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28 febrero 2014

Oscars 2014: Mejores guiones

Sí, es mi época del año favorita, amo la awards season, me divierte, las entregas, la red carpet, todo. Si me siguen por twitter lo recontra habrán notado (o por @visiondelcine donde anduve encargándome de varias coberturas). Y estamos a un par de días nomás de la que es considerada la más importante de todas. Las categorías son varias pero, como hace todo el mundo, jeje, voy a dedicarme sólo a las que se consideran principales.

En realidad, las categorías de Mejor Guión muchas veces suelen ser premios consuelos a directores/guionistas que se sabe que no le van a dar el premio de Director o Película, como a Quentin Tarantino o Woody Allen.

Las nominadas por Guión Original:

Blue Jasmine. Sí, a Woody Allen como guionista se lo suele reconocer, quizás por la brillantez con que escribe diálogos que nos hablan de miles de aspectos de la vida, o tal vez por las construcciones de personajes inolvidables. En este caso de una especie de Blanche Dubois que encarnó la genia de Cate Blanchett. Pocas probabilidades de que se alce con la estatuilla, y, si me preguntan a mí, Blue Jasmine no es de sus mejores últimas películas, como muchos dijeron.

American Hustle. Porque la Academia parece enamorada de David O. Russell es que da la sensación de que cada película que él haga va a tener varias de las más importantes nominaciones. A mí American Hustle me gustó y creo que el guión es más que correcto, quizás sobran algunas partes pero el film me pareció bueno aunque un poquito sobrevalorado por la crítica americana. Acá pueden leerme un poco más sobre la película.

Dallas Buyers Club. Escrita por Craig Borten y Melisa Wallack, el guión de DBC transita desde el momento en que Ron Woodroof descubre que tiene una enfermedad mortal que todavía no se la conoce demasiado y por la cual le pronostican sólo un mes más de vida. Pero en lugar de sentarse a lamentarse y arrepentirse de las cosas que no hizo, o de cómo sí las hizo, no se queda quieto y decide a todas costas vivir un poco más. En el camino, claro, aprenderá a ser mejor persona, a aceptar al otro como es y a librarse de los prejuicios. Sí, algunos clichés rondan la película que tiene todas las probabilidades de llevarse las estatuillas del rubro actoral. Me pueden leer explayándome un poco más sobre la película acá.

Her. Spike Jonze escribe y dirige esta historia que es sobre el amor, la soledad, la incomunicación, las conexiones virtuales. Es una metáfora sobre la vida que nos rodea, una película brillante que creo que será injustamente olvidada en el resto de los rubros pero que el guión será reconocido.

Nebraska. Otra de esas joyitas que la Academia seguramente no tenga muy en cuenta es la última película de Alexander Payne. Una road movie, en blanco y negro, sobre un padre y un hijo, personas que se quedaron en el pasado y deseos que parecen imposibles. Nebraska es muchas cosas. Si quieren acá les dejo mi crítica sobre la peli.

En cuanto a guión adaptado, creo que la categoría está más difícil de predecir.

Before midnight. Mi corazón se inclina por esta película, sobre la cual ya hablé (escribí) demasiado por estos pagos. Porque el trío Linklater-Hawke-Delpy hizo un gran cierre de trilogía y además su guión tuve varios reconocimientos y yo tengo esperanza de que tengan el más importante, al menos según la industria hollywoodense.

Captain Phillips y Philomena les veo pocas probabilidades, pero son dos películas que recomendaría, bien distintas, claro.

12 years a slave. El guión de esta película me parece lo más soso que hay en estas nominaciones. Realmente no voy a entender que esta película se lleve al menos alguna estatuilla pero a la vez, estoy acostumbrada a que cosas así me sucedan con los Oscars.

The wolf of Wall Street. Quiero a Martin Scorsese pero lo cierto es que su última película me pareció un conjunto de repeticiones y de escenas intentando una ser más excesiva que la anterior pero que a la larga durante tres horas de película no me dejó nada, y por lo visto a su protagonista tampoco, ya que no tiene arco dramático. Entiendo lo que quiso reflejar pero sigo sintiendo que no eran necesaria tres horas. Aún así, podría alzarse con la estatuilla, lo veo probable.

