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06 abril 2015

Mi mes favorito



¿Cuál es el motivo por el cual abril es mi mes favorito? No lo sé. Primero, tengamos en cuenta que tiene un bello nombre, quizás mi nombre favorito (no sé si conté acá que tengo una obsesión con ese nombre y que cuando escribo ficción mi protagonista siempre se llama así). Además está enmarcado por el bello otoño en su comienzo, cuando el clima comienza a ser por fin más agradable (mi temperatura ideal es un poco fresca, me gusta tener que abrigarme aunque sea un poco), y las calles de a poco comienzan a teñirse de color ocre. Amo el otoño.


Y también amo el cine. Y en abril veo mucho cine. Desde hace unos años que acudo (y en cantidades) a Les Avant Premieres, en realidad desde que descubrí que existía, cuando estaba en Patio Bullrich. Porque el cine francés está siempre entre mis preferidos. Y este año no veo más de 10 películas porque las restantes ya las vi.


Claro, después está el BAFICI. Ese festival que con los años se torna más popular (supongo que eso es algo bueno) y donde puedo internarme a ver película tras película. Soy tan enfermita que este año hasta me permití tomarme una semana para poder aprovechar la acreditación sobre todo (sino las funciones de prensa no me sirven para nada), lo que la convertirá no en una semana de vacaciones sino que apenas dormiré, porque veré películas desde la mañana (hay funciones a la mañana hasta el domingo!) hasta la noche y además tengo que encontrar tiempo para escribir. En el medio, hacer tiempo comiendo algo rico, ya sea algún lugar de merienda, como Pani o Tea Connection, entre mis preferidos, como de comida.

Ahora también descubrí (bah, descubrir, es la primera edición que hacen acá!) que existe un tal BAIFF. Festival de "Fashion Films", es obvio que quiero ir pero me enteré tarde y se me junta con Les Avant Premieres por lo que tendrá que ser el año que viene.

Disfruto de este mes, me encanta, me deja agotada, sí, pero no me quejo.

01 abril 2013

El amor dura tres años


De esta premisa tan poco optimista parte esta película, adaptación del libro homónimo. Pero el film no es pesimista, es una comedia vista con los ojos de un hombre que alguna vez se ilusionó y se casó, pero que tras tres años en pareja, se encuentra divorciándose y deseando que todas las personas antes de casarse pasaran por esos cuartos y sean testigos de lo que es una pareja divorciándose. El film es divertido, irónico, sarcástico aunque no escapa a algunos clichés. Sin duda su mayor atractivo son los dos personajes protagónicos, ella impulsiva y alegre, él neurótico y patético muchas veces.


¿Cuánto dura el amor? Cómo saberlo, si es algo tan misterioso.

31 marzo 2013

Cuando sea el momento, lo sabrás

Matthias Schoenaerts es Alain, padre que se encuentra él solo a cargo de Sam, por lo que va a caer en la casa de su hermana. Es también luchador, pues se gana la vida como puede. Una noche, en un trabajo de seguridad, conoce a Stéphanie. Ella, la bonita e indudablemente talentosa Marion Cotillard, es una joven que disfruta de bailar y seducir. Ninguno de los dos sabe muy bien cómo pero logran entablar esa misma noche una conexión.


Sus días siguen por separados. Él siendo padre de a ratos, teniendo algunas relaciones casuales, y metiéndose en dudosos negocios. Ella, en Mundo Marino, coreografiando "Firework" de Katy Perry junto a las orcas. Hasta que tiene un accidente del cual despierta en un frío cuarto de hospital con sus piernas amputadas y sus sueños rotos.

Lo que vuelve a unir a estos dos personajes, es una llamada de Stéphanie, mientras se encuentra sola y triste. Y lo que sigue es una historia de ¿amor? (sí, sin dudas). Es una historia dramática y dura sobre dos personas que no tienen idea de cómo es el amor, por eso no saben tratarse. Él es tosco, poco sensible; ella acepta lo que él le da del modo en que se lo da, aunque a veces haya mil preguntas que no haga o quiera decir cosas que calle. Y es que en realidad se aceptan así, sin intentar cambiar al otro. Y cerca del final sucede algo más, algo terrible que te hace pensar ¿es necesario que me quiera hacer sufrir TANTO esta película? Pero sí, es necesario. No para nosotros quizás (o sí, cada uno sabrá), sino para Ali, porque es lo que le hace darse cuenta de lo que siente por fin.


