04 marzo 2011

Un drama impactante con cierto tono optimista

Hey there, Aron! Is it true that you didn't tell anyone where you were going?


La historia de 127 hours ya la conocerán todos (o casi).

Un joven que disfruta de las travesías a lugares desiertos, para escalar y explorar, se encuentra de repente atrapado entre una roca y una montaña. En realidad, lo que queda atrapado es su brazo.

Una historia de supervivencia, un protagonista que se las arregla completamente solo, porque ni siquiera había avisado a familiares, amigos o compañeros dónde iba a estar, por lo que no iban a ir a buscarlos. Con muy pocos víveres y sin las herramientas adecuadas, Aron (interpretado por James Franco, nominado al Oscar) no se rinde nunca, ni siquiera entre los sueños y delirios que por momentos lo hacen salir de esa pesadilla real que está viviendo.

Y si bien la historia es terrible, yo le sentí, como dije en el título, cierto tono optimista ya desde el vamos. La música, la personalidad del protagonista que por momentos se permite reírse de él mismo en el medio de la desgracia, la perseverancia, hace que, al igual que su protagonista, nunca perdamos la esperanza.

Sí me molestó que algunas personas en el cine se rieran. Insisto, hay momentos que son divertidos, alegres quizás, pero no me hacían reír. No me podía reír nunca, por ejemplo, SPOILER, cuando Aron, tras lograr salir se encuentra un charco de agua sucia y se tira de cabeza en él, a causa de la sed que llevaba desde hacía días FIN SPOILER.


Hay una escena por supuesto no apta para impresionables (no es mi caso, no hay película que haga que me cubra los ojos) y el final es realmente emocionante. No me convenció del todo el siguiente monólogo:

You know, I've been thinking. Everything is... just comes together. It's me. I chose this. I chose all this. This rock... this rock has been waiting for me my entire life. It's entire life, ever since it was a bit of meteorite a million, billion years ago. In space. It's been waiting, to come here. Right, right here. I've been moving towards it my entire life. The minute I was born, every breath that I've taken, every action has been leading me to this crack on the out surface.

Insisto en el final emocionante que casi, casi, me hace llorar. Filmada con característicos movimientos del director, que al principio se tornan como muy adrenalínicos, si es que es ésa la palabra, Boyle nos entrega una propuesta muy agradable de ver. Para mí, por lo menos, así lo fue. Dicen que en algunos festivales internacionales había gente que se desmayaba con la famosa escena que, por las dudas de que alguien no la sepa ni quiera hacerlo hasta ver la película, no voy a mencionar. Personalmente, no creo haya sido para tanto pero uno nunca sabe. Como dije, a mí me resultó una historia fuerte e impactante pero contada de una manera agradable y vigorosa. Y creo que la labor de Franco ha sido realmente brillante.

1 comentarios:

Nacho dijo...

Una de las grandes peliculas que vi en los ultimos tiempos. Simplemente genial. Un pelicula muy simple, facil de entender, dinamica, rapida etc. Creo que el fuerte de la pelicula no es la historia sino como esta mostrada. Me podran decir que se muestra lo que realmente paso. Pero para mi la pelicula es lo que el director- en esta caso Boyle- quiere que sea. La historia en si es emocionante, pero es el director el que hace que te emociones y que por momentos rias y por momentos quieras llorar. La musica, las camaras, los dialogos. Toda la pelicula te lleva por una secuencia de emociones y vivencias para que aunque sea por un momento, te puedas poner en la piel del protagonista de la historia.