07 diciembre 2015

La esencia del amor


Todd Haynes es un director que supo fascinarme desde el vamos. Me parece alguien impecable en su trabajo, capaz no sólo de contar historias de un modo sutil pero totalmente efectivo, plasmando sensaciones sin subrayarlas, sino de construir imágenes que fortalecen cada una de esas historias. Un film de terror con ciertos aires lyncheanos como lo es "Safe", o esa gema que siempre permanecerá en el top de mis películas favoritas en el mundo que es "Velvet Goldmine", donde supo retratar el mundo del glam rock como nadie, hasta un retrato de Bob Dylan que es tantos retratos como facetas el músico tiene.

Con "Carol" vuelve a hacerlo. Con la novela de Patricia Highsmith como referencia, vuelve a retratar desde la esencia más pura en este caso una historia de amor. Un amor que no necesita un beso hasta pasada más de la mitad de la película, porque está presente en cada mirada, en cada roce de manos, en cada respiración entrecortada. Si es así como nos sentimos al estar enamorados... Las palabras sobran porque a la larga no logran expresar todo eso. Y Haynes apela a esa sutileza, por eso es un director tan único.

"No sé lo qué quiero. ¿Cómo voy a saber lo que quiero si le digo que sí a todo?". Ésa es la frase que rescato de una película que sin dudas está entre lo mejor que vi en el año, y en los últimos años. La rescato porque muestran a Therese, interpretada magistralmente por mi querida Rooney Mara, como la joven que es, alguien que todavía no sabe qué quiere (trabaja en una casa de muñecas, pero le gusta los trenes y sabe mucho de ellos porque lee mucho al respecto aunque "tal vez no debería", le gusta sacar fotos pero no cree ser buena y no se atreve a sacarle a las personas porque siente que puede estar invadiendo) pero no por eso no deja de intentar, despacio, a su tiempo, ver qué es para ella.


SPOILER ALERT. NO LEER SI NO QUIEREN SABER.

Y sobre todo elijo esa frase porque al final sabe resignificarse completamente. Porque Therese dice que no pero no la convence, no importa la firmeza con la que lo haya dicho. Y entonces necesita retractarse, aunque esto sólo sea mostrado con una mirada, mejor dicho con dos miradas, con dos imágenes, con dos mujeres que se miran, con brillo en los ojos, emocionadas y una sonrisa que comienza a dibujarse. Y en sólo esas dos imágenes Todd Haynes lo expresa todo.


Porque como reza el tagline de su película, "Algunas personas cambian tu vida para siempre". Y eso sucede cuando realmente nos enamoramos.