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23 diciembre 2012

Lo que nos dejó el 2012

¿Balances personales? Olvídense. Creo que lo dije el año pasado, me deprimen. Me encuentro año tras año haciendo las mismas resoluciones.

También quiero destacar que últimamente ando escribiendo poco acá. No paso mucho tiempo en casa y me encuentro todo el tiempo recordando que quiero escribir sobre tal película o sobre tal otra, pero sin la posibilidad de poder sentarme frente a mi laptop, tranquila, con un café (o un jugo, un licuado o una Coca, si hace mucho calor) e inspirada.

El 2012 fue un año raro para mí. No se terminó el mundo, no conseguí novio (¿les conté lo mal que me va en tema relaciones?), no cambié de laburo, no me escapé a ningún lado y no me pasó nada terrible. Sí puedo decir que se me pasó volando.

En fin... ¿por qué sigo hablando de mí? Porque si hay algo que me sale bien, es divagar.

Volvamos al cine, a ese mundo que tanto me gusta, a mi modo de escape de una realidad tediosa...

“Kara (Hayward) is a big reader. I suggested some books that relates to her character, books like ‘Bridge to Terabithia’ and Madeleine L’Engle, but she’d already read them. There was one that she hadn’t read — ‘Over Sea, Under Stone’ by Susan Cooper. They’re all fantasy books like her character reads in the movie.”

El 2012 para mí estuvo marcado por el regreso de dos de mis cineastas preferidos. El primero ni es necesario que lo mencione después de la incontable cantidad de posts que le he dedicado, pero lo voy a nombrar de todos modos: él, Wes Anderson, y su Moonrise Kingdom. El hombre que me volvió a enamorar con una historia de puro amor, entre dos niños que se portan como adultos en un mundo en que los adultos se portan como niños. Ésa es MI película del año. Porque me hizo sonreír, me emocionó, me hizo enamorarme y suspirar.

Sparky is a devoted and playful bull terrier whose sense of curiosity is matched only by his beloved owner, Victor. Sparky enjoys chasing after balls and being the star of Victor’s homemade movies. He exudes tons of energy and enthusiasm, which even his untimely death doesn’t diminish.

El otro gran regreso para mí fue el de Tim Burton. Si bien su regreso fue doble, me olvido de su primer estreno del año y paso directamente a su última obra maestra, Frankenweenie. Porque cuando pensamos que Burton estaba cada vez menos inspirado, volvió al stop motion para regalarnos una película en la cual refleja su amor por el cine, por las mascotas y por los personajes raros y tan aterradores como queribles.


Otra de las películas que más me llegó este año, fue The perks of being a wallflower, porque si bien no logra transmitir todo lo que el libro, supo conmoverme hasta las lágrimas, hacerme sonreír y ponerme la piel de gallina.

Ruby Sparks fue la película que nos trajeron los productores de Little Miss Sunshine junto a la parejita conformada por Paul Dano y Zoe Kasan, quien además escribe. El amor ideal que no existe. Pero mágico al fin.

Como les conté varias veces, me encanta el género de terror pero no siempre veo películas que me gusten lo suficiente como para incluirlas en un "lo mejor del año", pero creo que este año puedo poner a Sinister en esta categoría, porque logra crear climas de suspenso y terror, con un Ethan Hawke al que no estamos acostumbrados y un final muy atractivo.

En Shame me enamoré de Fassbender. Pero no sólo eso. Sufrí y me ahogué con su protagonista y lloré con la versión de New York, New York que interpreta Carey Mulligan.

Seven Psychopaths fue el regreso de Martin McDonagh, quien me compró totalmente con su In Brudges. Aquí, el humor negro se multiplica y un Sam Rockwell increíble se come la película.

Tinker Tailor Soldier Spy nos trajo a un fascinante Gary Oldman y un final rarísimo pero bellísimo.

Dentro del cine argentino, si hay una película que este año logró fascinarme, fue El último Elvis. Una película de la cual o no esperaba mucho o bien no sabía que esperar, pero que me conmovió muchísimo.

