11 diciembre 2014

Vivo por ella

No me leas si no la viste, gracias.
I know I left too much mess and destruction to come back again
And I caused nothing but trouble
I understand if you can't talk to me again
And if you live by the rules of "it's over"
then I'm sure that that makes sense

I'm inlove and always will be. Quizás mi película favorita de las que pude ver en el Festival de cine de Mar del Plata sea "Mommy", de Xavier Dolan. Mi relación con este director es rara. Si bien las películas suyas que había visto (me falta "Laurence Anyways") me gustaron, no logré sentirme fascinada por su cine hasta que vi "Tom a la ferme". Ahí fue que mi ojo comenzó a posarse en las noticias sobre lo nuevo del director. Si había sido capaz de dirigir, a su fucking corta edad que no hace más que replantearme qué he hecho con mi vida, tremenda película, podía hacerlo de nuevo.
No sabía mucho de qué iba. El título y las imágenes de los pósters y algún still daban a entender qué tipo de relación iba a decidir retratar.


Se apagan las luces de la pantalla y aparece una leyenda. Nos sitúa en un futuro no muy distante, con una nueva ley que permite "deshacerse" (no es esa la palabra, pero eso significa) de un hijo problemático para que algún hospital público se haga cargo. Pero durante el resto de la película nos olvidamos de esa placa, casi que podría no estar. Sin embargo, está. Está para recordarnos que la madre en cualquier momento puede dejarlo, pero sus intenciones son acompañarlo, estar con él. Momento, me estoy adelantando.

Dolan decide encuadrar su película desde el comienzo en un formato 1:1 que no hace más que encerrarnos. Es raro acostumbrarse, aunque él tiene muy en claro cómo se sienten y encuentran sus personajes y por lo tanto quiere que lo sintamos de todas las maneras posibles.

A simple vista ella es una mujer adulta, un poco vulgar (trashy, podría ser la palabra) a la hora de vestirse, y no teme decir lo que pasa por su mente. Él, recién salido del hospital. Ella, advertida por uno de los médicos: "amar a las personas no las salva". Esa frase es quizás fundamental, sobre todo cuando más adelante él le muestra su temor a que en algún momento ella dejara de amarlo. Es que la relación de amor que tienen es recíproca pero tan intensa que por momentos parecería que fueran a quemarse.


Pull me out from inside. I am ready, I am ready, I am ready. I am fine, I am fine, I am fine.

Suenan los Counting Crows mientras él anda con sus auriculares escuchando cualquier otra música en una de las varias escenas tan bellamente musicalizadas. No importa que apelara a canciones hiper conocidas, y que de muchas una ya tenga una impresión, una sensación asociada. Acá él incluso genera algo nuevo. Con Dido cantando sobre no rendirse en una relación. O los Oasis hablando de sentirse probablemente salvados.


I said maybe you are gonna be the one that saves me, cantan ellos mientras la pantalla se abre en lo que es una especie de respiro en una película tan pesada, no en el mal sentido de la palabra, sino con emociones y situaciones que tienen un peso aplastante, que desgarran, que enloquecen, que fascinan, todo de una manera inmensa. Y de repente parece que sí, que uno tiene más lugar en ese mundo, y con alguien más, en este caso alguien que le va a enseñar algo más que las cosas que se aprenden en una escuela, y la única persona a la que los dos dejan entrar a su casa. Pero dura poco, porque eso no es más que una fantasía, una ilusión. Por algo esa escena se parece tanto a aquel sueño que la madre tiene con el hijo en un futuro casado y teniendo la vida que siempre quiso para él (momento en el que Dolan se permite entrar físicamente en la película).