Lo que me resulta curioso es que Gravity no haya sido nominada por su guión.

23 diciembre 2013

Lo que dejó el 2013: las películas del año


Primero y principal, porque Sofia Coppola nos trajo su quinta película. Y si bien en general parece que no convención ni al público ni a la crítica, a mí no me interesa, pues me encantó. La directora se encarga de plasmar la decadencia de los jóvenes de LA, que se creen que se llevan la vida por delante y, que más allá de su vida acomodada, siempre quieren más. Viven pisando la frontera del peligro, no aprenden de sus errores y sólo se basan en apariencias y en bienes materiales. Hay que amarla u odiarla a la hija del legendario Coppola, yo elijo amarla.


El puesto por MI película del año está bien peleado por estas dos, una la ya mencionada, y la otra, la tercer parte de una de las historias de amor más bellas que dio el cine. Esta vez, más cansados, menos soñadores, y más agridulces que nunca, Jesse y Celine se encuentra vacacionando en Grecia, con sus dos hijas mellizas y miles de cosas que no se dijeron en este tiempo y parecen salir a flote todas en ese cuarto de hotel. La fantasía se volvíó una imperfecta realidad.

Hubo otras películas del año para quien les escribe, pero ya las pueden chequear acá, y próximamente, con algún aditivo (incluyendo lo peor también) en El Espectador.

21 agosto 2013

Un pasado real


Cómo el tiempo se me escurre como agua entre mis manos. Me es raro pensar en eso, pero así lo siento. Ya no tengo noción del tiempo, cuánto pasa, cuánto pasó. Tres años se me sienten como uno,y diez años como veinte.

Recuerdo ciertos hechos de mi vida y me resultan tan lejanos, casi como si le pertenecieran a otra persona, a otra yo, quizás de otra vida. Un personaje ficticio, ni más ni menos que el gran y sabio Hannibal Lecter, dijo, "las cicatrices están para recordarnos que el pasado fue real". Y no podría coincidir más. Algunas no se borran, están siempre ahí, y aunque muchas veces sienta que no me pertenecen, que ya no, son mías, no puedo erradicarlas.

28 junio 2013

Realidad vs. fantasía

Siempre fui fantasiosa. No quiere decir que no haya aprendido a separar la realidad de la fantasía. Lamentablemente, las diferencio muy bien. Pero nunca dejé de armarme historias en mi cabeza que lejos estaban de algo que alguna vez podría llegar a suceder. Era común en mí irme a la cama, cerrar los ojos, y "escribir" una historia, en general, siempre la misma, que continuaba noche a noche. A veces, las volcaba al papel, pero otras tantas mi mente iba tan a prisa contándola que la mano no daba a basto, y decidía simplemente dedicarme a disfrutarla. Así como era, irreal.


(Acá es cuando empiezo a divagar sobre Before Midnight y recomiendo no leer si no la vieron)
Celine y Jesse también se alimentaron de una fantasía. Ojo, la de ellos tenía un poco más de razón de ser que las mías. Celine le dice a Jesse en París que idealizó aquella noche. Pero no es la única vez que lo hace él, porque años después, sobre su reencuentro en París, volcado esta vez en un nuevo libro, también vuelve a relatarlo de un modo en que no se percibe real, sino producto de quien siente que su fantasía se ha hecho una realidad. Pero como me cansé de decir, ninguna fantasía es real, para convertirse en real se pierde la fantasía, y pasa a ser real. ¿Y cómo es esa realidad? Imperfecta. Porque la perfección no existe, no importa cuánto aspiremos a encontrarla, nunca vamos a hacerlo.

