo no sentí media hora de regalo). Claro que quedan cosas abiertas para desarrollar en la próxima temporada y no me parece mal.

Detalles llenísimos de spoilers:


  • Me gustó mucho el capítulo con la historia de Caputo, un personaje que acá en esta última temporada creció muchísimo. Y sus escenas con Figueroa son de lo mejorcito de la serie.
  • Piper me aburre, su trama de las bombachas me aburrió bastante también. Sólo disfrutaba verla con Alex, especialmente en esas escenas de sexo salvaje con odio.
  • El personaje de Bennet siempre me pareció  un boludo, nunca compré esa historia de amor con Dayanara. Quería ver más de Pornstache.
  • Ruby Rose, divina, es hermosa y sexy, pero su personaje me resultó poco interesante.
  • Banco más que nunca a Pensatucky. Siempre me pareció un personaje colorido y divertido, pero en esta temporada muestra otras facetas y sólo logra que la quiera más y más.
  • Me dio pena Nicky aunque, les adelanto, sé que ya estuvo rodando para la cuarta temporada, por lo que seguramente no esté desaparecida mucho más.
  • Me gusta el personaje de Danny y su "hey buddy". Al princio lo tomé por un boludazo forro pero en el capítulo en que descubrís que quien está detrás de todo es su padre, se me fue por completo esa impresión y le tomé cariño.
  • No soporto a la amish y la trama con los supuestos poderes de Norma me cansó bastante.
  • Creció para bien el personaje de Crazy Eyes pero se estancó mucho el de Poussey, lo suyo me resultó reiterativo y aburrido.
  • Morello era un personaje que siempre me había resultado tierno, acá me cansó, me resultó bastante insoportable. Su casamiento fue lo menos emocionante.
  • La relación entre Red y Mr. Healy me entretuvo bastante, aunque él me siga pareciendo un idiota. Ella es demasiado.
  • Odio a Gloria especialmente por culpa de Sophia. Pobrecita.
  • Flaca tiene un no sé qué que siempre logró que me cayera bien aunque sea la única de su grupo. Y me gustó su historia.
  • Celebro la no aparición de Larry, nadie lo quiere.
Bueno, seguramente me hayan quedado mil cosas por comentar pero después me las olvido. Y además, como prácticamente me vi todos los capítulos de seguido no puedo distinguir mucho entre lo que sucede en cada capítulo.

Soy la persona menos adicta a las series del mundo pero hay unas pocas que me pueden.

Y hablando de series, tristeza por la cancelación de Hannibal.

18 junio 2015

Mi primer tatuaje


  • Sí, es por la película de Wes Anderson, que es mi película favorita en el mundo. Pero para mí no sólo es una cita, sino un modo de decir que siempre he querido (I've) pertenecer a su universo.
  • No, no me dolió. Tampoco fui con miedo. Siento cierta fascinación por las agujas pero esto se parece más a que te estuvieran quemando a que te pinchen.
  • No creo que sea el único. Siempre amé los tatuajes pero en mí nunca los imagino bonitos. Necesito que sean discretos y, claro, con mucho significado. Por eso la primera opción no podía ser otra. Y si bien no tengo diseños en mi cabeza (ni lugares en el cuerpo, lo que más me costó decidir), sé sobre qué o quiénes quiero que sean mis próximos dos.
  • No es tan grande como aparenta en esta única foto que le saqué por el momento. Es algo que me dijeron mucho, por eso lo digo, es pequeño, de hecho creo que la mejor definición es: "tierno".
Por otro lado, no puedo dejar de agradecer a El Demiurgo de Hurlingham por incluirme en este premio. Me tomo algunos días más para pensar mis recomendaciones mientras tanto. 

13 junio 2015

Día del escritor

"Nunca descubriré por qué se escribe ni cómo no se escribe"

Marguerite Duras en su libro "Escribir".

