21 agosto 2013

Un pasado real


Cómo el tiempo se me escurre como agua entre mis manos. Me es raro pensar en eso, pero así lo siento. Ya no tengo noción del tiempo, cuánto pasa, cuánto pasó. Tres años se me sienten como uno,y diez años como veinte.

Recuerdo ciertos hechos de mi vida y me resultan tan lejanos, casi como si le pertenecieran a otra persona, a otra yo, quizás de otra vida. Un personaje ficticio, ni más ni menos que el gran y sabio Hannibal Lecter, dijo, "las cicatrices están para recordarnos que el pasado fue real". Y no podría coincidir más. Algunas no se borran, están siempre ahí, y aunque muchas veces sienta que no me pertenecen, que ya no, son mías, no puedo erradicarlas.