Que Jesse y Celine se aman no hay dudas. No importa cuánto se hieran con palabras. "¿Crees que arruiné tu vida?" le pregunta ella, y él le asegura que no, en un momento de una discusión de varios y largos minutos en un hotel donde deberían estar pasando una hermosa noche romántica a solas. Pero en otro momento, más adelante, le dice una de las líneas a mí parecer más simples y fuertes de toda la película: "Me encanta tu forma de cantar. Arruiné toda mi vida por tu forma de cantar". Lo que pasa es que ambos esperaban otra cosa. Los cuentos de hadas que les leen a sus hijas, en los que siempre se termina con un casamiento también parecen haberlos afectado a ellos. Pero Jesse está un paso adelante. Él idealizó las primeras noches junto a Celine, pero hoy es quien entiende que esto no puede ser de otro modo. "No es perfecta, pero esta vida es real" le dice a una Celine casi en lágrimas, aquella feminista y activista que se cree un Quijote de la Mancha ("Estoy cansada de luchar contra molinos de viento", dice casi al comienzo de la película"). Por eso, la pareja que conforman Jesse y Celine se parece tanto a alguna relación que hayamos tenido, o que vayamos a tener, o que tienen nuestros hermanos, o amigos, o padres. Porque se la percibe real, honesta, con todo lo que conforma el llevar adelante una relación y una familia. Porque creer que sólo con amarse es suficiente es mentirse y no afrontar los problemas verdaderos. Por suerte, más allá de ser la más agria de las tres entregas, es también la más necesaria.

"Así es. Así es como la gente comienza a separarse". Que se escuche eso casi al comienzo de la película es un indicio triste, así como el hecho de que la película se suceda en Grecia no es azaroso. Pero afortunadamente para nosotros y para los seguidores y enamorados de esta parejita, el final es optimista. Sin ser explícito, digno de un buen final de Linklater, y con una posibilidad latente de que regresen en nueve años, se despiden con el "Bueno, debe ser una tremenda noche la que vamos a pasar" de Celine, antes de la medianoche.

Still there. Still there. Still there. Gone.

Me conocen si me leen y saben que suelo obsesionarme con ciertas películas. Creo que Before Midnight tendrá el record de película vistas mayor cantidad de veces en el cine por mí, ya que se estrenó ayer y cuento con mucha ventaja (ya la vi tres).

20 junio 2013

Necesaria

Sí, esta tercer entrega es necesaria. Porque así como Celine le repite a Jesse tras reencontrarse con él nueve años después, idealizó esa noche. Tenía que pasar. Tenían que demostrarnos que esa historia de amor que tanto nos había cautivado no era más que una fantasía y que al concretarse todo pasaría a ser real, y por lo tanto, imperfecto.

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Así, honesta, directa, agridulce, es Before Midnight. Una historia de amor entre dos seres imperfectos que se enamoraron pero que hoy tienen que vivir con todo lo que conlleva ser una pareja. Es distinta a las dos entregas anteriores, pero igual de excelente.

En una semana, mi reseña para El Espectador Avezado.

UPDATE: Ya pueden encontrar el link a la reseña, haciendo clic ahí mismo (es la segunda).

18 junio 2013

El amor según pasan los años

Ellos tenían veintitantos cuando se ven por primera vez en un tren y se enamoran a primera vista. Sí, desde la primer mirada se percibe. Y la conversación posterior sólo comprueba esa conexión, esa electricidad, ese lazo invisible que sintieron al cruzarse uno enfrente del otro. Se bajan del tren y durante unas horas viven un amor más grande que el que muchos podrían llegar a tener algún día.

Se besan por primera vez una romántica tarde con la puesta de sol y con la vista de Viena. Hablan de la vida, del amor, de sus relaciones, de sus sueños, de sus pensamientos. En una misma noche pasan por todas las etapas, incluso por su primera discusión. Pero se mienten a ellos mismos diciendo que deben ser adultos y racionales, y por eso aceptan que no podía durar más que aquellas horas todo esto que les pasaba. Que después cada uno debía volver a su vida, uno en Estados Unidos, ella en París. Tienen miedo a decir lo que sienten, que en realidad la conexión es tan fuerte que bien podrían adaptarse a las distancias, ella incluso viajaría hasta allá, no importa cuánto tema viajar en avión.