Sólo me resta comentar que nunca pensé que iba a llorar con una escena musicalizada por Katy Perry, pero la segunda vez en la película que suena "Firework" es realmente muy conmovedora, y en gran parte es gracias a Marion, que sabe expresar tanto con su rostro.

29 marzo 2013

El ocaso de un pintor; el amanecer de un cineasta

Gilles Bourdos acierta en elegir estos dos momentos, que se suceden en el mismo tiempo y en el mismo lugar, para relatar en su película "Renoir".


Porque "Renoir" muestra los últimos momentos del pintor impresionista, que aún no supera la muerte de su mujer, y que no puede dejar de pintar, sobretodo cuando su mujer muerta le envía a una nueva modelo, Andrée, interpretada por la hermosa Christa Theret. Y es éste personaje clave para estos dos hombres. Porque su hijo, Jean Renoir, regresa herido de la guerra y se enamora de esta mujer.

Esta mujer es la que va a hacer más amenos los últimos momentos del pintor, en quien se centra más la historia, inspirándolo constantemente con su figura. En cambio, la historia de Jean queda un poco más relegada pero no deja de ser atractiva, porque vemos cómo es Andrée quien lo lleva hacia ese mundo, un mundo que él rechazaba y en el cual luego va a ser él reconocido y ella olvidada.

La película cuenta con una fotografía preciosa, sublime, permitiéndonos presenciar toda esa naturaleza que inspiró y plasmó el pintor en sus obras.

Una gran película, con mucho aire europeo, y que nos cuenta una historia que no muchos conocemos, pero que vale la pena saber.

28 marzo 2013

La vida de otra mujer

Uno de los rostros más importantes que tiene Francia hoy día es el de ella, Juliette Binoche, esa actriz tan hermosa como talentosa, capaz de conmovernos y dueña de una sonrisa contagiosa.


En "La Vie d'une Autre", Juliette es Marie. Cuando empieza el film, en la playa y con "Gimme just a little time" sonando, ella tiene 25 años. En el día de su cumpleaños parece conseguir trabajo, y se enamora. El afortunado es Paul (Mathieu Kassovitz, el de Amélie). Esa noche hacen el amor.

Cuando Marie despierta, está sola en la cama, no está segura de dónde. No es la misma. De repente tiene 41 años.

Marie perdió 15 años de su vida en los que cuales se casó, tuvo un hijo, se hizo rica y se separó. Y es que de un día para el otro es madre, se hace cargo de una importante empresa, debe lidiar con un inminente divorcio del hombre del cual está enamorada, y es una señora que mentalmente sigue siendo una veinteañera y extraña su cabello largo. Y es que la película trata sobre aquellas cosas que nos perdemos por no disfrutar, "lo importante no es llegar, lo importante es el camino", el camino que Marie se lo perdió, y como toda gran película, su final es un comienzo. Si tenemos la oportunidad de volver a empezar, ¿haríamos lo mismo?

Aún no han visto nada

"Vous n'avez encore rien vu" es la última película del gran Alain Resnais. Ésta empieza de una manera muy atractiva: varias personas reciben un llamado informando que su amigo falleció y en su testamento pidió que se los reuniera. El llamado los vemos repetidas veces, a cada una de estas personas.


Al llegar a este lugar, él aparece en un video proponiéndoles volver a llevar al escenario "Eurídice" y antes les muestra una nueva propuesta que había recibido. Hasta pocos minutos antes del final, la película es esta obra siendo representada por la gente en la pantalla, oralmente por los presentes que alguna vez supieron interpretar sus personajes, y ellos mismos (doblemente, porque los personajes principales tienen dos actores distintos) también pero en los escenarios correspondientes a cada escena.

Claro, hay cierto público que no logró engancharse con esta propuesta, que probablemente no se permitió emocionarse con ninguna de estas Eurídices, pues fui testigo de cómo la gente iba abandonando la sala, no toda, pero un número importante.


Pero Alain Resnais no es clásico y no va a hacer lo que todos esperan sino que sigue experimentando, antes de mostrarnos qué va a pasar finalmente en esa casa, se ocupa de llevarnos durante poco más de una hora a través de diferentes estadíos emocionales, los que pasan los personajes de la obra y los propios actores al interpretarla.

A mí me pareció un film interesante y hermoso, que probablemente algunos tilden de pretensioso y/o aburrido. Aún así, hay algo en el final que no me termina de convencer, el modo de cerrar la historia.

