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23 diciembre 2015

Resumen 2015

Mi película del año

Mi serie del año

Mi disco del año

Mi libro del año

25 noviembre 2015

Cruel World

Una foto publicada por Jessica Johanna (@enjoyjessica) el


Put my little red party dress on
Everybody knows that I'm a mess
I'm crazy

11 octubre 2015

Día de cine

No es raro en mí que me encierre un día a ver muchas películas (mi récord fueron 6, y creo que por la duración promedio que tienen no creo que sea posible de superar), pero no siempre sucede que: 1. me acompañen (mis maratones suelen ser en festivales de cine donde hago la mía), 2. sean todas en 3D, un formato que no suele ser mi favorito pero que últimamente se apoderó de las salas de Buenos Aires... Hay que ir con una cabeza y vista muy sanas, supongo, para bancarse seis horas en un solo día en 3d. Pero eso no viene al caso.


Una foto publicada por Jessica Johanna (@enjoyjessica) el
Sí, The Martian, The Walk y Pan fueron las elegidas, películas que no había podido ver antes y, ansiosa como soy, no quise esperar más para hacerlo.

A grandes rasgos, The Martian me gustó bastante y las películas con temáticas especiales tienen que ser muy entretenidas para que no me aburran. Interstellar, adivinarán me pareció innecesariamente rebuscada y aburrida. Pero The Martian cuenta con algo que para mí es un plus: está escrita por Drew Goddard.

The Walk vale más que nada verla en el cine. Estoy segura que en el living de tu casa es bastante olvidable. Es que la historia, la construcción de personajes, es bastante desabrida. En cambio, en el cine se logra generar vértigo, y pone los pelos de punta.

Pan es una película extraña, visualmente desbordante (es Joe Wright, quien con Anna Karenina ya empezó a jugar con esas cosas), rockera (suenan versiones de Nirvana y de los Ramones) y muy divertida, creo que tanto para público infantil como adulto. Esta precuela sobre la historia que todos conocemos se encarga de llenar algunos huequitos (no todos) y presenta personajes muy coloridos, todos logran destacarse.


Una foto publicada por Jessica Johanna (@enjoyjessica) el
En fin, un día de cine, donde no pude evitar traerme un poquito de cine, digamos, literatura y música...

25 septiembre 2015

The Blackest Lana


"Honeymoon" es la palabra más romántica en la que pudo pensar Lana del Rey, según sus propias palabras. "Honeymoon" es su último álbum, un conjunto de bellas y melodiosas canciones. Canciones que me obsesionaron y me obsesionan aún más con el paso de los días. Porque lo dije una vez, después del amor llega la obsesión. Y mis obsesiones crecen potencialmente.

Desde que salió el álbum no paso un día sin escucharlo. Lo escucho varias veces al día e incluso en algunas canciones hago repeat una, dos, puede que varias veces más.

Y la canción que más suena en repeat es "The blackest day", canción con la que me encantaría deprimirme, tan hermosa y triste.

(The tiny book of tiny stories de Hitrecord -Joseph Gordon Levitt-, no me acuerdo cuál de los tres)


Because I'm going deeper and deeper
Harder and harder
Getting darker and darker
Looking for love
In all the wrong places
Oh my God

La bizarra pero hipnótica "Salvatore", la extraña y romántica "Freak" (We could slow dance to rock music, kiss while we do it, talk till we both turn blue), la pegadiza "Music to watch boys to" (I live to love you and I love to loe you), "Terrence loves you" (I lost myself when I lost you), "Art Deco" (A little party never hurt no one), y un cover de Nina Simone, "Don't let me be misunderstood", entre otras hacen de este álbum una parte esencial de mi vida de acá en adelante. ¿Exagerada yo? Quizás, pero Lana es todo, imposible despegarse de ella. Al menos para mí. Supongo que su música es para amar u odiar. A algunos le aburre, y a otros le fascina. No hay término medio. Es blanco o el día más negro.

18 febrero 2015

La importancia de escribir


Gracias a esa necesidad de escribir de Elizabeth Wurtzel es que somos afortunados de poder leer su gran libro autobiográfico que es Prozac Nation. En él escribe, casi al finalizarlo: "When I finally have to explain my motives for writing this book, it really does come down to wanting to feel less lonely in this lonely feeling".


