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03 febrero 2014

R.I.P.

Los artistas tienen algo de especial, sobre todo los actores, no me digan que no. No sólo logran transformarse en diferentes personas sobre el escenario o, en este caso, frente a la cámara, sino que nos hacen sentir que son parte de nuestras vidas. Así, sin uno cruzarse con ellos, mucho menos cruzar palabras, se los siente presentes. Por eso, cuando nos toca una partida, nos duele. Deja un vacío. Un vacío que con el tiempo nos damos cuenta que en realidad no está vacío, valga la redundancia y mis pensamientos incoherentes, sino que está cargado de un legado de gran valor. Porque tenemos la suerte de poner una película y verlo, ahí, haciendo eso que tan bien hacía.


Se nos fue Philip Seymour Hoffman ayer. Un actor relegado a papeles secundarios durante muchos años pero que gracias a una película dirigida por Bennet Miller y enfocada en el interesante Truman Capote le valió un Oscar como protagonistas y muchos papeles importantes a partir de la fecha. Una persona inolvidable, que trabajó en todas menos una de las películas de Paul Thomas Anderson. Pensar en su filmografía no hace más que comprobar que en muchas de mis películas preferidas siempre estaba él, con su encanto haciendo algún querible personaje, o transformándose en algo más frío y perverso (no puedo dejar de pensar en Before the devils knows you are dead). Scent of a woman, Twister, Magnolia, Almost Famous, The Boat that Rocked, Along Came Polly, Capote, The Savages, entre otras, tienen en común que son películas que vi cientos de veces y nunca me cansé de hacerlo, por lo que es probable que nunca lo haga. Si hasta el año pasado me cansé de decir lo mucho que quería que se llevara otro Oscar esta vez por su descomunal actuación a la par del grande de Joaquin Phoenix en The Master.


Me cuesta pensar, no lo acepto, que se nos haya ido tan pronto. Sin duda será muy extrañado. Su ausencia ya me duele.

02 marzo 2013

El maestro

"You're safe. You're on sea".



La última película de Paul Thomas Anderson nos demuestra que el autor sigue inspirado. Sus películas son raras y magníficas, y por lo tanto no apreciadas por cualquier espectador. Con "The Master" esto vuelve a suceder, quizás con mayor intensidad.

Joaquin Phoenix es Freddy Quell, un marino, ex soldado, vagabundo, alcohólico de padre ebrio y madre internada en un psiquiátrico, obsesionado con el sexo y enamorado de una joven por la cual nunca regresó (o cuando lo hizo, ya fue demasiado tarde). Que intenta reinsertarse en la vida social pero no lo logra a causa de su comportamiento errático. La performance del actor es clave para lograr que su personaje sea tan enigmático, impredecible, e impactante. Lo acompaña un siempre brillante Philip Seymour Hoffman como Lancaster Dodd, un hombre que se considera muchas cosas (I am a writer, a doctor, a nuclear physicist and a theoretical philosopher. But above all, I am a man, a hopelessly inquisitive man, just like you) pero es sobretodo un gran hablador. Los dos son diferentes, pero a la vez, parecidos, y una vez que se conocen su relación va a ser simbiótica, no van a poder estar el uno sin el otro, se van a necesitar.

La película comienza con un plano del mar, un mar inquieto, agitado, como el propio Freddy. Y luego nos adentramos un poco en la cotidianeidad de este hombre, salvaje, y sobretodo, como lo demuestra brillantemente su plano abrazado a una mujer de arena, solo. Y es cuando uno está solo y perdido cuando es más susceptible a dejarse llevar por quien le ofrece un lugar donde pertenecer, y es acá cuando aparece Lancaster. Él promete salvarlo, curarlo. Lancaster le abre las puertas de su familia, de su casa, de su "causa". Freddy escucha, atentamente, participa, pero nunca logra introducirse del todo, duda ante quien le dice que son puras habladurías, pero, impredecible como es, ataca a quien acusa a Lancaster de no tener pruebas de provenir de vidas pasadas, como él asegura constantemente.


"Man is not an animal. We are not a part of the animal kingdom. We sit far above that crown, perched as spirits, not beasts. I have unlocked and discovered a secret to living in these bodies that we hold".

¿Quién es el maestro? ¿Es Lancaster Dodd? ¿O su mujer? Detrás de todo "gran" hombre, hay una gran mujer. Y es Peggy (una Amy Adams también brillante) quien parece controlarlo todo, de una manera tan sutil e inteligente, que no es perceptible a primera vista. Pero es ella quien maneja la situación. "Puedes hacer lo que quieras, mientras yo no me entere y mientras ninguno de mis conocidos se entere", le dice en la escena que toma el control con sus manos y decide cuándo acabar.


Mención aparte necesita la gran escena en la prisión, entre los dos actores. El modo en que el personaje de Phoenix estalla, con esa violencia para consigo mismo, es realmente perturbadora. Y del otro lado de la reja, un tranquilo Lancaster que no deja su discurso, "tu miedo al encierro proviene de otra vida" y quien asegura ser él unico a quien Freddy le cae bien, pero él no le cree, porque sabe que en el fondo no le cae bien, que lo necesita. Cada uno de sus duelos actorales son impresionantes.

Todos necesitamos un guía, alguien a quien seguir. Y todo maestro necesita su discípulo. Por eso es que Freddy y Lancaster se necesitan. No es uno sin el otro. "Somos criaturas muy distintas" dice Lancaster, pero en realidad son dos caras de la misma moneda.