Feet don’t fail me now
Take me to the finish line
Oh my heart it breaks every step that I take
But I’m hoping at the gates,
They’ll tell me that you’re mine

¿De qué habla ese final en el que él se escapa de las manos que lo ataban y sale por la puerta a la blanca luz del sol mientras suena Lana del Rey? ¿Hacia dónde lo lleva ese escape, esa salida? ¿Hay solución para esa violencia que a veces brota de él de manera repentina? ¿Se puede vivir amando de manera tan intensa? ¿O corremos peligro de asfixiarnos?
Sometimes love is not enough and the road gets tough, I don't know why
Ok, demasiados delirios. Es que con esta película me encontré con miles de emociones y pocas palabras para describirlas. Y como si fuera poco me termina la película con mi amada Lana del Rey y su canto al suicidio.

06 diciembre 2014

How wild it was, to let it be

I’m a free spirit who never had the balls to be free.


Tengo inmensas ganas de leer el libro tras haber visto la película en el reciente Festival de Cine de Mar del Plata.

Si bien Reese Whiterspoon nunca ha estado entre mis actrices favoritas, acá me compró totalmente. Desde las escenas en que así como la ves, chiquita, se pierde entre el paisaje y la mochila más grande que ella misma, hasta las de los flashbacks, algunas más jugadas.

What if I forgave myself? I thought. What if I forgave myself even though I'd done something I shouldn't have? What if I was a liar and a cheat and there was no excuse for what I'd done other than because it was what I wanted and needed to do? What if I was sorry, but if I could go back in time I wouldn't do anything differently than I had done? What if I'd actually wanted to fuck every one of those men? What if heroin taught me something? What if yes was the right answer instead of no? What if what made me do all those things everyone thought I shouldn't have done was what also had got me here? What if I was never redeemed? What if I already was?

03 diciembre 2014

Lo que dejó Mar del Plata.


Resumiendo:

Vi lindas películas (también varios bodrios, pero bueno, eso siempre pasa en estos lugares). 

Me vi en pantalla grande y aunque eso me daba terror la experiencia fue muy agradable.


No sé por qué eligieron mi foto para ilustrar nota en el diario impreso de La Nación:


Al igual que el año pasado, fui a la playa sólo cuando terminó el festival y hacía frío. Cuando el tiempo estaba lindo, me la pasé encerrada en el cine.


En total vi 31 películas.

Me levanté todos los días para ver funciones de prensa a las 9 de la mañana. Así de bien trabajo para Visión del cine.

Ya quiero volver a ver Mommy, de Dolan, porque me voló la cabeza, me enamoraron sus protagonistas y amé cómo utiliza canciones obvias y súper archi mega hiper conocidas pero con una emoción y un timing perfectos.

Dos de las más agradables y divertidas sorpresas fueron Confetti of the mind, de Nacho Vigalondo, y What we do in the shadows, un falso documental de vampiros, sí, así de genial como suena.

Comí como gorda, como sólo yo sé hacerlo. Las papas fritas se convirtieron en una constante guarnición.


Me encontré con amigos y conocidos a los que acá no veo casi nunca y allá estaban por todos lados.

Seguí escuchando hasta el hartazgo a Lana del Rey, hasta el punto de acostarme a dormir con los auriculares puestos y despertarme un par de horas antes de levantarme y apagarlos.

Y me saqué una foto con Aragorn antes de que entrara volando al hotel.


Hasta el año que viene, Mar del Plata.


Fotos: mi instagram @enjoyjessica

14 noviembre 2014

Cuando se trasciende lo virtual

A mí internet me cambió la vida. En un principio no parecía que fuera para bien. Cuando me pusieron internet en mi casa, tras estar varios años caminando hasta algún cyber (¿todavía existen esos lugares?), no supe cómo manejar de repente tener todo tan accesible. Es incluso aterrador hoy en día para mí pensar en todo lo que hay en ese lugar virtual, la cantidad de información y de personas.

De manera compulsiva (creo ésa que es una de las palabras que mejor me define) me encerraba en mi casa sólo para poder pasar todo el día allí dentro, o sea, enfrente a la computadora. Me alejé de la vida social, mi vida social era ésa, se sucedía ahí dentro de esa caja cuadrada. A veces es más fácil hablar con gente que no conocés. Lo sabe Lisbeth Salander, lo supo Cielo Latini (perdón, acabo de terminar de leer Abzurdah y quizás ese libro me trajo a mi cabeza aquella etapa de mi adolescencia no tan adolescente, porque la mía duró un poco más de lo normal), y lo supe yo y lo deben saber miles de personas más.