07 junio 2015

Retrato de una adolescente

"Quisiera ir al cine veinte horas por día, así olvido quién soy y por sobre todas las cosas quién fui". 
A simple vista, Abzurdah (libro o película) trata sobre desórdenes alimenticios. Pero sólo cuando se la mira por vez primera y sin prestarle mucha atención. Es cierto que si el libro de Cielo Latini logró hacerse famoso y convertirse en best seller probablemente fue por destapar algo que estaba bastante oculto (la cantidad de blogs y sitios afines donde chicas enfermas se inspiran y apoyan entre ellas y a sus enfermedades) más que por la calidad de la escritura o, incluso, la trama principal, basada en su propia vida, sí. Es que a grandes rasgos, Abzurdah es la historia de una adolescencia (un poco más prolongada de lo normal) caótica, intensa, problemática, tormentosa. A grandes rasgos, como toda adolescencia. A grandes rasgos. Porque también es cierto que no todos los adolescentes terminan autodestruyéndose así, tanto, con elementos filosos, con un ataque al propio cuerpo, con relaciones que sabemos que no funcionan pero que nos obsesionan quizás por ese mismo motivo, de manera consciente o no.


Amores obsesivos. Dudo que exista alguien que alguna vez no haya vivido uno, sin necesidad de volverse loca a causa de uno. Enviar cientos de mensajes intentando sonar lo más cuerda y razonable posible (y darse cuenta mucho después al releerlo que era cualquier cosa menos eso). Creer que si este amor no funciona estamos perdidos de por vida, que nunca se va a volver a amar así, que no va a existir persona capaz de llenar en algún momento aquel vacío. "Los amores juveniles son así. Obsesivos, absolutos: a todo o nada. Lo terrible es que seis años después uno siga comportándose de esa manera", escribe justamente Latini.

Pienso a la adolescencia como algo tan complejo y difícil de experimentar (y explicar y describir), algo que no es una cosa pero tampoco es otra. No somos niños, nos creemos grandes e impunes, pero somos frágiles e inmaduros. Todo duele más en esa época, estamos más susceptibles, y a la vez nos puede cierta curiosidad y llegamos hasta a jugar con fuego. "El peor arrepentimiento es el de las cosas que no nos animamos a hacer" y es horrible la sensación que queda con un "¿qué hubiera pasado si...?". No sé a dónde voy con todo esto, muchas veces no sé a dónde voy. Pero lo cierto es que Abzurdah no me pareció un gran libro (tampoco está muy bien escrito, creo que faltan correcciones) y su protagonista me resultaba bastante irritante durante la mayor parte del relato. Pero así también fui seguro yo alguna vez, insoportable, no sabía lo que quería y tenía que probar las cosas para saber si eran para mí o no.

Había terminado el colegio. Mis padres me demandaban que comenzara una carrera universitaria. Nunca entendí eso: ¿por qué a los diecisiete años tenés que decidir qué querés hacer con tu vida? Muchos de nosotros no lo sabemos. Y yo, a decir verdad, estaba completamente desorientada. A los diecisiete años no estás capacitado para decidir qué querés hacer con tu vida.

Y ahora sale la película y seguramente miles de adolescentes van a ir a ver lo lindo y cool que aparentemente es tener esa edad y dejarse llevar por cada uno de nuestros impulsos. Porque uno puede pensar muchas cosas, en muchos escenarios, pero no siempre llevar a cabo cada una de esas ideas.

La película no tenía buena pinta desde el trailer. Su protagonista me parecía muy inadecuada. Pero de repente voy al cine a sacarme la curiosidad (sí, curiosa, una palabra que me define bastante) y me encuentro con una película más que decente, a la cual sólo le restaría los últimos cinco minutos (que no combina con el resto del film, SPOILER: ese final repentinamente luminoso y esas placas que apuntan a las estadísticas sobre los desórdenes alimenticios sobran) y en la cual incluso su protagonista hace un laburo muy bueno e intenso.


