Mostrando entradas con la etiqueta taissa farmiga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta taissa farmiga. Mostrar todas las entradas

23 diciembre 2013

Lo que dejó el 2013: las películas del año


Primero y principal, porque Sofia Coppola nos trajo su quinta película. Y si bien en general parece que no convención ni al público ni a la crítica, a mí no me interesa, pues me encantó. La directora se encarga de plasmar la decadencia de los jóvenes de LA, que se creen que se llevan la vida por delante y, que más allá de su vida acomodada, siempre quieren más. Viven pisando la frontera del peligro, no aprenden de sus errores y sólo se basan en apariencias y en bienes materiales. Hay que amarla u odiarla a la hija del legendario Coppola, yo elijo amarla.


El puesto por MI película del año está bien peleado por estas dos, una la ya mencionada, y la otra, la tercer parte de una de las historias de amor más bellas que dio el cine. Esta vez, más cansados, menos soñadores, y más agridulces que nunca, Jesse y Celine se encuentra vacacionando en Grecia, con sus dos hijas mellizas y miles de cosas que no se dijeron en este tiempo y parecen salir a flote todas en ese cuarto de hotel. La fantasía se volvíó una imperfecta realidad.

Hubo otras películas del año para quien les escribe, pero ya las pueden chequear acá, y próximamente, con algún aditivo (incluyendo lo peor también) en El Espectador.

12 octubre 2013

Tiempo de brujas

Soy poco seguidora de series. No es que no me llamen la atención, pero soy poco constante entonces muchas veces ni empiezo a verlas directamente. Pero hay unas pocas que sigo, y son sobre todo aquellas con temáticas que me resultan muy atractivas. Y American Horror Story es una de ellas. Su primer temporada, que empezaba de manera morbosa, presentó a personajes inolvidables y con actores tremendos, más allá de su happy ending, me gustó bastante. La segunda me atrajo bastante más desde un primer instante, pero fue porque sucedía en un manicomio. Y me encantan las historias que suceden dentro de ellos. Me gustan porque garantizan un desfile de personajes interesantes, aunque en este caso, los más interesantes no eran los encerrados allí: resaltaría a Jessica Lange que empieza como una monja malvada que termina redimiéndose, o el personaje de Zachary Quinto, que en un segundo, una mirada y te cambia la percepción ciento ochenta grados sobre él.


Y ahora se trata de brujas. A las actrices que ya quisimos tanto desde la primer temporada o no, Jessica Lange, Lily Rabe, Sarah Paulson, Taissa Farmiga, se le suma la gran Kathy Bates, haciendo de una especie de Elizabeth Bathory, que quiere mantenerse joven eternamente sin importar a causa de qué. En un solo capítulo, American Horror Story: Coven nos presentó todo un mundo interesantísimo, que tiene a la mujer como protagonista. Mujeres que no se dejan pisotear, que van a por lo que desean, pero que tampoco pueden evitar en un momento de debilidad llorar a escondidas, sola y desnuda, frágil ante nadie. Y debo decir que si con Emma Roberts me venía encariñando tras varias películas en las que aparece divina, esta temporada puede llegar a ser la consagración de mi amor por ella.

Me tienen colmada de las mejores expectativas. Porque si esto ya fue fascinante, con una serie que nos acostumbra a sorprendernos todo el tiempo no me quedan dudas de que no seré decepcionada.

08 octubre 2013

Las chicas de Spring Breakers vs. las de The Bling Ring

Las dos pandillas tienen en común muchas cosas, entre otras, son un reflejo de una sociedad corrompida, en el que la mujer no es una víctima más que de ella misma y de sus obsesiones.


En "Spring Breakers", película de Harmony Korine, las chicas usan bikinis, colores fosforescentes y se la pasan bebiendo y fumando y son rescatadas por un rapero (James Franco) que les va a dar un estilo de vida que a simple vista todas querían pero sólo unas pocas van a saber realmente manejarlo. Llena de homenajes al pop noventoso de Britney Spears, "Spring Breakers" es así como se la ve, trash, sexy, excesiva.


En la última película de Sofia Coppola, "The Bling Ring", que acá se estrena a fin de mes, la cosa está cargada de lujo. Ellas también son delicuentes pero cuyo objetivo principal es acceder al estilo de vida del que ellas quieren ser parte, y es el de las celebrities de Hollywood. Por eso, una vez que descubren lo sencillo que es, van a meterse varias veces a la casa de Paris Hilton, porque el tema no es sólo robarse algo de un armario inmenso en el que cualquier prenda u objeto puede pasar desapercibido, sino sentirse como se deben sentir ellos, así de fabulosos, con las carteras Chanel o los zapatos Louboutin. Sofia Coppola muestra una sociedad actual, obsesionada por saber qué hacen y qué dejan de hacer las celebridades, y para quienes lo importante es lo de afuera, la imagen que uno muestra, lo glamorosos que pueden ser por tener tantas cosas bonitas.


A simple vista, "The Bling Ring", que de las películas de las directoras a la que más rememora es a "Marie Antoinette", es superficial, pero no confundamos, así son los personajes protagonistas. Chicas que cuando son apresadas sólo quieren saber qué dijo Lindsay Lohan de ellas. Gente que proviene de familias que las ignoran o les prestan mucha atención (como bien dice Jesse en algún momento de "Before Sunrise": Everybody's parents fucked them up. Rich kids parents gave them too much. Poor kids, not enough. You know, too much attention, not enough attention.), como el personaje que interpreta la siempre genial Leslie Mann, que le da así como si fuera el café con leche de cada mañana, las anfetaminas a sus hijas, una de ellas la talentosa Emma Watson, que ya no se encuentra apegada a su Hermione, sino que resalta en personajes distintos cada vez.


Dos películas muy recomendables por quien les escribe, sólo apta para ojos que saben ver más allá del envase, y aceptar un tipo de sociedad que nos rodea, sí son dos perspectivas pesimistas capaz, pero necesarias.