Con el tiempo, tras un fallido paso por la facultad en una carrera elegida casi de manera azarosa, decidí estudiar cine. Ése fue el comienzo de algo que todavía no sabía bien qué iba a ser. Lo cierto es que me hice amigas (amigas de verdad, amigas que años después veo seguido y con quienes hablo casi a diario, a diferencia de muchas otras que pasaron antes por mi vida, que eran más bien compañías momentáneas) y descubrí que sí, que mi pasión estaba en el cine. No sabía bien en qué parte, haciendo qué, pero podía refugiarme en una película en lugar de en algún chat o foro con gente tan perdida como uno.

Pero como las cosas siguen avanzando, como la vida, hubo un momento en que todo se unió en un lugar perfecto. Y allí pienso en un blog de cine que una chica a la que apenas estaba empezando a conocer comenzó a escribir, seguramente sin imaginarse en todo lo que derivaría y, sobre todo, que iba a funcionar como punto de encuentro de gente que también necesitaba conectarse de otro modo y más que nada a través del amor por el cine. Y pienso en Cinescalas, blog por el cual conocí a mucha gente que hoy por hoy considero amigos de por vida. Y yo nunca me caractericé por ser una persona muy amistosa.



Y por eso me enorgullece saber que en unas semanas, en ese festival de cine que no sólo cuenta con un prestigio muy importante, sino que se convirtió en una cita obligada para mí año a año, la gente va a poder ser testigo de lo que pasa ahí dentro, al menos una parte de eso, pero lo que más orgullo me da es saber que soy aunque sea una pequeña parte de eso. Y si bien me aterra la idea de verme en pantalla grande, no puedo dejar de imaginarme con la mejor de las sonrisas qué se va a sentir cuando las luces de la sala se apaguen y la pantalla dé lugar a esta película que es mucho más que una película. Me trajo muchas cosas. Ganas de seguir respirando cine, amistades que sé que van a perdurar toda la vida, y una relación que pensé que nunca iba a ser capaz de tener.


Hoy más que nunca siento que no estoy sola en esto.

15 octubre 2014

¡Vuelvan!


Las extraño.

Tengo el libro aunque confieso que aún no lo he agarrado. Espero que sea aunque sea un poquito de lindo como la serie. 

02 octubre 2014

Estado mental

Termino de leer este pequeño gran libro, que llegó tarde a  mi vida pero lo hizo para quedarse impregnado en mí...



Lunatics are similar to designated hitters. Often an entire family is crazy, but since an entire family can't go into the hospital, one person is designated as crazy and goes inside. Then, depending on how the rest of the family is feeling that person is kept inside or snatched out, to prove something about the family's mental health.

Y luego sigo con este, porque una vez que entrás en ese estado no se puede salir.


There is always divorce, death, drunkenness, drug abuse and whatnot in any of several permutations. I mean, is there anybody out there who doesn't think her family is dysfunctional?


Creo que en algún modo debería agradecer que estos libros llegaran a mi vida ahora y no en otros momentos donde podrían haber quizás quedado más impregnados en mí pero también dejado otras cicatrices más marcadas.

10 septiembre 2014

Cruza el amor

Anagramas, de Santiago Giralt, está dividida en tres capítulos, cada uno dedicado a una pareja. Pero como las casualidades muchas veces son causalidades, sobre todo a medida que se van sucediendo las historias, vamos siendo testigos de cómo están conectadas entre sí. Parejas que no se terminan de entender y buscan quizás algo más en otro lado.

kurtsaunt:

Leonora Balcarce

Leonora Balcarce interpreta a una mujer en pareja con un director de teatro que cada vez que se pone a preparar una obra, como que desaparece, no está más. Pero a la vez, ella tampoco parece saber qué quiere, al menos cuando él se lo pregunta, se da cuenta que no tiene una respuesta. Cuando entra, de casualidad a una casa de habanos y coquetea con el vendedor, interpretado por Nicolás Pauls, descubre que lo que quiere es tener un hijo. Y va a buscar la forma de tenerlo sin importar el medio.