Sigo sin comprarme la historia de una adolescente que por un hombre comienza a lastimarse hasta querer morir, sigo creyendo que eso no lo causa una persona que simplemente un día te rechaza, que en realidad es producto de algo que está escondido dentro de una. Y la película logra reflejarlo también, aunque muchos quieran verlo del modo más sencillo. Retrata la primera parte de la historia con una estética cuidada que pone en evidencia lo lindo que es, sobre todo en esa edad porque son las primeras, la etapa del coqueteo, cuando deja de ser sólo eso y después cuando la unión termina de materializarse. Es fácil sentirse en el cielo cuando todo alrededor nuestro parece tan bello y perfecto. Pero nada lo es y cuánto más lindo es algo es cuando más tenemos que desconfiar. Nadie es perfecto, la perfección no existe, por eso "nunca se es suficientemente flaca" tampoco. "Perfección es una palabra demasiado grande, aunque muchas veces la haya pronunciado con una lejana liviandad; tan grande es que no conocemos su significado en bruto". Y el personaje de Alejo no tarda en comenzar a dar señales negativas, señales que una no quiere ver y que en su mente disfraza. Y el film retrata muy bien toda esa caída en picada de su protagonista que, además de un amor que no la trata como debe, es producto de una familia acomodada, malcriada, a la que los padres nunca terminan de observar, de escuchar lo que realmente tiene para decir. Por eso siempre pensé que echarle la culpa a Alejo y quedarse sólo con eso es algo totalmente perezoso (si no era Alejo iba a ser Cocol -el que la traiciona al comienzo del relato antes de ser consolada por Alejo bajo el nick de Hogweed- o alguno otro, seguro).

Además, ya lo mencioné muy brevemente alguna vez, "Es gracioso lo del fenómeno de Internet. Muchas veces uno llega a conocer mucho más, o quizás a creer que conoce mejor, a un cyber-amigo que a sus propios familiares o amigos": la sensación de sentir que las únicas personas que nos entienden en realidad son aquellas que una no conoce personalmente, si bien esta parte está mejor plasmada en el libro (es cierto que en el cine es más difícil), dentro de lo virtual, donde a la vez no somos nadie, es algo en lo que no es difícil caer una vez que uno se da cuenta de que dentro de esa virtualidad se puede ser más que nunca una misma. Encontrar alguien con quien hablar cuando se siente que no se puede hablar con nadie más de nuestra familia o amigos.

Con Abzurdah sigo teniendo sensaciones encontradas. Me sigue pareciendo un libro escrito de manera mediocre pero, si bien no me parece una historia demasiado original, está contado de manera cruda, es como la propia escritora lo define: un vómito. Está todo ahí puesto, miles de sensaciones y sentimientos y muchos contradictorios entre sí. Y con la película, el punto de vista de Cielo también ayuda (o no, sería para ponerse a discutir) a no condenar actitudes y decisiones equivocadas, al fin y al cabo de todo se aprende. Y no creo que haya necesidad ni de haber tenido un amante quince años más grande, ni de haberte cortado, ni de haberte muerto intencionalmente de hambre con la idea irreal de ser lo más flaca posible, para que uno logre sentirse identificado con la historia. Es la historia de una adolescencia problemática y creo, ojalá me equivoque, que para casi todos es una época problemática.


Si bien Abzurdah se publicó durante mi adolescencia, yo lo leí recién el año pasado. No sé por qué. Me acuerdo cuando salió, recuerdo haber visto y leído entrevistas a Latini, recuerdo que me llamó la atención pero nunca me compré el libro. Quedó ahí. Hasta el año pasado. Como todo, estoy segura de que lo leí en el momento en que lo tenía que leer.

