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05 enero 2015

Diane Keaton, ahora y siempre.

Un día como hoy nació Diane Keaton. Y me pareció una buena excusa para dejar registrado acá (me gusta transcribirlas, ya sea a mano o por computadora) algunas de mis muchas frases favoritas sacadas de su libro, "Ahora y siempre". Porque lo subrayé mucho y eso en mí es una muy buena señal.

Quería ser Barbra Streisand cantando "Never, never will I marry; born to wander till I'm dead". Nunca me casé. Nunca salí con un chico "en serio".

¿Qué es la felicidad al fin y al cabo? Insensibilidad. Eso dijo Tennesse Williams.

Aunque agridulce, el mensaje estaba claro. El amor se apaga. Woody se arriesgó; dejó que el público sintiera la tristeza del adiós en una película divertida.

El humor nos permite pasar por la vida con un mínimo de dignidad. Nos ofrece una forma inofensiva de soportar lo absurdo de la existencia.

¿Qué es la perfección al fin y al cabo? Es la muerte de la creatividad, creo yo, mientras que el cambio es la piedra angular de las nuevas ideas.

Dejaré de emprender proyectos inacabables y de adoptar soluciones estúpidas para llevar una vida plena.

Recordé la promesa que me había hecho a los dieciséis años de no tener relaciones sexuales antes de casarme. Por dios, me habría perdido muchísimo, sobre todo teniendo en cuenta que no me he casado nunca.

Comprendí que toda el amor del mundo no puede amortiguar la realidad del dolor.

Mi madre sabía una cosa: todo se reduce a la familia. Un día nos damos cuenta de que hemos pasado la vida con unas pocas personas. Es mi caso. Tengo una familia; dos en realidad, o tres, pensándolo bien. Están mis hermanos, y están mis hijos, pero también tengo una familia extendida. Las personas que han permanecido a mi lado. Las personas que han acabado siendo más que mis amigos; las personas que me abren cuando llamo a su puerta. A esto se reduce todo. A las personas que tienen que abrirnos las puertas, no porque siempre quieran, sino porque lo hacen.

Todo esto de vivir es demasiado. Demasiado, y no suficiente. Medio vacío y medio lleno.

18 mayo 2014

Diane "Annie Hall" Keaton


"Mucha gente dio por sentado que Annie Hall era la historia de nuestra relación. Mi apellido es Hall. Woody y yo mantuvimos una relación importante, al menos para mí. Yo quería ser cantante. Era insegura y andaba a tientas con las palabras. Después de treinta y cinco años, ¿a quién le importa? Lo importante es el conjunto de la obra de Woody. Annie Hall fue su primera historia de amor. El amor era el pegamento que unía todas aquellas viñetas ingeniosas. Aunque agridulce, el mensaje estaba claro. El amor se apaga. Woody se arriesgó; dejó que el público sintiera la tristeza del adiós en una película divertida".

Esto escribe Diane Keaton en su libro de memorias "Ahora y siempre", donde además habla de su madre, de sus amores, mucho de Woody ("No pudo evitarlo: le encantaban las neuróticas"), de sus hijos, de la fama y demás.



"Al final todo se reduce a palabras. Las palabras de Woody. Ha escrito o coescrito el guión de todas las películas que ha dirigido. La escritura es el cimiento, el fondo, el punto de partida, la razón y el pretexto de todo ello".

Cuando mencioné mis películas preferidas de Woody Allen, ésta no estaba entre mis películas vistas. Supongo algunas cosas me llegan tarde. Sin embargo, hoy estaría ahí arriba de todo. Por ser una hermosa historia de amor y por ser 'agridulce' como la define más arriba. Parecida a la vida, pero más linda.