08 octubre 2013

Las chicas de Spring Breakers vs. las de The Bling Ring

Las dos pandillas tienen en común muchas cosas, entre otras, son un reflejo de una sociedad corrompida, en el que la mujer no es una víctima más que de ella misma y de sus obsesiones.


En "Spring Breakers", película de Harmony Korine, las chicas usan bikinis, colores fosforescentes y se la pasan bebiendo y fumando y son rescatadas por un rapero (James Franco) que les va a dar un estilo de vida que a simple vista todas querían pero sólo unas pocas van a saber realmente manejarlo. Llena de homenajes al pop noventoso de Britney Spears, "Spring Breakers" es así como se la ve, trash, sexy, excesiva.


En la última película de Sofia Coppola, "The Bling Ring", que acá se estrena a fin de mes, la cosa está cargada de lujo. Ellas también son delicuentes pero cuyo objetivo principal es acceder al estilo de vida del que ellas quieren ser parte, y es el de las celebrities de Hollywood. Por eso, una vez que descubren lo sencillo que es, van a meterse varias veces a la casa de Paris Hilton, porque el tema no es sólo robarse algo de un armario inmenso en el que cualquier prenda u objeto puede pasar desapercibido, sino sentirse como se deben sentir ellos, así de fabulosos, con las carteras Chanel o los zapatos Louboutin. Sofia Coppola muestra una sociedad actual, obsesionada por saber qué hacen y qué dejan de hacer las celebridades, y para quienes lo importante es lo de afuera, la imagen que uno muestra, lo glamorosos que pueden ser por tener tantas cosas bonitas.


A simple vista, "The Bling Ring", que de las películas de las directoras a la que más rememora es a "Marie Antoinette", es superficial, pero no confundamos, así son los personajes protagonistas. Chicas que cuando son apresadas sólo quieren saber qué dijo Lindsay Lohan de ellas. Gente que proviene de familias que las ignoran o les prestan mucha atención (como bien dice Jesse en algún momento de "Before Sunrise": Everybody's parents fucked them up. Rich kids parents gave them too much. Poor kids, not enough. You know, too much attention, not enough attention.), como el personaje que interpreta la siempre genial Leslie Mann, que le da así como si fuera el café con leche de cada mañana, las anfetaminas a sus hijas, una de ellas la talentosa Emma Watson, que ya no se encuentra apegada a su Hermione, sino que resalta en personajes distintos cada vez.


Dos películas muy recomendables por quien les escribe, sólo apta para ojos que saben ver más allá del envase, y aceptar un tipo de sociedad que nos rodea, sí son dos perspectivas pesimistas capaz, pero necesarias.