La vida con los ojos de una niña

Una niña muy especial, que le escribe a alguien que todavía no sabemos quién es (pero va a ser ni más ni menos que Isabella Rossellini), por medio de una máquina de escribir, diciéndole que está triste.


La película trata sobre esta niña, que es enviada a terapia porque se va a dormir con la mochila puesta para levantarse y estar lista para ir a la escuela, y es en ese lugar donde se va a hacer una gran amiga, una chica revoltosa y traviesa, que le va a generar muchas risas, y es además la única que asiste a su fiesta de cumpleaños a la que todos han sido invitados.

Pero "Du Vent Dans Mes Mollets" es también la historia de sus padres, un matrimonio que lleva años de casados y que perdió la pasión. Su cocina se cae a pedazos, y si bien él se dedica a eso, siempre la deja para después. Y cuando aparece Valérie (la amiguita de Rachel), aparece también la madre. Una bonita Isabelle Carré, luciendo hermosa y jovial, y libre, porque es soltera. Esto va a hacer que Collette (Agnès Jaoui), la madre de la protagonista, comience a pensar en hacer algo para no ser la típica esposa que se deja estar y mantiene una relación fría, sobretodo al ver que su marido se dedica, por propia voluntad, a hacer toda la cocina nueva de esta bonita madre soltera. Y es que él necesita que su cocina (al igual que su matrimonio) se caiga a pedazos para levantarse y ponerse a remendarla.


La película es divertida, original y tierna. Lamentablemente llega a un final muy emotivo, que no encaja con la propuesta del resto de la película.

24 marzo 2013

Jugar con fuego

Uno de los platos fuertes de esta edición de Les Avant Premieres es sin duda la película de Laurent Cantet, con su visita al país. "Foxfire: Confessions of a Girl Gang".


El film está situado en Estados Unidos en la década del 50. Una sociedad machista permite que la mujer sea constantemente burlada, humillada y maltratada. Es aquí cuando un grupo de chicas, comandado por Legs (fanáticos de Angelina Jolie, ¿les suena? Sí, es basado en el mismo libro que la película con ella) van a formar Foxfire, un grupo secreto en el que para introducirse juran, además de mantener esto entre ellas, sacrificarse por la otra, y se marcan con un tatuaje. Lo que parece aquello con lo que toda adolescente sueña con hacer, tener un grupo y un lugar al que acudir todo el tiempo y poder formar entre ellas casi un mundo aparte, se transforma en cada vez algo más y más cerrado. Y como advierte Maddy (quien relata en una máquina de escribir todo esto que va sucediendo con Foxfire), que han cometido delitos.

"El sueño americano" no es más que eso, un sueño. En la realidad, ellas intentan sobrevivir a la sociedad que las violenta, porque si ellas actúan con violencia, es como modo de respuesta. Compañeros de escuelas, profesores, tíos, padres. Por eso ellas se encargan de castigar a los hombres, porque al fin y al cabo ante sus ojos, todos son culpables.

"Si jugás con fuego, te vas a quemar". Y es que ellas van llegando cada vez más lejos. Su paso por la Corrección, no las corrije, sólo incrementa su sed de venganza. ¿Dónde está el dinero? En el bolsillo de los hombres.

Es cierto que la película es larga, dura más de dos horas, y quizás es porque, más allá de que Maddy dice "es difícil saber cuándo comienza la historia" después de conseguir su lugar físico, una casa donde se van a vivir juntas, a vivir o a sobrevivir, es justamente ahí cuando comienza la película de verdad, pero antes tuvimos una suerte de prólogo muy largo que de todos modos no es nada prescindible. Todo lo contrario, está tan bien retratado, que es a lo último cuando percibimos lo larga que se va sintiendo la película. Finalmente, el film termina de manera menos provocadora que con la que empieza. Cantet dijo que intentó encajar esta historia en Francia pero no pudo, y que, más allá de ser hablada en inglés, no deja de ser una película francesa.