03 junio 2015

#NiUnaMenos


Hace varias semanas leí algo que me impactó. En una nota sobre un nuevo libro, No te mueras por mí, incluían extractos del material que el libro presenta: ni más ni menos que cartas ante muchos ojos de amor que en realidad esconden obsesiones enfermizas que derivaron en muertes o situaciones cercanas a ellas. Hablo de la violencia de género que nos sitúa frente a personas que nos cosifican, nos tratan de mero objeto sexual, nos juzga por la cantidad de parejas sexuales que podemos o no haber tenido, y nos define lo corta de una minifalda.

Da escalofríos leer esos escritos, aún más al conocer la historia que vino después. Y este libro, que surge de Perú, es sólo uno de los ejemplos de lo que la violencia de género está engendrando. En nuestro país morimos cada 30 hs. Hoy se dice basta.


"El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos"
 Simone de Beauvoir.


31 mayo 2015

Irás a las ciudades de papel y nunca volverás


(imagen robada de la cuenta de twitter de @queleer)

Terminé de leer "Ciudades de Papel", de John Green. La verdad es que lo empecé sin demasiadas expectativas. Había leído ya un par de novelas suyas y temía que fuera un poco más de lo  mismo. Y si bien en cierta forma lo es, me sucedió especialmente con el último tercio del libro que no pude dejarlo. Sin entrar mucho en detalles, toda la parte del viaje, del road trip, me pareció hermosa.

Quienes leyeron el libro sabrán por qué luego quise leer a otro de mis eternos pendientes: Walt Whitman. Por eso me compré su libro "Leaves of grass".


En "Ciudades de papel", Q lee incontable cantidad de veces "Canto a mí mismo" y líneas de este poema que Margo dejó marcados, para poder encontrarla. 


Un día como hoy nació Walt Whitman. Puede ser un buen día para empezar a leerlo, ¿verdad?

27 mayo 2015

Lux y Trip


En opinión del doctor Hornicker, la promiscuidad de Lux era una reacción normal frente a una necesidad emocional.

-Los adolescentes buscan el amor donde lo encuentran -decía en uno de los mucho artículos que tenía la esperanza de publicar-. Lux confundía el acto sexual con el amor. El sexo se convirtió para ella en sucedáneo del consuelo que necesitaba después de suicidarse su hermana.



Trip Fontaine tenía la discreción natural de los grandes amantes, seductores más importantes que Casanova por el simple hecho de no haber dejado tras de sí doce volúmenes de memorias y porque nadie conoce su identidad.


Extractos que creo que alcanzan para definir a estos dos personajes. Si gustó la película, recomiendo el libro. Y si bien yo llegué a ambos en ese orden, estoy segura de que si gustó el libre, la película no puede decepcionar porque retrata bastante bien, con melancolía pero de manera lo suficientemente fría y distante, a esas jóvenes y la familia asfixiante (especialmente la madre) a la que pertenecen.

Las vírgenes suicidas. Libro escrito por Jeffrey Eugenides. Película dirigida por Sofia Coppola.

24 mayo 2015

Un poco de Jessa


Siento que hay muchas Jessas a lo largo de las temporadas que ya salieron de Girls, indudablemente una de mis series favoritas. Pero sin dudas mi favorita es ésta. Es quizás la más rota, pero también la consciente, la que entiende ("la heroína es muy divertida, pero te puede matar") y no se la pasa lastimando a los demás, bueno a veces no puede evitar un poco herir con su frontalidad a la hora de decir las cosas (me han dicho que yo tengo ese mismo defecto pero a la vez sé que hay muchas cosas que prefiero callar así que dudo que sea tan grave). Es frágil pero no lo suficiente como para suplicar por una amistad ("Adam, en serio necesito que seas mi amigo ahora"). Esta Jessa aparece después de, justamente, desaparecer. Cuando la abandona a Hannah de un día para el otro, tras un matrimonio fugaz que fracasa y una relación con su padre que no termina de cerrar.


Quizás a veces es necesario desaparecer, alejarse.