Después tenemos a una pareja de hombres, uno actor de la obra previamente mencionada y el otro, recién separado de su mujer y con un hijo pequeño intolerante e intolerable, malcriado y que no deja de maltratar verbalmente a su padre, muy enojado con todo lo que está pasando. A la vez está en la etapa en que recién comienza a encontrar lo que quería en su vida, y no se encuentra con un ambiente que lo acepte, por lo que intenta, sin mucho éxito, hacerle caso a una madre que no deja de asegurar que no es más que una confusión, y así conoce a Vera (interpretada por Catarina Spinetta).

Pero en el último de los capítulos, descubrimos que Vera no es una simple chica aburrida esperando acostarse con cualquiera una noche en el bar, sino la mujer del vendedor de habanos. En su casa, poco se parece a la chica sexy de aquella noche: con tres hijos a cuesta, los nervios la tienen a mal traer constantemente, y se la pasa de mal humor y gritando.

Lo que tiene de curiosa esta película, es cómo construye a personajes que a veces nos agradan pero muchas otras veces no soportamos. Si bien cada uno tiene sus grises, en esta película en blanco y negro que casi no los tiene, ellos se pasean entre estados de ánimos, infidelidades, dudas, gritos, discusiones, flirteos y demás intentando encontrar aquello que quieren. Al final, todo culmina en la obra de teatro, donde todos caen. Ninguna de las historias se termina de resolver porque ninguna de las historias de la vida suelen tener un final hasta la muerte. Para terminar, suena Luis Alberto Spinetta con su canción “Mi Elemento” y aparece la leyenda que indica que está dedicada a su memoria.

Anagramas es una película así, imperfecta, con algunos clichés, y, claro, desordenada. Sorprende Catarina Spinetta robando protagonismo. Y conforma ese final entreabierto. Se percibe algo de búsqueda, algo que todavía no se terminó de encontrar, un sello de autor, pero aun así es interesante y dan ganas de seguir al realizador (el mismo de UPA! y Antes del estreno), quien acá además de la labor de dirección, hace la de guión, montaje y fotografía.

*Anagramas se pudo ver en el BAFICI, que fue cuando yo lo hice, pero ahora tienen la oportunidad de verla en el Centro Cultural San Martín.

04 septiembre 2014

Dejaste tanto en mí


Porque musicalizás mi vida desde que tengo memoria.

01 septiembre 2014

Verte sonreír


Soy admiradora de esta mujer desde hace alrededor de quince años. Sí, es un amor de toda la vida. Crecí con ella. Crecí con la imagen de esa muchacha rebelde que se llevaba el mundo por delante. Que cometía errores, como todo el mundo. Que provocaba, que se buscaba a sí misma.
Y también fui testigo cuando abrió los ojos y descubrió que alrededor suyo había un mundo mucho más grande que el que se imaginaba. Cuando comenzó a preocuparse por la gente más necesitada y olvidada. Cuando decidió convertirse en madre, sola. Incluso cuando conoció a quien sería el hombre de su vida y la gente no hacía más que tildarla de come hombres. Como si Brad Pitt hubiera dejado a Jennifer Aniston sólo por ella, como si lo hubiera obligado, como si él no hubiera tenido nada que ver.
Y aunque al principio me costó creer en esta pareja, pues parecía demasiado perfecta para ser real, luego pude seguir ese amor y descubrir que no sólo era verdadero, sino que parecía más fuerte cada día. Y yo, que soy la persona más anti casamiento que pueda haber, la veo a ella, de blanco, y no me importa que sea la tercera vez que se casa y que no debiera usar blanco (¿al fin y al cabo quién hizo esas reglas? justamente las personas por las cuales hoy no me está interesando casarme), y me emociono.
Me emociona verla tan rodeada de amor, porque la siento a ella tan parte de mí, de mi vida.

