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17 enero 2011

Golden Globes 2011: Los espectáculos de la noche

No las puedo poner ni en la lista de las peores, ni en la lista de las mejores. Pero ellas se merecen el reconocimiento debido a sus looks llamativos pero no del todo incorrectos. ¿Por que? Vamos una por una.

En primer lugar, la increíble Helena Bonham Carter, que con los años sólo se vuelve más excéntrica (cuando era más joven no la veíamos con atuendos tan estrafalarios). Enfundada en un Vivienne Westwood no sorprendió tanto por su vestido o por su peinado, sino por un detalle en los pies: un zapato de cada color, uno rojo y el otro verde. Bien hecho.



En segundo lugar, Scarlett Johansson. ¿Por qué la pongo acá? Porque creo que estaba hermosa pero su look no dejaba de recordarme a un personaje... sí, la madre de los Monsters. El vestido y el peinado fueron claramente inspirados por ella. Pero Scarlett le aportó su tono más delicado y mantuvo todos los ojos puestos sobre ella, su peinado y su Elie Saab.



Y por último, a la hermosa de Olivia Wilde. Su vestido era precioso, de Marchesa. Parecía salida de un cuento de hadas. Su peinado estaba muy bien, muy lacio, un poco plano para mi gusto. Y sus zapatos, unos killers Louboutins dorados.


03 enero 2011

El cine de Sofia Coppola: Perdidos en Tokyo


'Everyone wants to be found' reza el tagline de Lost in Translation.

El segundo largometraje de la película de Sofia es muy personal. Ella misma lo admite, aunque es cierto, no hasta niveles como señalan algunos, de tan determinada inspiración para sus personajes.

Es que dicen, Scarlett Johansson enfundada en el papel de Charlotte sería la propia Sofia. Y su novio Giovanni Ribisi sería Spike Jonze. Y la rubia tonta Anna Faris, Cameron Díaz. Qué importa.

Bill Murray es Bob, un actor un poco decadente que se encuentra en Tokyo filmando un comercial para Santori, una marca de whiskies. Charlotte es la novia de un fotógrafo de celebrities, que se la pasa encerrada en su cuarto de hotel. Y es en ése hotel donde los dos se cruzan. Los dos, perdidos, se encuentran. Conversan, ríen y cantan. Todo esto, enmarcado por la ciudad de Tokyo, sus costumbres, sus gentes, su idioma.


La película es una hermosa historia de amor, de muchos silencios y cosas dichas por medio de miradas, gestos, o un susurro que no escuchamos.

29 diciembre 2010

Decepciones del 2010: Secuelas innecesarias

Es que es así, cuando una película funciona en la taquilla, cuanto más se pueda aprovechar esa ganancia, mejor. Por eso se la pasa generando secuelas innecesarias.



Sex & the City es un claro ejemplo de esto. Primero y principal, porque la primer película tampoco era necesaria. Pero ya que la serie había terminado con tanto éxito, ¿cómo no iban a aprovechar eso y llevarla a la pantalla grande? Si bien la primer entrega fue bastante pobre, por lo menos mantenía gran parte del espíritu de la serie. Con la segunda, pasó algo raro. Primero, cambiamos New York (The City) por Abu Dhabi (WTF?). Carrie estaba casada, obvio, y cansada, parecía, de su Mr. Big, que por primera vez era como ella tanto había esperado que fuera. La película parece un gran chiste. Es cierto que hay un intento de mostrar ese contraste entre las 'chicas de New York' y las de Oriente, esa sociedad tan machista que las obliga a estar todas cubiertas. Pero, insisto, todo es un gran chiste.


Y si en la primera, teníamos como excusa ver los vestuarios y los zapatos que usaban las protagonistas, en ésta no mucho más. Porque si antes era ostentoso, aquí casi todo es inusable/inmirable.


Otra secuela que llegó a los cines este año fue la de Iron Man. No soy fanática de todo este tipo de cine, pero la primer entrega me pareció interesante, lo juro, más allá de que esté mi amado Robert Downey Jr. Pero la segunda es rara. Rompe muchos recursos típicos de este género. Por ejemplo, aquí el superhéroe ya no se esconde tras una máscara, ahora es una celebrity. El villano es el gran Mickey Rourke (yo te voy a amar siempre, Mickey) pero le falta peso. La participación de Scarlett Johansson es bastante innecesaria, pero claro, ella es bonita, qué importa. Quien sí me gustó mucho en la película es Sam Rockwell (además de que ese look, con las gafas, me vuelve loca) porque su personaje es interesante. Favreau, que además tiene un pequeño papel en la película, nos entregó una secuela que por lo menos sirve para alimentar a los fanáticos del superhéroe; lo peor, es que leí que hasta habría una tercera.

23 octubre 2010

She was known for her extreme secrecy


Por culpa del blog de Mily Yorke (en quien creo encontré mi alma gemela) y uno de sus últimos posts, me quedé pensando y pensando en eso. ¿A qué personaje de película me parezco? Y es que en realidad hay varios. Pero hay uno que es el que mejor me define: Margot Tenenbaum. De hecho, tengo la teoría de que todo el mundo se parece a un personaje de esa película, especialmente de esa familia, pero bueno, no va al caso.

No soy adoptada. No estoy casada. No escribo obras de teatro. Intento escribir guiones.


La misma sensación de desolación, frustración y desgano por la vida. Una vida que nos prometió lo que nunca nos dio. Y entonces hay que escaparle de vez en cuando. Desaparecer, sin necesidad que nadie sepa qué pasó en el medio. Al fin y al cabo, "she was known for extreme secrecy". La frase que mejor me define. Nadie me conoce en su totalidad. Y no pretendo que así fuera.

De todos modos, hay varios personajes más que encuentro cercanamente parecidos. Lee de Secretary, Mirabelle de Shopgirl, Enid de Ghost World. No todas mujeres, nada más. Un Andrew de Garden State o Rob Gordon de High Fidelity o Jack de The Darjeeling Limited podrían ser también. Pero anoche me di cuenta cuánto me estaba pareciendo a otro personaje con el cual me sentía identificada, aunque no sabía que tanto.

Why do you have to point out how stupid everybody is all the time?
Ayer salí con mi novio y me di cuenta que todo el tiempo estuve 'perdida', fuera de lugar. Y lo único que pensaba era eso, 'qué estúpida es la gente'. '¿Qué hago yo acá?'. Arrastrada por mi novio y sus amigos que se reían, bromeaban, tomaban y yo miraba, deseando escapar.