15 enero 2015

¿Quién no querría serlo en el hotel Grand Budapest?

Photo via Creative ReviewSoy seguidora del cine de Wes Anderson desde hace alrededor de diez años. La primera película suya que vi fue The Life Aquatic With Steve Zissou, que tras ver el trailer esperando que sea una comedia me sorprendió y emocionó además de encantarme con una singularidad en las imágenes y la música que pocas veces había descubierto. A partir de ahí no pude parar y seguí viendo todas sus películas. Voy a ver todas sus películas al cine y hasta las repito. Me las sé de memoria, cada imagen, cada palabra, cada gesto, cada detalle. Obsesivo lo mío, sí.

Mi preferida, como me cansé de mencionar por estos pagos, será siempre The Royal Tenenbaums.

La cuestión es que repetí muchas veces, por acá y por cada una de las redes sociales por las que deambulo, que para mí premios como los Oscars no son garantía de nada, ya que en general no comparto sus gustos. Pero esto no impide que hoy estalle de alegría, porque sí soy consciente de todos modos del reconocimiento enorme que éste es. Y hoy se anunció que The Grand Budapest Hotel tiene 9 nominaciones (si hubiese quedado nominado Ralph Fiennes como actor, cosa que me hubiese encantado claramente, el número sería redondo y único), al igual que una de sus fuertes competidoras, Birdman (película con la cual no me gustaría nada que perdiera).



No sé realmente cuántas chances tenga de llevarse a su casa las estatuillas más relevantes, aunque las ilusiones la tengo. Sobre todo teniendo en cuenta que en los recientes Golden Globes su película ganó por sobre su mencionada competidora (al menos como Mejor Película, ellos se llevaron inexplicablemente el de Mejor Guión y, predeciblemente, Mejor Actor). De todos modos, si Boyhood le ganara no me molestaría.

Ahora resta esperar al 22 de febrero para saber qué va a suceder con todo esto. Mientras tanto mi alegría es inmensa porque es cuestión de remontarse un poquito atrás, no mucho, unos pocos años, para darse cuenta de que este éxito que hoy está teniendo mi director de cine favorito no era de imaginarse. Siempre supe que es un realizador muy de nicho, sus películas pueden ser tan amadas como odiadas, pero con las últimas películas logró encantar a un público más extenso y hoy es una de las películas que no faltan en cada uno de los premios de la temporada. Si les interesa, en Rushmore Academy (web page de la cual me siento muy orgullosa de ser parte) intento actualizar seguido todo lo que va sucediendo con su película.