Otra película nacional que me gustó y mucho es La Araña Vampiro, que después de su paso por el Bafici tuvo su estreno comercial (por lo que aproveché y la volví a ver en pantalla grande). Un film que no entra dentro de ningún género, pues abarca un poco de cada uno.

De los festivales de cine, me quedo con la historia de amor juvenil de Un Amour De Jeunesse; Electric Children, sobre una niña que cree embarazarse de una canción de rock; y Masks, un gran homenaje alemán a la película cumbre del director Dario Argento, Suspiria.

Pero no todo lo que brilla es oro (ni toda la gente errante anda perdida), y entre lo peor del año encuentro películas como The Raven (horrible lo que hacen con mi querido Edgar Allan Poe), las secuelas Taken 2 (ridícula) y The Bourne Legacy (ridícula 2, no importa cuánto banque a Jeremy Renner), Cosmopolis (aunque Cronenberg esté entre mis directores preferidos, logró aburrirme y mucho acá), Rock of Ages (un musical con más Glee que rock), Snow White and the Huntsman (¿una secuela? ¿en serio? ¿es necesario? ¿otra vez Kristen Stewart?) y The Hobbit (perdonen a quienes les haya gustado, pero me aburrí y no me provocó nada más que sueño).

29 diciembre 2011

Lo mejor y peor del 2011

En cuanto a cine, obvio. Basta de balances personales.

Voy a mencionar las películas que más me llamaron la atención. No sé si hubo mayor cantidad de mejores películas (siempre en cuanto a mi parecer) o es simplemente que aquellas que no me gustan las olvido rápidamente y no me inspiran a escribir demasiado. Resalto también que pongo películas que han sido estrenadas aquí este año, aunque no todas sean del 2011.



Mi película de este año no creo sea una sorpresa para quienes me vinieron leyendo, porque la mencioné en más de una ocasión y siempre explayándome en lo mucho que la había disfrutado, a mi manera, sufriéndola. Y es Blue Valentine. Aquella película que me llegó en el momento justo (o no) y quizás también a eso se deba todo lo que provoca en mí. Pero aún separándome de todo eso, me encuentro con un film extremadamente realista, honesto y sobretodo brillantemente actuado por esos dos jóvenes grandes actores que son Michelle Williams y Ryan Gosling. Esa estructura interesante que permite no sólo saltar de una historia a otra, sino contrastarlas fuertemente hasta llegar a un final inevitable.



Este año también pudimos ver en el cine lo último de una de mis directoras preferidas, Sofia Coppola. En Somewhere nos encontrabámos con una joven Sofía (aunque no se llame así) interpretada por una Elle Fanning estupenda, natural, hermosa y sutil, que irrumpe en la vida caótica (aunque en la película reine el ritmo lento) de su padre famoso, un gran Stephen Dorff. Una película que retrata más emociones que acciones, el cine de Sofía en su máximo esplendor.

Otra linda sorpresa la tuve cuando vi en el BAFICI pero no mucho después llegó también a los cines comerciales, Copie Conforme, con una Juliette Binoche más hermosa que nunca. La película retrata un encuentro (¿o reencuentro?) entre un hombre y una mujer al mejor estilo Before Sunrise, enmarcada en la bella Toscana italiana. Una película romántica, divertida, llena de diálogos geniales y la frescura que hace a Binoche aún más hermosa de lo que es.

Linda fue también la sorpresa de que, cuatro años después, llegaba a nuestros cines Les Chansons d'Amour, una película de Christoph Honoré, un musical romántico, protagonizado por Louis Garrell, Ludivine Sagnier y Chiara Maistroianni. Una película donde sus protagonistas cantan sus sentimientos, se enamoran, sufren, pierden, se pierden, se vuelven a enamorar y se encuentran.

También tuvimos oportunidad de ver en el cine Last Night, una película que si bien no es del todo perfecta (insisto en que hay una línea argumental ahí que no me termina de convencer) es capaz de provocarnos sensaciones, recuerdos quizás. Una película sobre las decisiones que tomamos en nuestras vidas, que a veces no son las mismas que nos dicta el corazón.

