Si bien hay perfumes y todo tipo de productos de belleza, le tenía ganas a un esmalte. Pregunté el precio, por curiosidad. La verdad, no son muy accesibles. Pero insisto y repito: no puedo conmigo misma. Miré algunos y elegí éste: el Orange Fizz. Si bien data del 2009, es un color muy acorde para esta temporada.
Y así de ansiosa, ya estoy estrenando. ¿Les gusta?
Espero sea la primera adquisición, de muchas. Pero la verdad, no sé cuánto me va a permitir el sueldo. Sobretodo si me quiero ir a London después.
