23 diciembre 2013

Lo que dejó el 2013: las películas del año


Primero y principal, porque Sofia Coppola nos trajo su quinta película. Y si bien en general parece que no convención ni al público ni a la crítica, a mí no me interesa, pues me encantó. La directora se encarga de plasmar la decadencia de los jóvenes de LA, que se creen que se llevan la vida por delante y, que más allá de su vida acomodada, siempre quieren más. Viven pisando la frontera del peligro, no aprenden de sus errores y sólo se basan en apariencias y en bienes materiales. Hay que amarla u odiarla a la hija del legendario Coppola, yo elijo amarla.


El puesto por MI película del año está bien peleado por estas dos, una la ya mencionada, y la otra, la tercer parte de una de las historias de amor más bellas que dio el cine. Esta vez, más cansados, menos soñadores, y más agridulces que nunca, Jesse y Celine se encuentra vacacionando en Grecia, con sus dos hijas mellizas y miles de cosas que no se dijeron en este tiempo y parecen salir a flote todas en ese cuarto de hotel. La fantasía se volvíó una imperfecta realidad.

Hubo otras películas del año para quien les escribe, pero ya las pueden chequear acá, y próximamente, con algún aditivo (incluyendo lo peor también) en El Espectador.