11 enero 2016

Adiós al hombre que fue mil hombres


No sé cómo hacer esto, pero siento que tengo que hacerlo. Creo que si tanto hablé sobre Bowie (si hasta aparece de manera fija en el costado de mi blog como mi Dios, como mi religión), no puedo obviar una fecha como la de hoy.

Los lunes ya de por sí son días feos pero pocos llegarán a ser tan horribles como el de hoy. Yo me desperté veinticinco minutos antes de que suene mi alarma (una alarma programada para que suene muy temprano, a las seis de la mañana), porque me sentía mal. Y cuando se me ocurrió abrir el twitter (ni siquiera sé por qué, cuando es algo que no suelo hacer hasta más entrada la mañana), me sentí peor.

La noticia de la muerte de David Bowie, uno de mis máximos ídolos de la vida, me tomó tan por sorpresa como a todos y todavía la verdad es que no la asimilo. No, porque hasta hace tres días seguía editando discos, por ejemplo. No obstante tarde o temprano estas cosas pasan, nadie es eterno, aunque por suerte su legado sí. Bowie vivirá por siempre, con sus mil caras y facetas. Y sobre todo dentro mío, aunque hoy una partecita de mi alma se fue con él.

No tengo mucho más para decir (tampoco dije mucho antes), porque la verdad es que ni siquiera me salen las palabras. Seguramente en un tiempo lea esto y odie no haberle dedicado algo más elaborado. Pero lo cierto es que tampoco era algo que hubiese planeado hacer en mi vida, para mí estos días nunca llegan hasta que al final lo hacen.

Así que les recuerdo una selección que hice hace un par de años con escenas musicalizadas por David Bowie, &acá. Y de regalo, Life on Mars, uno de los temas más icónicos (difícil elegir uno pero no quiero hacer una extensa lista cuando pueden hacer lo que yo: agregar todos los temas que les gusten -discografía entera incluso- en una playlist y darle play). Aquel que Wes Anderson utiliza dos veces en "The life Aquatic With Steve Zissou" (una en su versión original y la otra interpretada por Seu Jorge, quien hizo varios covers en portugués para esa misma película de Bowie y son uno más bonitos que el otro; película que además termina con "Queen bitch"), y que sabe interpretar de manera fantástica Jessica Lange emulándolo en el escenario de "American Horror Story: Freak Show".



Yo estoy segura de que nunca habrá nadie como vos.