Mostrando entradas con la etiqueta mark ruffalo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mark ruffalo. Mostrar todas las entradas

20 enero 2015

¿Puede una canción de amor salvar tu vida?


Después del amor, llega la obsesión. Y así como hace poco me declaraba obsesionada con Lana del Rey hasta el punto de no poder dejar de escucharla en ningún momento, ahora di rienda suelta a otra obsesión mía, siempre sanitas. Ya conté que me gustó mucho la película Begin Again hasta el punto de formar parte de mis diez películas favoritas del año que nos dejó. Bueno, una de las peores o mejores cosas que pude hacer en mi vida es incluir el soundtrack de ese film en la playlist de mi ipod. Pero lo más reciente es mejor.

Si bien ya había escuchado el tema Lost Stars incontable cantidad de veces, armé en mi iPod una lista con sólo dos canciones. Mejor dicho: una sola canción, dos versiones. Y sí, Lost Stars es esa canción.


Y saber que fue nominada al Oscar y que el 22 de febrero va a ser interpretada en vivo sólo me emociona más. Sí, soy la tonta que se emociona así, con películas, con música. Porque cuando digo que pongo Lost Stars en continuado no es que lo hago pero en algún momento dejo de prestarle atención, como para quedar de fondo. No, cada una de las cientos de veces que la he escuchado, me quedo prestándole atención a la letra, cantándola para mis adentros o, si estoy sola como sucede más seguido ahora en mi lugar de trabajo por las vacaciones, en voz un poco más alta. Y me emociono. Es así.



Ahora, ¿qué versión me gusta más? Difícil. Ambas me fascinan, como les dije, intercalo entre una y otra. Y depende de mi día, de mi momento, me gusta más una u otra. Aunque creo que me corro un poquitito más para el lado de la de Keira.

Lo cierto es que esta es la canción que más me ha acompañado en los últimos meses, que más conoce mis recorridos en colectivos o en cafeterías por la tarde, o cada rincón de la oficina en que trabajo.

29 diciembre 2010

Lo mejor del 2010: The Kids are All Right


La última película de Lisa Chodolenko, de la cual ya hablé en el blog, aportó frescura y una nueva mirada a lo que tiene que ver con las relaciones homosexuales. En este caso, una pareja compuesta por dos mujeres, con dos hijos adolescentes, procreados por inseminación artificial de un mismo donante, que se empieza a ver en problemas cuando los niños deciden conocer a su donante y éste comienza a interferir cada vez más, sin quererlo, en sus vidas.

Con las geniales Julianne Moore y Annette Benning, las actrices dan vida a la cabeza de una familia que se parece demasiado a la de cualquiera. Una hija brillante que está a punto de entrar a la universidad, un hijo un poco problematico con malas juntas, la madre más rígida y autoritaria y la madre más liberal (siempre con los pies sobre la tierra) pero que también cede ante los deseos de su pareja y deja un poco de lado sus propios anhelos.


En fin, una película entretenida e interesante, en la cual no va a ser difícil verse reflejada. SPOILER Por ahí pierde un poco con el hecho de llegar al lugar común de que al final lo que arruina todo no es más que el miembro masculino del hombre (me encanta lo correcta que quise ser, soy una tarada). Pero lo importante, es que los chicos están bien.

23 octubre 2010

Películas sobre familias #9: The Kids Are All Right


"Mi familia". Con ese título se ha estrenado en nuestro país la nueva película de Lisa Chodolenko. Protagonizada por las magníficas Julianne Moore y Annette Benning, además de Mia Wasikowska y Mark Ruffalo (¿hay una película en la que no esté bien?).

Una familia 'poco convencional'. Así se la presenta. Claro, son dos mujeres, lesbianas (¿hace falta aclarar?), que decidieron formar su propia familia. Tienen dos hijos adolescentes que nacieron del esperma del mismo donante. Cuando la joven cumple su mayoría de edad, un poco presionada por su hermano, un poquito menor que ella, deciden conocer a este donante.

Y allí aparece en escena el divino de Mark Ruffalo. Un muchacho treintañero largo, con una huerta, una relación poco estable, tal como su vida. Se ve que no planeó mucho su vida, de hecho dejó los estudios y claro, no es el mejor ejemplo para sus hijos, sobretodo teniendo en cuenta que la joven Joni está camino a embarcarse en la Universidad.

Pero la pareja conformada por las actrices, bien podría parecerse demasiado a cualquier pareja casada. Por un lado, tenemos a la más rígida, la más dura con los hijos. Por el otro lado, la más sumisa, liberal, que vive a la sombra de la figura de Nic (Benning), quien es la que trabaja y "mantiene" a la familia. Por eso cuando aparece la figura de Paul (Ruffalo), y su 'jardín' -ella había estudiado paisajismo y está queriendo empezar con ese emprendimiento-, encuentra el lugar perfecto para ser ella misma. Sin embargo, y quizás sea esto lo que menos me convenció -la idea de que un tercer hombre arruine una pareja de lesbianas- de una película que me pareció entretenida y a grandes rasgos muy buena e interesante, entabla una relación paralela, más sexual que otra cosa con Paul. Hasta que Nic, cuando ya venía aceptando mejor a Paul, sobretodo después de conocer su devoción por Joni Mitchell (sí, de allí surge el nombre de su hija), descubre la infidelidad y el personaje de Paul casi desaparece tras unos intentos -vanos y estúpidos, muy de adolescente- de querer armar 'algo serio' con Jules (Moore). Pero ella ya no es adolescente, ella sabe muy bien lo que quiere. Sí, tuvo un desliz. Es cierto. Pero su familia está primero. Y si bien conviven, se separan. Y a Paul le hacen la cruz. Y se van despidiendo de su hija que se va a la Universidad. Y sin ser muy explícitos, sin contar mucho más, vemos unas manitos que acarician la pierna de la otra, una sonrisa.



No me odien porque creo que llené de spoilers el post.