Antes, vi "Augustine". Drama de época sobre la relación entre un médico y una joven ayudante de cocina que es diagnosticada de "histeria". Augustine tiene 19 años, todavía no ha tenido su primera menstruación, ni sabe qué es, pero está plenamente desarrollada

Alice Winocour dirige su ópera prima dotando su film de sensualidad y misterio. Nada está servido en bandeja, nada se explica, pero es imposible no percibir lo que va sucediendo, de a poco, así como de a poco vamos descubriendo qué sucede con Augustine (al principio parece un ataque de epilepsia, al principio el hospital parece un manicomio). Soko y Vincent Lindon (Augustine y el médico) interpretan de manera sublime sus personajes, se conectan, se miran, se relacionan. También se le suman testimonios de mujeres, a lo documental, que frente a la cámara describen lo que les sucede, cada una de la manera en que lo siente. El resultado es un film elegante y muy atractivo, que no deja nada librado al azar. SPOILER: A Augustine se la compara un par de veces con actrices (con Sarah Bernardh, por ejemplo), por el modo de expresarse con su cuerpo... y al final, ¿estuvo siempre actuando?

Otro día de cine francés

Sigo disfrutando del cine francés, porque la verdad, es que me gusta y mucho.

"Au Galop", o "Tu amor, mi perdición" como el título local, es una película de Louis De Lencquesaing (actor de "Caché", gran película de Haneke, o "Elles", junto a Juliette Binoche en ese elegante retrato sobre el mundo de la prostitución) quien nos trae su primer largometraje, que además protagoniza junto a su hija. No fui a ver esta película a Les Avant Premieres porque ya había tenido la suerte de ver en una privada, pero no quería dejar de mencionarla porque me pareció una buena película que vale la pena ver, una película que trata temas como el amor, la infidelidad, la muerte, la madurez. ¿Se puede estar enamorada de dos personas? ¿Podemos aceptar compartir a la mujer que amamos? ¿Podemos seguir adelante sin nuestro compañero de toda la vida? ¿Hay esperanzas en el amor?

Sobre "La Vie d'une Autre" les debo comentario, porque hubo problemas con la proyección, así que deberé volver a verla el lunes.


François Ozon nos trae "Dans La Maison". "Los que no saben, enseñan" diría alguno, pues el protagonista (Fabrice Luchini) es un profesor de Literatura que fracasó escribiendo y ya dejó de sentir entusiasmo por enseñar a una clase en la que no ve futuro alguno, pero es quien enseña a escribir a un alumno que lo sorprende con un ejercicio en el que relata su intromisión a la casa de su mejor amigo, una casa que siempre observó desde afuera, y que se sentirá cautivado por esta "mujer de clase media" (Emmanuelle Seigner) que es la madre. Así como Germani, este profesor, lo incita a seguir escribiendo, guiándolo, también lo incita a seguir invadiendo esta casa y esta familia, porque el único modo en que el adolescente puede escribir es en esa casa. La película es más hablada de lo que uno esperaba, pero en gran parte es como una clase, la que nos da este profesor a quienes queremos escribir. Es divertida, sobre todo aquellas escenas entre este profesor y su mujer, la gran Kristin Scott Thomas, que interpreta a una mujer que intenta llevar adelante una galería de arte cuyas dueñas son dos gemelas que apenas parecen saber de arte. La película trata sobre la obsesión, la invasión, los deseos, el vouyerismo, el arte, la literatura (hay muchísimas citas, por supuesto). En el filme, Claude, este estudiante, utiliza su imaginación y la vuelca al papel, nos manipula y seduce con una historia en la que no pasa nada y pasa todo a la vez, depende de cómo se lo cuente, y él sabe hacerlo, porque todo esto ¿está pasó realmente o fue producto de su imaginación? Tan fascinante como perversa, Ozon nos trae una obra con un excelente guión y con actuaciones a la par. Porque así como Germain no puede dejar de leer lo que escribe Claude, nosotros no podemos dejar de ver esta película, es realmente hipnótico lo que nos provoca. Basada libremente en "El Chico de la Última fila", de Juan Mayorga. Incluso se percibe algo de Woody Allen, además de verse el póster de una de sus películas. Para mí, es un 10. Imperdible.


"Mariage a Mendoza" es una película muy curiosa, para nosotros. Es francesa, claro, pero está situada aquí en la Argentina. Dos hermanos llegan a Ezeiza: el mayor es el que intenta llevar adelante todo, pues han venido para el casamiento de su hermano en Mendoza, y el menor no podría arribar en peor estado: deprimido y sin su maleta. Lo que tiene este film, indudablemente divertido, una road movie que nos va descubriendo sobre todo a este personaje principal, que en su principio comienza enérgico y lleno de ganas, y va derrumbándose de a poquito, es que tiene muchos guiños que sólo entenderá el argentino. Estos dos hermanos recorrerán un poquito las calles de Buenos Aires, se encontrarán con estas calles llenas de basura y de personajes excéntricos, visitarán a prostitutas que sólo cantarán y bailarán, viajarán por la ruta, harán catas de vinos, y aparecerá una mujer que será el objeto de deseo de ambos, joven interpretada por Paloma Contreras.

