Mostrando entradas con la etiqueta before sunrise. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta before sunrise. Mostrar todas las entradas

21 agosto 2013

Un pasado real


Cómo el tiempo se me escurre como agua entre mis manos. Me es raro pensar en eso, pero así lo siento. Ya no tengo noción del tiempo, cuánto pasa, cuánto pasó. Tres años se me sienten como uno,y diez años como veinte.

Recuerdo ciertos hechos de mi vida y me resultan tan lejanos, casi como si le pertenecieran a otra persona, a otra yo, quizás de otra vida. Un personaje ficticio, ni más ni menos que el gran y sabio Hannibal Lecter, dijo, "las cicatrices están para recordarnos que el pasado fue real". Y no podría coincidir más. Algunas no se borran, están siempre ahí, y aunque muchas veces sienta que no me pertenecen, que ya no, son mías, no puedo erradicarlas.

18 junio 2013

El amor según pasan los años

Ellos tenían veintitantos cuando se ven por primera vez en un tren y se enamoran a primera vista. Sí, desde la primer mirada se percibe. Y la conversación posterior sólo comprueba esa conexión, esa electricidad, ese lazo invisible que sintieron al cruzarse uno enfrente del otro. Se bajan del tren y durante unas horas viven un amor más grande que el que muchos podrían llegar a tener algún día.

Se besan por primera vez una romántica tarde con la puesta de sol y con la vista de Viena. Hablan de la vida, del amor, de sus relaciones, de sus sueños, de sus pensamientos. En una misma noche pasan por todas las etapas, incluso por su primera discusión. Pero se mienten a ellos mismos diciendo que deben ser adultos y racionales, y por eso aceptan que no podía durar más que aquellas horas todo esto que les pasaba. Que después cada uno debía volver a su vida, uno en Estados Unidos, ella en París. Tienen miedo a decir lo que sienten, que en realidad la conexión es tan fuerte que bien podrían adaptarse a las distancias, ella incluso viajaría hasta allá, no importa cuánto tema viajar en avión.

Pero recién en los últimos minutos que tienen juntos se dan cuenta que eso no podía terminar así, era demasiado cruel. Y prometen volver a verse. En un año, no, mejor en seis meses, no importa el frío que haga durante esa época, y que sin duda la estación que siempre elija acompañarlos sea el verano.

Se van, cada uno por su lado. Ninguno puede dejar de pensar en todo aquello que vivió, fueron sólo horas que alimentarían años de pensamientos y recuerdos. Y es que no se volvieron a ver. Ella escribió una canción, quizás para llevarlo siempre con ella. Él, un libro. No sólo para no olvidarla, sino para encontrarla. Y es por eso que nueve años después se vuelven a encontrar. Podría haber sido antes, ¿no es cruel el destino?

No, no es lo suficientemente cruel. Porque afuera el mundo es un desastre pero hoy ellos dos se encontraron y se permiten por un rato recordar una noche que nunca pudieron olvidar, ponerse un poco al tanto, y terminar confesando sus miedos y frustraciones. Él no la quiere dejar. No puede entender  por qué fueron tan idiotas de no intercambiar teléfonos. Cómo quisieron jugar a ser adultos y en realidad fueron estúpidos. Todo podría haber sido diferente. Hoy se miran y es casi como si el tiempo no hubiese pasado, como si aquello que vivieron hubiese sido hacía sólo unos meses. Hace nueve años paseaban de la mano, abrazándose y besándose. Ahora se miran simulando ser grandes amigos.

¿Ya es tarde? Sí, él está casado, tiene un hijo, pero no puede lidiar más con esa vida, con ese matrimonio, con ese hogar. Ella hace algo, se mueve, no se queda sólo en la queja. Pero por dentro está rota. Sufrió demasiadas desilusiones que ya no se permite ilusionarse en el amor, es un rincón de su cuerpo que tiene entumecido.

Él no se disuelve cuando ella lo abraza. Permanece ahí, quieto, sin saber cómo reaccionar, con su mirada brillante, como si no pudiera creer que sí, que ella está ahí, frente suyo, tan linda como hacía nueve años. Se va a ir el avión, no importa, él quiere que se vaya. Quizás el tren no pasa una sola vez en la vida.


Mañana temprano veré la continuación de esta hermosa historia de amor que me acompañó durante tanto tiempo. El 27 de junio la estrenan, y ese mismo día volveré a sala. Jesse y Celine son parte de mi vida.

22 febrero 2013

Un amor hecho trilogía

Richard Linklater, Ethan Hawke y Julie Delpy. Esos tres nombres son los culpables de todo.


"¿Puede el amor más grande de tu vida durar sólo una noche?" preguntaba el póster de Before Sunrise. Por suerte ellos nos muestran que no. Que los años pasan pero uno no olvida. Y que la chispa siempre está, esperando a que el otro llegue y avive las llamas. Lo han hecho de manera sutil. Ellos no nos dijeron nunca que al final de Before Sunset, Jesse perdía el avión. Pero lo imaginamos así. Porque así como uno quisiera prolongar los últimos minutos de ese hermoso film, Jesse alarga la despedida que no llega.

Pero si bien podemos llenar nosotros la parte de la historia que no nos cuentan, y ya dije lo mucho que me gusta en general hacerlo, ellos sabían que nosotros queríamos más. Y esta vez se fueron a Grecia. Y ahora nos traen la tercer parte de la saga más romántica (y su encanto radica probablemente en lo realista y cercana que la sentimos), Before Midnight. Lamentablemente a nosotros nos toca esperar bastante hasta que podamos disfrutarla en pantalla grande. Pero hagámonos ilusiones, alimentemos expectativas y sigamos idealizando el amor, porque desde que se estrenó en Sundance sólo ha recibido comentarios positivos. Yo estoy segura de que me van a hacer suspirar y emocionarme de nuevo.

Sí, es mi película más esperada de este año.

04 septiembre 2011

Top 10 Movies

Es dificilísimo elegir sólo diez películas. Mucho más incluso ponerlas en un orden específico. Hay películas para cada momento, del día o de nuestras vidas. Pero aquí haré un intento. No será el único. Intentaré cada tanto, al menos una vez por año, rehacerlo, para ver qué ha cambiado y qué se mantiene intacto. Y aclaro que salvo el primer puesto, el orden del resto de las películas es prácticamente arbitrario. También, que sólo puse una película de Wes Anderson para no inundarlos de lo mismo, pero probablemente aparecerían varias. Entiendan por favor lo difícil de seleccionar qué poner en esta lista.

10. Purple Rose of Cairo. Mi película preferida de Woody Allen simboliza el amor que uno puede sentir por el séptimo arte. Es mágica, pero a la vez, el desenlace nos muestra cómo es la vida en realidad.



9. Girl, Interrupted. Angelina Jolie y Winona Ryder es para mí una de las duplas más hermosas del cine. Si a esto le sumamos un 'manicomio', tenemos adicción asegurada. Como si fuera poco, verse reflejada siempre es algo que en el cine me encanta, por más que no sea el reflejo de lo que más me guste de mí.



8. Bram Stoker's Dracula. La versión que Francis Ford Coppola tiene todo lo que esperaba. Romántica, seductora, oscura... desearía que alguien me amara del modo en que Drácula ama a Mina.



7. Eternal Sunshine of the Spotless Mind. Una hermosa historia de amor, de un amor que no podemos evitar, que nada ni nadie puede borrar.



6. Marie Antoinette. No será la mejor película de Sofia Coppola, pero es la que más me gusta. Esa María Antonieta inocente, enamorada, que se tira sobre la cama suspirando por su amor secreto, se entretiene con la ropa y los peinados, y come cupcakes y bebe champagne mientras juega a las cartas. Glamour y rock.



5. Before Sunrise/Before Sunset. Simplemente la historia de amor que sueño con vivir.



4. High Fidelity. El amor y la música, ¿qué mejor combinación? Rob Gordon es el altér ego de muchos melómanos.



3. Garden State. Esta película me encanta por todo lo que abarca en una historia tan pequeña: el regreso a casa, los lazos familiares que a veces aprietan tanto, la amistad y el amor que aparece y lo cambia todo.



2. Velvet Goldmine. Sé que no la he mencionado nunca en mi blog pero siempre pienso en qué escribir sobre ella. Es que a veces, las palabras sobran.



1. The Royal Tenenbaums. La película que marca mi vida. Ya expliqué mil veces cómo y por qué. Simplemente lo es todo.

26 enero 2011

Mis tres historias de amor preferidas del cine (sin orden): Jesse & Celine



Aquí no voy a hablar de una película, sino de dos. Porque la segunda no es ni más ni menos que su tan esperada secuela.

Jesse y Celine representan la historia de amor que sueño con vivir. Son dos extraños en un tren a través de Europa que tras descubrir que pueden sentarse a conversar muy amenamente, se bajan juntos y deciden pasar el resto de la tarde y la noche juntos, sabiendo que al amanecer volverían a separarse. Pero es tanto lo que descubren en esas pocas horas, sobre ellos mismos y sobre el otro, que se enamoran perdidamente y cinco minutos antes de separarse cambian de opinión: hay que volverse a ver, y no esperar un año, seis meses y si se pudiera menos hubiese sido menos.

La primer película termina así, con una promesa y con los planos de cada lugar que visitaron entre esas horas.


Pero su secuela, que nos llega diez años después y que además se sucede diez años después, nos cuenta que ese reencuentro nunca se sucedió. No obstante nunca se olvidaron. Jesse lo demostró escribiendo una novela entera sobre lo que sucedió sólo esa noche. Y en una de sus presentaciones aparece ella. Y deciden pasar juntos los últimos momentos que quedan hasta que Jesse deba tomar esa tarde el avión para regresar a EE.UU.

A diferencia de la primera, la segunda se sucede casi en tiempo real. Se ponen al corriente, recuerdan juntos todo lo que sucedió hace diez años y se dan cuenta que no sólo se olvidaron, sino que aquella noche estuvo presente siempre.

Pero cuando ya falta menos para la partida de Jesse, que quiere alargar en todo momento, y están dirigiéndose hacia donde vive Celine, ella estalla en medio de una crisis nerviosa que la muestra tal cual es.



El reloj sigue corriendo pero Jesse decide pasar a tomar algo a lo de Celine. Pagaría porque alguien me mirara con los ojos que él la mira a ella todo el tiempo. Ella le canta un vals. También inspirado en esa inolvidable noche.

Después ponen a Nina Simone. Jesse canta y la imita en sus movimientos. Y de repente, se da cuenta y le dice, con el mismo ritmo, 'Vas a perder el vuelo'.

'Lo sé', le contesta Jesse observándola embelezado. Sonríen y termina la película. Y nuestros corazones quedan estrujados de tanta emoción.