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30 junio 2015

Y así decido empezar mi journal...


Me gusta escribir. No es novedad. Y si bien últimamente he decidido escribir mucho en formato digital (y cuando digo mucho realmente quiero decir mucho pero también es cierto que escribo más que nada para mí y nadie más que yo), siempre amé escribir a mano.

Tengo cantidad enorme de cuadernos que me compré sólo porque eran bonitos y la mayoría están sin uso porque ya no se me ocurre en qué usarlos. Y amo los artículos de librería por lo que cada dos por tres salgo de Librerías Levalle (me gusta porque es como un shopping, aunque sólo me gustan cuando no me preguntan los vendedores constantemente qué estoy buscando, sobre todo porque nunca busco nada en particular) con una bolsita llena de biromes, marcadores, lápices de colores y alguna cosa más.

Hace  poco mi novio me regaló, como para inspirarme a escribir, la Antiagenda de Keri Smith. La verdad es que nunca había comprado  nada de ella porque en general me parecen un poco estúpidas sus propuestas (bueno, sabía más que nada de Wreck this journal y no me interesaba en lo absoluto aunque después descubrí que tiene muchas cosas y puede que alguna otra me interese un poquito). Lo cierto es que es una divertida manera de escribir, a veces cosas profundas e importantes (me sirvió como desahogo en un momento reciente que tuve de crisis -una de mis tantas) y otras más intrascendentes o aleatorias, como listas de cosas. Y además su diseño es tan bonito que me permite hacer otra de las cosas tontas que me gusta hacer: colorear.

Pero como últimamente no sé por qué me he sentido más inspirada que de costumbre, y tenía un bellísimo cuaderno lata que me compré como producto de uno de mis tantos impulsos, decidí que era hora de empezar mi diario.

No es mi primero y seguramente no será el último, pero hace muchísimo que no escribo oficialmente en un diario. Sí llevo siempre un cuadernito conmigo por si a veces estoy fuera de casa y necesito escribir, pero esos cuadernitos terminan siendo un rejunte de notas sin mucho sentido entre sí.

Así que hoy me propongo empezar este diario y ser constante, algo que en mi vida me cuesta y mucho, quizás por lo rápido que cambio de opinión o que me aburro de las cosas. Y lo firmo acá por escrito así en caso de abandonarlo cuando entré a leer esto me sienta mal, como cada vez que leía las resoluciones que hacía a fin de año (que decidí dejar de hacer y listo) y nunca las había cumplido.

Este es el viaje que empiezo hoy.

18 febrero 2015

La importancia de escribir


Gracias a esa necesidad de escribir de Elizabeth Wurtzel es que somos afortunados de poder leer su gran libro autobiográfico que es Prozac Nation. En él escribe, casi al finalizarlo: "When I finally have to explain my motives for writing this book, it really does come down to wanting to feel less lonely in this lonely feeling".


También en palabras de mi querida Lana del Rey, lo importante de poder sentarte a escribir.

Mientras tanto, yo sigo escribiendo. Para mí, porque no puedo evitarlo. Porque es mi modo de catarsis. No necesito que nadie me lea, necesito leerme yo y quizás con el tiempo entenderme.

02 octubre 2014

Estado mental

Termino de leer este pequeño gran libro, que llegó tarde a  mi vida pero lo hizo para quedarse impregnado en mí...



Lunatics are similar to designated hitters. Often an entire family is crazy, but since an entire family can't go into the hospital, one person is designated as crazy and goes inside. Then, depending on how the rest of the family is feeling that person is kept inside or snatched out, to prove something about the family's mental health.

Y luego sigo con este, porque una vez que entrás en ese estado no se puede salir.


There is always divorce, death, drunkenness, drug abuse and whatnot in any of several permutations. I mean, is there anybody out there who doesn't think her family is dysfunctional?


Creo que en algún modo debería agradecer que estos libros llegaran a mi vida ahora y no en otros momentos donde podrían haber quizás quedado más impregnados en mí pero también dejado otras cicatrices más marcadas.