21 marzo 2013

Cine francés en Palermo

Empezó mi estación preferida del año, el otoño, la de calles ocre y sonidos crujientes. Y también empezó Les Avant Premieres, aquel ciclo que, esta vez en el Cinemark Palermo, presenta unas cuantas películas francesas antes de que se estrenen (aunque de las que dieron el año pasado no vi que todas hayan llegado a la cartelera comercial).


En mi agenda pasarán casi todas las películas, no pude evitarlo. Pero hoy sólo vi una. Y es "La Stratégie de la poussette".

La película empieza con un plano que me recordó a "Garden State". Thomas está sentado en el sofá, en una fiesta,  en el medio de gente que bebe, se besa, se divierte. Hasta que la ve a ella, Marie. La ve y prácticamente todo se detiene. Ese día, que ella cumplía años, se van juntos. Un año después, se van a vivir juntos. Pasa otro año más y cuando era él quien pensaba darle una sorpresa a ella (una fiesta de cumpleaños), la sorpresa se la da ella cuando tras sugerirle dar el siguiente paso, el de tener un hijo, él se echa atrás y ella decide abandonarlo. La película empieza de verdad un año después.

Él todavía no puede olvidarla, y tiene un enorme y hermoso retrato suyo en la pared de su departamento. Junto a su amigo, un entrenador de niños muy exigente que suele hacerse pasar por padre soltero o separado para conquistar mujeres, van a una fiesta de la cual él regresa muy decepcionado y aburrido, pues no se halla. Disfrazado de pececito sube las escaleras de su edificio cuando un bebé le cae en sus brazos. Mientras su madre termina en el hospital, él se encuentra sin quererlo con este niño y no le queda otra que cuidarlo por unos días. Entonces la película va alternar estos momentos tan graciosos como tiernos de Thomas intentando sin tener la menor idea de cuidar al bebé, y su intento de re conquista, aprovechando el "atractivo" que generan los hombres con hijos, para con Marie, dedicada hoy en día a los bebés que no tiene.

Algunas escenas tiernas, otras más absurdas, la película se disfruta con una sonrisa en el rostro. La película dirigida por Clement Michel es sobre madurar y, por qué no, volver a empezar.

29 marzo 2012

Un poquito de cine francés

En el Patio Bullrich se hizo hace poco Les Avants Premieres, un ciclo que estrena películas francesas con anticipación y además hizo un homenaje a Jean Renoir.

Pretendía ver un poco más de cine pero por una u otra cosa, sólo terminé viendo dos.


La primera es Románticos Anónimos, una comedia romántica, bastante kitsch, que trata sobre dos personas muy tímidas e inseguras que hacen terapia (cada uno por su lado, uno individual y la otra, grupal, en una especie de reunión de alcohólicos anónimos pero para sentimentales) para lograr superar todos sus miedos.

Isabelle Carré encanta en el personaje de una joven talentosísima pero que por ser tan vergonzosa termina relegada a trabajos menores, y que se la pasa cantando sobre toda la confianza que no se tiene en sí misma. Es una película agradable y divertida. Me encantó el final.



La segunda película, Les Adoptés, que vi la elegí por el nombre de quien dirige: Melanie Laurent. La actriz que es más que nada conocida por su papel de Shoshanna en Inglorious Basterds dirige por primera vez un largometraje, y además escribe. Éste está dividido en tres partes, una dedicada a cada uno de los tres protagonistas principales. A grandes rasgos me gustó mucho, aunque si se la toma por cada uno de estos segmentos, el primero es el más interesante y conciso mientras que el segundo está bien y el tercero sentí un poco sobraba. Quizás porque lo que nos cuenta la directora es sobretodo una historia de mujeres, una madre y dos hermanas, una de ellas con un hijo pero que lo crían como si fueran las dos sus madres. Y la tercer historia es la protagonizada por Alex, el hombre que llega y amenaza con romper un poco esa unión tan poderosa. La película comienza muy bien y agradable pero al final del primer segmento se convierte en un dramón de aquellos.