12 agosto 2014

"Tenebrae", el clásico giallo de Darío Argento

*Este texto lo escribí como parte de un ejercicio para un curso que estaba realizando, pero me gustaría compartirlo acá, como admiradora que soy del director.


El director italiano terminaba de presentar su segunda parte de la trilogía de las madres, “Inferno”, que no había logrado el éxito de la primera parte, “Suspiria”, cuando se encontró artísticamente bloqueado. Tras no sentirse capaz de continuar con el cierre de esa trilogía, “La Terza Madre”, Argento retrasó ese proyecto por algún tiempo (finalmente la estrenaría recién en el 2007) y se metió de lleno en una clásica película giallo.

Inspirado por el miedo que un obsesivo admirador suyo le produjo, y la idea de alguien que asesinara sin motivo alguno, es que se construyó la historia de “Ténebre”.

En esta película, el protagonista (Anthony Franciosa) es un escritor de novelas de detectives que actualmente se encuentra promocionando su best seller que da título a la película. Es, de hecho, con una cita de este libro ficticio que empieza la película y que resume su idea: “El impulso se había convertido en irresistible. Sólo existía una respuesta a la furia que le torturaba. Y así cometió su primer asesinato. Había roto el tabú más hondamente arraigado, y no encontró ninguna culpa, ni ansiedad, ni miedo, sino libertad. Cada humillación que se interponía en su camino podía ser apartada con el simple acto de la aniquiliación: asesinato”.

Como buena referente del giallo, al asesino no lo vamos a descubrir hasta el final de la película. Antes sólo seremos testigos de sus asesinatos, siempre horrorosos, a través de sus propios ojos.

Darío Argento acá toma recursos que ya hizo propios, como el uso de colores muy vivos, algo que le quita realismo y colabora con la idea de plasmar escenarios casi oníricos, y hasta juega un poco más que de costumbre con la cámara y sus movimientos, logrando algunos realmente muy interesantes y complicados. Incluso hay uno que dura casi tres minutos y el propio director luchó bastante contra los productores que querían cortarlo.


Es cierto que suele dar la sensación de que el director nunca fue alguien que se preocupara demasiado por el guión, y acá no es la excepción. Aunque eso no sea del todo cierto, ya que confesó encerrarse a veces durante meses enteros a construir un argumento. Aun así, éste nunca fue su fuerte. ¿Cuántas chances hay de que un perro ataque de manera casi obsesiva a una joven y que ésta, intentando escapar, llegara a la casa del asesino y lo descubriera? Ésa es sólo uno de los detalles que parecerían ser forzados. Pero también hay algo que no muchos saben y que revela a Alan Jones, quien editó un libro entero dedicado a Argento: que él pretendía que la película tuviera mucho humor.

Al ver las películas de Dario Argento, muchas veces hay escenas que nos causan gracia, pero pocas de ellas realmente buscaban provocar ese aspecto. Lo precario de algunos recursos y las pobres actuaciones muchas veces son parte de ese encanto que tienen sus películas.

Un asesino con un trauma infantil que se va develando a lo largo de la película a través de flashbacks, la presencia del fetichismo esta vez enfocado principalmente en un par de zapatos de tacón rojos, hermosas mujeres siendo asesinadas y un protagonista que se ve de repente envuelto en el proceso de investigación son algunos de los elementos más básicos del giallo que Argento utiliza en su película.

"Tenebrae" es un giallo a medida pero con una gran inventiva visual. Y además de las reflexiones propias de la historia del asesino, el director se permite representarse a sí mismo en el escritor que es acusado de misógino por las historias que relata, algo que se presenta como absurdo, porque así mismo le parece a él.

Con referencias a Hitchcock y hasta una directa a Conan Doyle ("Cuando se ha eliminado lo imposible, aquello que queda, por improbable que sea, es la verdad"), "Tenebrae" cumple a la hora de entregar aquello que los admiradores de Argento esperamos.

Para quien les escribe, una de las mejores películas del maestro.