Volvió y con todo Lars Von Trier y nos trajo su hermosa Melancholia. Este hombre que se deprime y hace películas, y nos deprime también, aquí nos cuenta una historia de dos hermanas y sus dos visiones sobre el apocalipsis que se aproxima, todo con un conjunto de hermosas imágenes hermosamente musicalizada. ¿Repetí mucho la palabra hermosa? Es una de las que mejor define para mí esta película.



Dentro del cine nacional, aún me quedan varias por ver. El Estudiante por ejemplo recibió gran cantidad de críticas favorecedoras y todavía siguen dándola (y prometo que la voy a ir a ver). Vaquero fue otra bien recibida. Aballay la vi y si bien creo está bastante bien la película no llegó a maravillarme. Revolución, el Cruce de los Andes también me pareció buena. Pero yo me quedo con una película más pequeña: Medianeras. Por su modo interesante de contar una historia que no es historia hasta el final y por cómo retrata nuestra caótica y querida Buenos Aires, por esos personajes tan particulares y cercanos.

Y por último, película que no llegó a las salas pero fue una muy linda sorpresa, Submarine. Prácticamente todo lo que me gusta del cine está ahí. Personajes singulares y aniñados (sean niños o adultos), situaciones absurdas, linda música, en este caso de Alex Turner, e historias de amor y de familia que se mezclan y entremezclan, que una afecta a la otra. Imposible no encontrar la influencia de mi director preferido, Wes Anderson, en ella.



Películas malas, o que a mí no me hayan gustado, también las hubo. Creo que en mi primer puesto está La Profecía del 11-11-11. Una película de terror, horriblemente filmada, sin sustos verdaderos, con un protagonista bastante cliché (escritor de terror que ya no cree) para una película que trata sobre la religión y un final forzado que pretende tirar por la borda todo lo que se contó en los minutos anteriores de la película. Un poco como pasa en la primer Saw, del mismo director, el final llega de manera rápida para develarnos lo 'impredecible'. Bastante aburrida, se hace más larga de lo que parece.

El género de terror y suspenso me encanta, pero es donde más fácil es hacer una película mala. Carlos Sorín se introdujo en este género de lleno y estrenó El Gato Desaparece. Sólo puedo rescatar de esta películas las actuaciones de sus dos protagonistas y que, cada tanto, se generan buenos climas. Pero la historia, a simple vista interesante, no termina siendo muy fuerte y la película pasa de un falso susto a otro (que ni siquiera creo puedan llamarse sustos) hasta un final que ni bien empieza la película nos piden no contemos después de verla, muy innecesario.

Steven Soderbergh nos trajo otra película con un elenco súper estelar y una historia que habla sobre la paranoia que se genera ante la aparición de cierto virus que se propaga rápidamente. Kate Winslet, Marion Cotillard, Matt Damon, Gwyneth Paltrow y Jude Law son algunos de los actores que se pasean por la película, cada uno con su propia trama, que o nunca termina de empezar, o nunca se termina de cerrar. Personajes con los cuales no se genera empatía. Tampoco logra los climas suficientes para generar tensión entre tanta paranoia. Bastante decepcionante.

También tuvimos la oportunidad de ver a dos actores hermosos haciendo de pareja en The Tourist. Si años atrás me hubiese enterado que iban a protagonizar una película juntos, probablemente me hubiese desmayado de la emoción. Bueno, cuando lo hice me emocioné bastante. Pero lamentablemente ni Angelina Jolie ni Johnny Depp son los mismos. Ambos tienen un pasado más salvaje, que los hace más sexies también. No sé si es el paso de los años, la madurez de cada uno, o simplemente que parecen no gustarse en absoluto, pero lo cierto es que, entre otros tanto, el gran fallido de esta película es la poca química que hay entre ellos, que siempre parecen fríos y distantes, haciendo aún de esas escenas con beso romántico, algo muy sobreactuado. Hay algún gag efectivo, una linda fotografía (bueno, unas hermosas locaciones), y varias escenas de acción. Hay también personajes secundarios desaprovechados, escenas súper clicheadas, y el típico final 'impredecible'.