También en palabras de mi querida Lana del Rey, lo importante de poder sentarte a escribir.

Mientras tanto, yo sigo escribiendo. Para mí, porque no puedo evitarlo. Porque es mi modo de catarsis. No necesito que nadie me lea, necesito leerme yo y quizás con el tiempo entenderme.

03 enero 2015

Mi disco del año 2014

No hice muchos balances este año. Hice el obligatorio cada año, que tiene que ver con el cine, pero no mucho más. Además del que publiqué en este blog y en Visión del cine, me jugué a elegir lo mejor y peor de los estrenos comerciales del año para El Espectador Avezado.

Pero hablemos de música, si me lo permiten, unos días después de terminado el año. Sé que no le dedico lo suficiente en este blog a ese aspecto de mi vida, porque en general me la paso escribiendo sobre cine, pero es fundamental para mí. Soy una persona que no puede salir sin sus auriculares, que su Ipod necesitaría ser de quinientos mil gigas si quisiera poner todo lo que "quizás tenga ganas de escuchar el día de hoy", y hasta quien en la oficina hace la de dj hasta el punto de seguramente hartar a quienes me tengan que acompañar.

Porque quien este año sonó más que nadie, en mis auriculares o desde el parlantecito en forma de minion que tengo en mi oficina, fue ella. Fue mi descubrimiento del año y alguien que musicalizó prácticamente todas mis semanas desde que la descubrí: Lana del Rey.


Y ese disco tan bello que es Ultraviolence. Porque he llegado a escuchar sus canciones miles de veces en un mismo día. Porque si paso unos poquitos días sin hacerlo, luego necesito hacerlo, como me dijo alguien una vez, como una droga, de manera compulsiva, porque sufro la abstinencia.


11 diciembre 2014

Vivo por ella

No me leas si no la viste, gracias.
I know I left too much mess and destruction to come back again
And I caused nothing but trouble
I understand if you can't talk to me again
And if you live by the rules of "it's over"
then I'm sure that that makes sense

I'm inlove and always will be. Quizás mi película favorita de las que pude ver en el Festival de cine de Mar del Plata sea "Mommy", de Xavier Dolan. Mi relación con este director es rara. Si bien las películas suyas que había visto (me falta "Laurence Anyways") me gustaron, no logré sentirme fascinada por su cine hasta que vi "Tom a la ferme". Ahí fue que mi ojo comenzó a posarse en las noticias sobre lo nuevo del director. Si había sido capaz de dirigir, a su fucking corta edad que no hace más que replantearme qué he hecho con mi vida, tremenda película, podía hacerlo de nuevo.
No sabía mucho de qué iba. El título y las imágenes de los pósters y algún still daban a entender qué tipo de relación iba a decidir retratar.


Se apagan las luces de la pantalla y aparece una leyenda. Nos sitúa en un futuro no muy distante, con una nueva ley que permite "deshacerse" (no es esa la palabra, pero eso significa) de un hijo problemático para que algún hospital público se haga cargo. Pero durante el resto de la película nos olvidamos de esa placa, casi que podría no estar. Sin embargo, está. Está para recordarnos que la madre en cualquier momento puede dejarlo, pero sus intenciones son acompañarlo, estar con él. Momento, me estoy adelantando.

Dolan decide encuadrar su película desde el comienzo en un formato 1:1 que no hace más que encerrarnos. Es raro acostumbrarse, aunque él tiene muy en claro cómo se sienten y encuentran sus personajes y por lo tanto quiere que lo sintamos de todas las maneras posibles.

A simple vista ella es una mujer adulta, un poco vulgar (trashy, podría ser la palabra) a la hora de vestirse, y no teme decir lo que pasa por su mente. Él, recién salido del hospital. Ella, advertida por uno de los médicos: "amar a las personas no las salva". Esa frase es quizás fundamental, sobre todo cuando más adelante él le muestra su temor a que en algún momento ella dejara de amarlo. Es que la relación de amor que tienen es recíproca pero tan intensa que por momentos parecería que fueran a quemarse.


Pull me out from inside. I am ready, I am ready, I am ready. I am fine, I am fine, I am fine.

