22 diciembre 2015

Lo que el mar no se puede llevar


Una ex bailarina cuyo paso del tiempo la alejó de cada uno de sus sueños, un escritor que necesita aislarse -aún más- para ver si encuentra inspiración para seguir escribiendo. Ella, adicta a pastillas. Él, alcohólico. Angelina Jolie y Brad Pitt son dos clichés andantes en la película que ella misma dirige, "By The Sea", donde buscan encontrar algo -él, una historia para contar, ¿ella?- en un bello y paradisíaco lugar. Un drama ambientado en la década de los 70s, ambientación que funciona desde muchos aspectos. Por un lado, Angelina dice que necesitaba deshacerse de todas las distracciones (hola, celulares, hola, computadoras, hola a estar constantemente conectado aunque a veces también aislados) que hoy tenemos, pero además funciona cuando, después de más de media película la pareja descubre lo divertido que es convertirse en voyeur, sobre todo cuando tu vida ya no tiene ni una pizca de esa chispa que sí tienen los vecinos jóvenes y recién casados y llenos de esperanzas. Hoy en día es muy fácil encontrar al menos online gente que ocuparía ese lugar. Aunque claro, no tendría la espontaneidad y frescura que exudan Melanie Laurent y Melvil Poupaud en la película.

Amo a Angelina Jolie y eso no es novedad para quien me conozca incluso en lo más mínimo. Y la admiro. Y una de las cosas que admiro de ella es la pasión que le pone a todo lo que hace. En "By The Sea", Angelina lo quiere hacer todo. La escribe, la dirige y la protagoniza. El querer hacerlo todo  la lleva a que es casi imposible hacerlo todo bien. Y en este caso, el principal fallido del film es un guión que además de redundante y lleno de lugares comunes, se toma muchísimo tiempo en retratar este mundo, esta especie de burbuja en la que viven ellos dos, una en la cual aunque sólo sean dos personas comienzan a asfixiarse, en mostrar sus idas y venidas en este lugar, para que lo interesante de la trama se dé después de pasada casi una hora de película.

En cuanto a dirección, Angelina demuestra lo que aprendió de trabajar con diferentes directores talentosos y logra crear un film de envase bello y prolijo, con ciertas imágenes muy bien creadas, y juegos interesantes con espejos y ventanas. Como actriz, vemos a la Angelina que conocemos, a la que sale de una preparación más bien teatral, que acá se contradice un poco con el homenaje que la película intenta ser de un cine europeo sesentoso.



"Well done, darling, seems you just destroyed a happy marriage", le dice él y es curioso que es una frase que probablemente escuchó ella en la vida real muchas veces. En este mundo en el que vivimos en el cual siempre es ella la culpable cuando no puede evitar ser la tercera, en lugar de considerar que hay también un hombre que decidió tener una relación paralela a su oficial. En fin...

Otra cosa que se demuestra con la película, es que Angelina se hubiese vuelto loca si no hubiese podido ser madre (otro de los tantos puntos flojos del guión: desde mucho antes de ese "descubrimiento" final se percibe que es una pareja que no tiene hijos porque no pudo, no porque lo haya decidido). Es ése su principal rol, el rol que ella eligió antes de todos los demás, y sin dudas el que mejor le sale.


De sus películas como directora, creo que es la más floja a nivel guión, aunque sin dudas es la más personal, aquella en la que intenta bucear en su interior y combatir demonios. Es el retrato de un mundo aparentemente hermoso y elegante pero que en realidad está lleno de secretos oscuros, de desilusiones, de monstruos que viven dentro de ellos y a los que no siempre se los puede mantener en allí encerrados.

Es cierto que escribir no es fácil, aunque en esta película el personaje de Brad Pitt logra encontrar su novela al final del film, sin haber escrito más que unos garabatos en su cuaderno mientras bebía pensando en que no sabía qué escribir. Quizás hay que saber (y conocer) bien sobre lo que se escribe, y él sabe que está en ella, en esa mujer fría, trastornada, que fuma a escondidas, que se viste todo el tiempo de manera elegante para nadie. A lo mejor Angelina todavía no lo sabe todo sobre matrimonios asfixiantes, no lo sé.

Lamentablemente a Angelina ser una directora de cine reconocida le va a costar mucho más que al resto, porque aunque su posición le permita hacer lo que quiera, los ojos que la juzgarán serán en su mayoría los mismos que no pueden dejar de ver esta película como un proyecto vanidoso sin poder despegarse de la imagen pública que Angelina acapara constantemente portadas de revistas y noticias de internet (la mayoría escritas sólo porque sí, como la incontable cantidad de rumores sobre su separación con Brad Pitt, por poner sólo un ejemplo), más allá de que ella mantiene su vida tan privada como su estatus se lo permite. No es mi idea manifestarme (al menos ahora, acá, hoy) sobre el rol que ocupa la mujer en muchos lugares, siendo Hollywood acá el ejemplo claro, pero no deja de llamarme la atención que a personas como George Clooney y Ben Affleck les resulte mucho más fácil "hacerlo todo" en una película, que se lo acepte de otro modo, es como si nos dijeran continuamente que una mujer nunca puede hacerlo todo, que nunca tiene por qué querer hacerlo todo cuando pueden conformarse con sólo una pequeña parte.

Mientras tanto, y volviendo a mi amada Angelina Jolie como tópico, sigo dispuesta a verla crecer detrás de cámaras, ya que como ella misma lo dijo, la actuación es un bichito que hace tiempo le está dejando de picar y pretende que su carrera se centre en el detrás. Y creo que aún tiene mucho por aprender y, claro, para dar. Y el resto, no me importa.