25 agosto 2013

Pequeñas epifanías de comedias románticas

Se me viene a la cabeza un pequeño detalle de una película, una película que es un guilty pleasure pero un detalle hermoso. Preciso. E inmediatamente me acuerdo de otra película, que apenas me gusta, pero tiene un detalle igual de lindo y exacto.


Hablo primero de "Because I Said So", película en la que una madre interpretada por Diane Keaton decide buscarle un novio a su hija, la que no puede mantener relaciones estables. Pero cuando aparece "el hombre perfecto" aparece otro. El morocho es arquitecto, tiene dinero, es elegante y culto. El rubio es separado, tiene un hijo y es músico. Toda madre optaría por la primera opción como novio de su hija, y en esta película no hay una excepción (al menos no por ahora). Y ella, Mandy Moore, también duda y decide probar un poco con cada uno. Hasta que algo le hace saber cuál es el camino correcto.

Puede ser una estupidez, pero funciona tan bien, que siempre me llega. Primero, ella está con su buen partido y sin querer, porque es naturalmente torpe, rompe un objeto muy valioso de su casa. Él se enoja, ella pide disculpas desesperadamente, se ofrece a pagarlo y él le contesta mal que no pudiera ni aunque quisiera.

Después, está con el otro. Están en su casa, ella cocinando (a eso se dedica) y se le caen unos platos o fuente (no recuerdo bien). Intenta recoger todo rápidamente y vuelve a pedir sus disculpas sintiendo querer morirse por dentro. Hasta que él le dice que se detenga, que no tiene que pedir disculpas, porque ni siquiera fue su culpa.


La otra película de la que me acuerdo al pensar en este detalle, es bastante olvidable. Se trata de "Made of Honor", esa copia de "My best friend's wedding" en que los roles se intercambian. En ella, Michelle Monaghan se está por casar en Suecia. Aquí es al revés. Primero, la experiencia, en este caso cotidiana, con su amigo, con quien ordenan postres que terminan compartiendo, pues ninguno tiene que pedir permiso al otro para sacarle una cucharada del suyo. Pero justo antes del casamiento, en un gran banquete, ella hace lo mismo con su futuro marido y éste se molesta, y le dice que si quiere comer del suyo que le pida y él le comparte un pedacito en su propio plato. Bueno, menos efectivo, sí, y además ella se tarda un poquito más en darse cuenta.

1 comentarios:

Ariadna Targaryen dijo...

me encantan esas dos peliculas en especial la ultima pero mi detalle favorito de esta es cuando estan con el padre y les hace una entrevista y el cuenta como ella una vez se quedo impactada por un hermoso cuadro de una mujer y le dijo que se casaria con el hombre que le produjese la misma sensacion que sintio al ver aquella pintura.