De Nicolas Cage, que se la pasa estrenando películas, sólo he visto recientemente Seeking Justice. Una película que parte de la premisa de la venganza para derivar en una historia con varias vueltas de tuerca, una película de acción con grupo que se parece bastante a Los Simuladores, pero bastante más malos. Más malos porque son malos, asesinos; y más malos porque mientras los simuladores hacían todo de manera cuidada y por lo tanto 'perfecta', acá cometen bastante tropezones. Por momentos parece un delirio y más que un conjunto de 'buenas escenas de acción' no le encontré.

Por último, como modo de balance, menciono mi experiencia con el final de la saga Harry Potter. La menciono porque hasta el día de hoy me siento un poco decepcionada con tal.

Y algunos grandes regresos emparentados al cine de terror. El de dos directores emblemáticos, John Carpenter y George A. Romero, y el de la saga Scream.

No deja de ser un año interesante para el cine, entre tant0 3d, ¿no?

29 diciembre 2010

Decepciones del 2010: Secuelas innecesarias

Es que es así, cuando una película funciona en la taquilla, cuanto más se pueda aprovechar esa ganancia, mejor. Por eso se la pasa generando secuelas innecesarias.



Sex & the City es un claro ejemplo de esto. Primero y principal, porque la primer película tampoco era necesaria. Pero ya que la serie había terminado con tanto éxito, ¿cómo no iban a aprovechar eso y llevarla a la pantalla grande? Si bien la primer entrega fue bastante pobre, por lo menos mantenía gran parte del espíritu de la serie. Con la segunda, pasó algo raro. Primero, cambiamos New York (The City) por Abu Dhabi (WTF?). Carrie estaba casada, obvio, y cansada, parecía, de su Mr. Big, que por primera vez era como ella tanto había esperado que fuera. La película parece un gran chiste. Es cierto que hay un intento de mostrar ese contraste entre las 'chicas de New York' y las de Oriente, esa sociedad tan machista que las obliga a estar todas cubiertas. Pero, insisto, todo es un gran chiste.


Y si en la primera, teníamos como excusa ver los vestuarios y los zapatos que usaban las protagonistas, en ésta no mucho más. Porque si antes era ostentoso, aquí casi todo es inusable/inmirable.


Otra secuela que llegó a los cines este año fue la de Iron Man. No soy fanática de todo este tipo de cine, pero la primer entrega me pareció interesante, lo juro, más allá de que esté mi amado Robert Downey Jr. Pero la segunda es rara. Rompe muchos recursos típicos de este género. Por ejemplo, aquí el superhéroe ya no se esconde tras una máscara, ahora es una celebrity. El villano es el gran Mickey Rourke (yo te voy a amar siempre, Mickey) pero le falta peso. La participación de Scarlett Johansson es bastante innecesaria, pero claro, ella es bonita, qué importa. Quien sí me gustó mucho en la película es Sam Rockwell (además de que ese look, con las gafas, me vuelve loca) porque su personaje es interesante. Favreau, que además tiene un pequeño papel en la película, nos entregó una secuela que por lo menos sirve para alimentar a los fanáticos del superhéroe; lo peor, es que leí que hasta habría una tercera.

Decepciones del 2010: Salt


En realidad no sé si es una gran, gran, gran, gran decepción porque no sé si esperaba demasiado de esta película. Aunque confieso que por momentos sí tenía la esperanza de encontrar por lo menos una buena película de acción (sobretodo tras tanta comparación con la trilogía Bourne, de la cual sólo vi dos entregas, pero en general me gustó, más allá de no ser un género que me guste).

De todos modos era obvio que iba a ir a verla al cine. Y es obvio que probablemente la vuelva a ver cuando tenga oportunidad. ¿Pero por qué? Porque está ella, Angelina Jolie. Y ella es el motivo para ver CUALQUIER COSA. Es así, si ella está, vale la pena aunque no sea más que para eso.


Y sí... la película fue muy mala. Pero no me voy a explayar, porque ya hablé sobre ella. Igual, véanla. Porque Angelina es hermosa y ella entrega todo en cada papel.