Suenan los Counting Crows mientras él anda con sus auriculares escuchando cualquier otra música en una de las varias escenas tan bellamente musicalizadas. No importa que apelara a canciones hiper conocidas, y que de muchas una ya tenga una impresión, una sensación asociada. Acá él incluso genera algo nuevo. Con Dido cantando sobre no rendirse en una relación. O los Oasis hablando de sentirse probablemente salvados.


I said maybe you are gonna be the one that saves me, cantan ellos mientras la pantalla se abre en lo que es una especie de respiro en una película tan pesada, no en el mal sentido de la palabra, sino con emociones y situaciones que tienen un peso aplastante, que desgarran, que enloquecen, que fascinan, todo de una manera inmensa. Y de repente parece que sí, que uno tiene más lugar en ese mundo, y con alguien más, en este caso alguien que le va a enseñar algo más que las cosas que se aprenden en una escuela, y la única persona a la que los dos dejan entrar a su casa. Pero dura poco, porque eso no es más que una fantasía, una ilusión. Por algo esa escena se parece tanto a aquel sueño que la madre tiene con el hijo en un futuro casado y teniendo la vida que siempre quiso para él (momento en el que Dolan se permite entrar físicamente en la película).


Feet don’t fail me now
Take me to the finish line
Oh my heart it breaks every step that I take
But I’m hoping at the gates,
They’ll tell me that you’re mine

¿De qué habla ese final en el que él se escapa de las manos que lo ataban y sale por la puerta a la blanca luz del sol mientras suena Lana del Rey? ¿Hacia dónde lo lleva ese escape, esa salida? ¿Hay solución para esa violencia que a veces brota de él de manera repentina? ¿Se puede vivir amando de manera tan intensa? ¿O corremos peligro de asfixiarnos?
Sometimes love is not enough and the road gets tough, I don't know why
Ok, demasiados delirios. Es que con esta película me encontré con miles de emociones y pocas palabras para describirlas. Y como si fuera poco me termina la película con mi amada Lana del Rey y su canto al suicidio.

03 diciembre 2014

Lo que dejó Mar del Plata.


Resumiendo:

Vi lindas películas (también varios bodrios, pero bueno, eso siempre pasa en estos lugares). 

Me vi en pantalla grande y aunque eso me daba terror la experiencia fue muy agradable.


No sé por qué eligieron mi foto para ilustrar nota en el diario impreso de La Nación:


Al igual que el año pasado, fui a la playa sólo cuando terminó el festival y hacía frío. Cuando el tiempo estaba lindo, me la pasé encerrada en el cine.


En total vi 31 películas.

Me levanté todos los días para ver funciones de prensa a las 9 de la mañana. Así de bien trabajo para Visión del cine.

Ya quiero volver a ver Mommy, de Dolan, porque me voló la cabeza, me enamoraron sus protagonistas y amé cómo utiliza canciones obvias y súper archi mega hiper conocidas pero con una emoción y un timing perfectos.

Dos de las más agradables y divertidas sorpresas fueron Confetti of the mind, de Nacho Vigalondo, y What we do in the shadows, un falso documental de vampiros, sí, así de genial como suena.

Comí como gorda, como sólo yo sé hacerlo. Las papas fritas se convirtieron en una constante guarnición.


Me encontré con amigos y conocidos a los que acá no veo casi nunca y allá estaban por todos lados.

Seguí escuchando hasta el hartazgo a Lana del Rey, hasta el punto de acostarme a dormir con los auriculares puestos y despertarme un par de horas antes de levantarme y apagarlos.

Y me saqué una foto con Aragorn antes de que entrara volando al hotel.


Hasta el año que viene, Mar del Plata.


Fotos: mi instagram @enjoyjessica

11 julio 2014

Soy la que no puede dejar de escuchar esta canción


La descubrí hará no más de dos semanas. O sea, descubrirla en serio, no sólo escuchar algunos temas suyos para una u otra película (bueno, The Great Gatsby y Maleficent). Por prejuiciosa, creía que Lana del Rey no era más que un producto inventado. Lo cierto es que al escuchar sus álbumes me encontré con canciones con una honestidad brutal que realmente me dejaron conmovida. Y si bien su último álbum me gustó bastante, todavía no puedo sacarme a Dark Paradise de la cabeza. Suena en loop todo el tiempo.