07 noviembre 2013

Cuando el cine se tiñe de rojo sangre I



No, desde que descubrí este festival, no falto. Y este año no iba a ser la excepción. Sólo que tuve el placer de ir acreditada y por lo tanto estar cubriéndolo para Visión del Cine. De todos modos, no podía tampoco faltar mi crónica más personal que cualquiera otra, al fin y al cabo así me gusta pensar a mi blog: personal antes que nada.

Así que este es mi último paseo por los cines del Rojo Sangre.


El miércoles anterior fue la noche de apertura y asistí a la avant premiere de "Carrie". Película muy esperada por quien les escribe que terminó en una enorme decepción. Creo que hasta el momento no tuve tiempo ni lugar para hablar sobre esta película, así que aquí voy. Primero y principal, Chloe Moretz es una genia (la rompe en Kick Ass 2 por ejemplo) pero el papel no le queda. Sissy Spacek tenía una belleza casi enigmática, misteriosa, y así de hermosa como era también tenía cierto aire tenebroso, daba miedo. A Chloe no le podemos creer que sea una marginada en la escuela, no porque no podría pasar, pero nos cuesta (acá recuerdo otra vez Kick Ass 2 y la que menos me gustó de las tramas que es la que tiene que ver con ella intentando integrarse a las chicas populares de la secundaria). Julianne Moore no falla, ella es una actriz sobresaliente pero tanto el personaje de madre como el de hija (incluso algunos que las rodean también) están al borde de lo ridículo. La película no genera miedo, pero casi tampoco lo hacía la original, la primera versión cinematográfica de una novela de Stephen King, dirigida ni más ni menos que por Brian De Palma. Y es que si hay un grave error que se puede cometer, es el que hice yo: ver primero la de De Palma, y luego esta remake. No se pueden comparar, son dos productos distintos. Pero si bien la de 1976 era ante todo un drama sobre una adolescente marginada en la escuela y con una madre extremadamente católica que la criaba como en una burbuja, ésta versión moderna intenta generar climas de terror desde el comienzo, pero volvemos a rozar lo ridículo. A grandes rasgos, salí tan decepcionada del cine...

Al día siguiente sí pude comenzar como tenía previsto esta edición del Buenos Aires Rojo Sangre. Y la primer elegida fue una película española (aunque en co producción con otros países), "El Cosmonauta", de esas que no se suelen ver demasiado en un festival en el que predomina el terror y el gore, incluso el humor. Este drama de ciencia ficción es una historia de amor y amistad que queda a la deriva como uno de los protagonistas de este triángulo, que tras volver de la luna regresa a otra dimensión del planeta, un planeta Tierra desolado, igual a este pero en el que se encuentra totalmente solo.


Le siguió la función de la tan comentada "Sharknado". Confieso que ese día estaba casi sin dormir y con un mal  humor de perros... que se me fue inmediatamente tras ver esta película. Baratísima y berretísima, con un guión predecible y la loca premisa de los tornados de tiburones, "Sharknado" es un espectáculo desopilante. Se podrá ver el 22 noviembre a la medianoche por el canal Sy Fy.

Esa noche la cerré con "Found", sobre un niño que descubre que su hermano es un asesino y así pasa por  un torbellino de emociones. Y es que el mismo hermano que lo defiende ante sus padres y con quien comparte el gusto por las películas de terror, es de repente el que esconde cabezas humanas en un bolso. Impresionante el final.

Al día siguiente vi una nueva versión de "Hansel y Gretel" que nada, o casi, sólo los puntos en común que siempre tienen estas adaptaciones, a la versión que protagonizaron Jeremy Renner y Gemma Arterton. Esta película "De los productores de Twilight" (así te asustan :p) tiene como bruja a la olvidada Lara Flynn Boyle. Una de las cosas más curiosas de una película en que cambian las golosinas por marihuana, es ella, esa actriz diosa de la década de los 90s a la que las cirugías y el tiempo no la ayudaron. Por eso es gracioso que su personaje sea una anciana que a medida que chupa la juventud de los chicos se va convirtiendo en la mujer joven y bella que alguna vez fue.

Sólo un segmento de los cortos en competencia llegué a ver, y me encontré con productos bastante dispares.

Luego vi la secuela de una de mis primeras películas del BARS. Allá por el 2010 caí de casualidad en "Trash", junto a mi hermana menor, que creo que me odió. Y es que la película está dirigida a un público muy particular, y mucho de ese es el que asiste a este festival. Su secuela, "Trash 2: Las tetas de Ana L", sigue la misma línea que la primera, cambiando al protagonista masculino por este femenino, pero todo se vuelve excesivo. Sin duda, uno de los eventos de la semana, y es que además el film entró en la Competencia Internacional (mientras la primera en la Iberoamericana).

Mi segundo día en el BARS lo finalicé con una alemana, "On Air", película con un villano que habla a lo Bane (no tendrá la máscara pero es casi la misma voz pero hablando alemán). Un asesino serial de mujeres (siempre hermosas y sexies ellas, claro) que atormenta a un locutor de radio en el aire, haciéndolo responsable del futuro incierto de esta joven a la que tiene atada (en una sexy lencería, claro). El film maneja muy bien los climas de tensión, y hay varias vueltas interesantes.