"If you figure a way to live without serving a master, any master, then let the rest of us know, will you? For you'd be the first in the history of the world".

"The Master" es una gran película (bellamente filmada y bellamente musicalizada también), aunque desconcertante e incómoda por momentos. Es una reflexión sobre el lugar del hombre en el mundo, sobre la soledad y la necesidad de alguien que nos guíe. El último plano representa el futuro de Freddy Quell, ¿desesperanzador y solitario? ¿O simplemente el lugar en el que él más comodo se siente, en la naturaleza? Fue en busca de la mujer que amaba, la única que lo trató bien, pero ya era demasiado tarde y ella, que le cantaba, ya no estaba allí. "Quizás no pueda ayudársele, o quizás esté loco", dijo Peggy en algún momento. O, como lo define Clark en uno de los ejercicios, "(...) egoísta y solitario. Deberías ingresar al hospital junto con tu madre porque ahí perteneces. Porque estás enfermo, estás cansado y necesitas estar solo, lejos de la gente".

Si bien la película es larga, les dejo 20 minutos interesantísimos también que han sido eliminados.


 

21 febrero 2013

Oscars 2013: Mejor Actor de Reparto

Si esta categoría está complicada de predecir, es porque cada uno de los nominados ya tiene un Oscar en su  casa.


Christoph Waltz por "Django Unchained". Fue gracias a Tarantino que el actor ya tiene su estatuilla dorada gracias al Hans Landa de "Inglorious Basterds". La cuestión es que esta vez él no es un actor de reparto, es un injustamente nominado en esta categoría. Él es protagonista y no sólo eso, es quien le aporta muchísimo al relato, con su verborragia y su carisma. Lo cierto es que cuando, ya cerca del final, SPOILER, el personaje fallece, la película decae un poco, FIN DE SPOILER. Me gustaría que el alemán volviera a ganar.


Philip Seymour Hoffman por "The Master". Pero mi preferido de los actores nominados acá es él. Otro actor que no debería estar en esta categoría, sino en la principal. El actor de hecho estuvo largos años relegados a papeles secundarios, en los que siempre supo lucirse de tal manera, que luego le llegaría el gran protagónico con "Capote", justamente la actuación que le valió su Oscar. Actor fetiche del gran Paul Thomas Anderson, aquí hace una dupla brillante junto al gran Joaquin Phoenix.

Robert De Niro por "Silver Linings Playbook". La pequeña película de David O. Russel ha conseguido muchas nominaciones aunque en pocas se ve con probabilidades de ganar, y entre ellas está la del actor ya consagrado. Lo bueno de esta nominación no es sólo el modo en que De Niro da vida a este padre de quien se nota que hereda Pat gran parte de sus problemas psicológicos, sino que es un lindo regreso, no porque se haya ido, sino porque últimamente no venía haciendo una buena elección a la hora de trabajar.

Alan Arkin por "Argo". La película de Ben Affleck es una de las que más sorpresas puede llegar a dar este domingo. Ya dije que me parece que Ben actor está un poco deslucido en la película, pues Alan Arkin es uno de los que está muy bien.

Tommy Lee Jones por "Lincoln". Quizás la película no me terminó de convencer (es demasiado formal, muy correcta, poco interesante por lo tanto), pero tampoco las actuaciones, que como ya dije, se tornan muy teatrales.

23 octubre 2010

Películas sobre familias #8: The Savages


Protagonizada por dos gigantes actores como lo son Philip Seymour Hoffman y Laura Linney, la película escrita y dirigida por Tamara Jenkins relata ese momento de la vida en que estamos a punto de perder definitivamente a nuestros padres, pero que en esa espera, hay que hacerse cargo de ellos, cuidarlos, intercambiando roles. Y como si fuera poco con el hecho de que estos hijos son ya adultos cuarentones que evitan asumir compromisos y tan frágiles emocionalmente como cuando eran chicos, el padre resultó ser el terror de su infancia, de quien estuvieron intentando recuperarse todo este tiempo.

El padre del cual no pueden, no quieren hacerse cargo. Por lo menos no con sus propias manos. Porque el personaje de Laura Linney se empeña en meterlo en una residencia más costosa, pero espaciosa y luminosa, mientras que Philip Seymour Hoffman sabe que sólo buscan esconder la realidad y hacerla más asimilable, sobretodo para los que se quedan.

Una película simple, donde una mirada o una sonrisita pueden decir más que lo que dicen las palabras.


Jon: Dad's not the one that has a problem with the Valley View. There's nothing wrong with Dad's situation. Dad's situation is fine. He's never gonna adjust to it if we keep yanking him outta there. And, actually, this upward mobility fixation of yours, it's counterproductive and, frankly, pretty selfish. Because it's not about Dad, it's about you and your guilt. That's what these places prey upon.
Wendy: I happen to think it's nicer here.
Jon: Of course you do, because you are the consumer they want to target. You are the guilty demographic. The landscaping, the neighborhoods of care; they're not for the residents, they're for the relatives. People like you and me who don't want to admit to what's really going on here.
Wendy: Which is what, Jon?
Jon: People are dying, Wendy! Right inside that beautiful building right now, it's a fucking horror show! And all this wellness propaganda and the landscaping, it's just there to obscure the miserable fact that people die! And death is gaseous and gruesome and it's filled with shit and piss and rotten stink!