Pero recién en los últimos minutos que tienen juntos se dan cuenta que eso no podía terminar así, era demasiado cruel. Y prometen volver a verse. En un año, no, mejor en seis meses, no importa el frío que haga durante esa época, y que sin duda la estación que siempre elija acompañarlos sea el verano.

Se van, cada uno por su lado. Ninguno puede dejar de pensar en todo aquello que vivió, fueron sólo horas que alimentarían años de pensamientos y recuerdos. Y es que no se volvieron a ver. Ella escribió una canción, quizás para llevarlo siempre con ella. Él, un libro. No sólo para no olvidarla, sino para encontrarla. Y es por eso que nueve años después se vuelven a encontrar. Podría haber sido antes, ¿no es cruel el destino?

No, no es lo suficientemente cruel. Porque afuera el mundo es un desastre pero hoy ellos dos se encontraron y se permiten por un rato recordar una noche que nunca pudieron olvidar, ponerse un poco al tanto, y terminar confesando sus miedos y frustraciones. Él no la quiere dejar. No puede entender  por qué fueron tan idiotas de no intercambiar teléfonos. Cómo quisieron jugar a ser adultos y en realidad fueron estúpidos. Todo podría haber sido diferente. Hoy se miran y es casi como si el tiempo no hubiese pasado, como si aquello que vivieron hubiese sido hacía sólo unos meses. Hace nueve años paseaban de la mano, abrazándose y besándose. Ahora se miran simulando ser grandes amigos.

¿Ya es tarde? Sí, él está casado, tiene un hijo, pero no puede lidiar más con esa vida, con ese matrimonio, con ese hogar. Ella hace algo, se mueve, no se queda sólo en la queja. Pero por dentro está rota. Sufrió demasiadas desilusiones que ya no se permite ilusionarse en el amor, es un rincón de su cuerpo que tiene entumecido.

Él no se disuelve cuando ella lo abraza. Permanece ahí, quieto, sin saber cómo reaccionar, con su mirada brillante, como si no pudiera creer que sí, que ella está ahí, frente suyo, tan linda como hacía nueve años. Se va a ir el avión, no importa, él quiere que se vaya. Quizás el tren no pasa una sola vez en la vida.


Mañana temprano veré la continuación de esta hermosa historia de amor que me acompañó durante tanto tiempo. El 27 de junio la estrenan, y ese mismo día volveré a sala. Jesse y Celine son parte de mi vida.

22 febrero 2013

Un amor hecho trilogía

Richard Linklater, Ethan Hawke y Julie Delpy. Esos tres nombres son los culpables de todo.


"¿Puede el amor más grande de tu vida durar sólo una noche?" preguntaba el póster de Before Sunrise. Por suerte ellos nos muestran que no. Que los años pasan pero uno no olvida. Y que la chispa siempre está, esperando a que el otro llegue y avive las llamas. Lo han hecho de manera sutil. Ellos no nos dijeron nunca que al final de Before Sunset, Jesse perdía el avión. Pero lo imaginamos así. Porque así como uno quisiera prolongar los últimos minutos de ese hermoso film, Jesse alarga la despedida que no llega.

Pero si bien podemos llenar nosotros la parte de la historia que no nos cuentan, y ya dije lo mucho que me gusta en general hacerlo, ellos sabían que nosotros queríamos más. Y esta vez se fueron a Grecia. Y ahora nos traen la tercer parte de la saga más romántica (y su encanto radica probablemente en lo realista y cercana que la sentimos), Before Midnight. Lamentablemente a nosotros nos toca esperar bastante hasta que podamos disfrutarla en pantalla grande. Pero hagámonos ilusiones, alimentemos expectativas y sigamos idealizando el amor, porque desde que se estrenó en Sundance sólo ha recibido comentarios positivos. Yo estoy segura de que me van a hacer suspirar y emocionarme de nuevo.

Sí, es mi película más esperada de este año.