Es que hace unos días, un poco más de una semana quizás, vi por Isat una película que tenía pendiente desde hace tiempo, sobretodo después de que en el blog de Mily (MilY, no MilI) tanto su autora como varios de sus comentaristas la mencionaran repetidas veces.
Con lo que me encontré fue con una pequeña película musical con dos protagonistas para mí desconocidos, aunque uno me enteré es el líder de una banda llamada The Frames. No es un musical al que muchos están acostumbrados. No hay miles de extras bailando por detrás, ni escenarios ostentosos. La música, en el film, toma otro lugar.
Una historia pequeña y sencilla de amor, no sólo entre ellos, sino un gran amor por la música. Son dos almas sufridas en el amor que se encuentran, entre sueños frustrados y una esperanza que no terminan nunca de abandonar. Dos personas de las cuales nunca sabremos sus nombres. Ambos son aficionados, ninguno vive de eso; ella toca un piano que le suelen prestar en un negocio, él toca una guitarra rota en las calles de Dublín aunque su trabajo sea de 'arreglar aspiradoras'. Aún así, se deciden a grabar en un estudio, aunque les cueste el esfuercito económico.
La película está plagada de canciones muy disfrutables en cualquier momento con las voces preciosas de los dos protagonistas. Canciones que llegan a conmover y estremecer. Más que recomendable.
Girl: How come you don’t play during daytime? I see you here everyday.
Guy: During the daytime people would want to hear songs that they know, just songs that they recognize. I play these song at night or I wouldn’t make any money. People wouldn’t listen.
Girl: I listen.
Escuchá Falling Slowly, uno de los temas más lindos del film:
