Mostrando entradas con la etiqueta emma watson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta emma watson. Mostrar todas las entradas

23 diciembre 2013

Lo que dejó el 2013: las películas del año


Primero y principal, porque Sofia Coppola nos trajo su quinta película. Y si bien en general parece que no convención ni al público ni a la crítica, a mí no me interesa, pues me encantó. La directora se encarga de plasmar la decadencia de los jóvenes de LA, que se creen que se llevan la vida por delante y, que más allá de su vida acomodada, siempre quieren más. Viven pisando la frontera del peligro, no aprenden de sus errores y sólo se basan en apariencias y en bienes materiales. Hay que amarla u odiarla a la hija del legendario Coppola, yo elijo amarla.


El puesto por MI película del año está bien peleado por estas dos, una la ya mencionada, y la otra, la tercer parte de una de las historias de amor más bellas que dio el cine. Esta vez, más cansados, menos soñadores, y más agridulces que nunca, Jesse y Celine se encuentra vacacionando en Grecia, con sus dos hijas mellizas y miles de cosas que no se dijeron en este tiempo y parecen salir a flote todas en ese cuarto de hotel. La fantasía se volvíó una imperfecta realidad.

Hubo otras películas del año para quien les escribe, pero ya las pueden chequear acá, y próximamente, con algún aditivo (incluyendo lo peor también) en El Espectador.

08 octubre 2013

Las chicas de Spring Breakers vs. las de The Bling Ring

Las dos pandillas tienen en común muchas cosas, entre otras, son un reflejo de una sociedad corrompida, en el que la mujer no es una víctima más que de ella misma y de sus obsesiones.


En "Spring Breakers", película de Harmony Korine, las chicas usan bikinis, colores fosforescentes y se la pasan bebiendo y fumando y son rescatadas por un rapero (James Franco) que les va a dar un estilo de vida que a simple vista todas querían pero sólo unas pocas van a saber realmente manejarlo. Llena de homenajes al pop noventoso de Britney Spears, "Spring Breakers" es así como se la ve, trash, sexy, excesiva.


En la última película de Sofia Coppola, "The Bling Ring", que acá se estrena a fin de mes, la cosa está cargada de lujo. Ellas también son delicuentes pero cuyo objetivo principal es acceder al estilo de vida del que ellas quieren ser parte, y es el de las celebrities de Hollywood. Por eso, una vez que descubren lo sencillo que es, van a meterse varias veces a la casa de Paris Hilton, porque el tema no es sólo robarse algo de un armario inmenso en el que cualquier prenda u objeto puede pasar desapercibido, sino sentirse como se deben sentir ellos, así de fabulosos, con las carteras Chanel o los zapatos Louboutin. Sofia Coppola muestra una sociedad actual, obsesionada por saber qué hacen y qué dejan de hacer las celebridades, y para quienes lo importante es lo de afuera, la imagen que uno muestra, lo glamorosos que pueden ser por tener tantas cosas bonitas.


A simple vista, "The Bling Ring", que de las películas de las directoras a la que más rememora es a "Marie Antoinette", es superficial, pero no confundamos, así son los personajes protagonistas. Chicas que cuando son apresadas sólo quieren saber qué dijo Lindsay Lohan de ellas. Gente que proviene de familias que las ignoran o les prestan mucha atención (como bien dice Jesse en algún momento de "Before Sunrise": Everybody's parents fucked them up. Rich kids parents gave them too much. Poor kids, not enough. You know, too much attention, not enough attention.), como el personaje que interpreta la siempre genial Leslie Mann, que le da así como si fuera el café con leche de cada mañana, las anfetaminas a sus hijas, una de ellas la talentosa Emma Watson, que ya no se encuentra apegada a su Hermione, sino que resalta en personajes distintos cada vez.


Dos películas muy recomendables por quien les escribe, sólo apta para ojos que saben ver más allá del envase, y aceptar un tipo de sociedad que nos rodea, sí son dos perspectivas pesimistas capaz, pero necesarias.

14 abril 2013

Video de "The Bling Ring"


Si no carga, lo  pueden ver acá.

Hoy miraba por vaya uno a saber qué número de vez, "The Virgin Suicides". Y es que me conocen, a mí el cine de Sofia Coppola me encanta. Es por eso que muero por ver su nueva película, que acá promete llegar recién en noviembre. En el blog nunca llegué a subir el trailer, pero pueden verlo aquí. Emma Watson promete dejar atrás su imagen de niña buena con esta película, que me tiene muy ansiosa.

28 noviembre 2012

Infinitos

Stephen Chbosky llevó a la pantalla grande su pequeño gran libro, esa historia de Charlie contada a través de cartas dirigidas a alguien que no sabemos y no necesitamos saber quién es, ese reflejo de la adolescencia como la época caótica de nuestras vidas, donde necesitamos estar acompañados de amigos, a la vez que nos vamos descubriendo, y luchamos con los fantasmas de un pasado borroso. Les dejo un link (click) con mis impresiones sobre esta película que, confieso, me hizo llorar más que lo que me hizo llorar el libro.


Aceptamos el amor que creemos merecer. Desde que leí el libro que no me puedo sacar esa frase de la cabeza. De repente, lo entiendo todo. Por qué no pude quedarme con quien me daba más de lo que yo creía que me merecía. Por qué me dejé romper el corazón por quien nunca me dio nada. Por qué vuelvo a enredarme con quien no me ofrece aquello que yo necesito. Por qué mi mamá... bueno, esas son cosas suyas. Aceptamos. El amor. Que creemos. Merecer.

18 noviembre 2012

Aceptamos el amor que creemos merecer

Así que supongo que somos quiénes somos por un montón de razones. Y quizá nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero aunque no tengamos el poder de elegir de dónde venimos, todavía podemos elegir a dónde vamos desde ahí.


El 29 de noviembre llega a nuestras salas la adaptación de este libro que acabo de terminar de leer y con el cual he quedado fascinada. Me daría mucho miedo pensar en su versión cinematográfica, pero el hecho de que esté dirigida y escrita por el autor de la novela es un buen indicio.

Les dejo el trailer:

19 julio 2011

Tengo ganas de defenestrar la última entrega de Harry Potter


Pero no lo voy a hacer. Creo. Sólo porque es el final de una saga que seguí con mucho cariño. Me vi todas las películas, me leí todos los libros, amé y odié a sus personajes, me metí un poco en ese mundo mágico. Ojo, no soy la mayor fanática ni nada por el estilo, simplemente me gustó bastante más allá de que hay películas muy buenas (la de Cuarón es sin dudas mi preferida) y otras más flojitas (léase la cuarta, de Mike Newell y la primera que dirige Yates, La Orden del Phoenix). Los libros me atraparon más que nada por la historia, por ese universo, porque la verdad, J. K. Rowling me parece una escritora un poco mediocre, aunque reconozco ha evolucionado desde su primer librito (¿notaron cómo se han ido extendiendo cada vez más sus entregas).

Y para el colmo, yo me voy al cine cuando comienzan las vacaciones de invierno. Entre eso y que la película es súper taquillera (ya habrán leído todas las noticias, y los números), era imposible que fuera de otro modo. Personalmente odio ir al cine así. Pero bueno. Hice la excepción. No quise esperar más para verla. Me banqué a mil pendejos riéndose de cosas que no eran graciosas (juro que me indignó se rieran cuando Voldemort le pregunta a Lucius '¿Cómo puedes vivir contigo mismo?' y él le contesta 'No lo sé'; esa línea me gustó mucho); aplaudieran porque sus actores preferidos se besaban (aunque algunos, léase Harry Potter y Ginny Weasley -Daniel Radcliffe y Bonie Wright- con una emoción... tono sarcástico on, por supuesto) o porque mataban a una de sus villanas (que encima era uno de mis personajes preferidos!! en manos de un personaje aburrido!!); se la pasaran TODA (¿tanta hambre tenían?) la película comiendo pochoclos o el olor a papafritas de la mina boluda que estaba sentada enfrente mío; que cada dos por tres sonara un celular; que me patearan la butaca desde atrás, etc... Esas experiencias que realmente no me interesan vivir, por eso voy siempre a cines más pequeños, horarios en los que no va nadie.

Ok, era el final de esta saga. La última película (eso si no se les ocurre después hacer no sé, la vida de los hijos de Harry Potter, o una precuela sobre Dumbledore o Snape, esas ideas que por Hollywood rondan todo el tiempo). Que encima no es la adaptación del último libro, sino de la segunda mitad de éste.

Y la verdad, es que la primera parte, me gustó muchísimo. Me pareció que se mantenía muy bien la tensión, se generaban climas, el final te ponía los pelos de punta. Sobretodo teniendo en cuenta que la primera mitad del libro me resultó un poco aburrido y repetitivo, ellos escapándose todo el tiempo.

Con esta segunda pasa al revés. Todo lo interesante estaba acá a nivel argumento. Sin embargo la película se me hizo un poco densa y no me generó emoción alguna (hubo un poco gracias a mi amado y grande Alan Rickman).


SPOILER

Voldemort muere, Harry Potter logró vencer por fin a esta persona de tanto poder, regresa a la escuela, y es como si nada. ¿No acababan de luchar por él? Una lucha que más que nada tiene buenos efectos especiales, sí, está bien hecha. Se mueren un montón de personajes queridos (aunque me molesta que en la pantalla le dieron poquísimo lugar a una historia que a mí me gustaba que era la de Remus -David Thewlis- y Tonks -Natalia Tena-) y simplemente vemos las imágenes así una tras otra como si nada. El personaje de Neville, que se suponía era un poco el héroe, está horriblemente dibujado, medio payayesco.

Y sobre el epílogo ni hablo. Ni hablo porque ya en el libro lo odié. Me pareció tan innecesario y estúpido.

Insisto, la primera estuvo mucho mejor lograda. ¿Quién no se emocionó con la muerte de Dobby?

FIN SPOILER

En fin, me pasa como casi siempre que veo una de estas películas. Al principio las odio, porque me las imaginaba diferente. Con el tiempo, algunas miraditas más, puedo quererla un poco más. Igual no la odio. Es el fin de una saga que me encanta y tampoco es tan mala la película, supongo. Quizás esperaba un final un poco más a la altura del mágico mundo de Harry Potter.

Mención especial para los grandes actores. Ralph Fiennes que ya con su voz eriza la piel y ni hablar de su imagen. Helena Bonham Carter, que se luce en la escena en la cual interpreta a Hermione haciéndose pasar por ella. Gary Oldman, que aparece sólo un poco pero en una sí muy linda escena. Maggie Smith, una de las que más se luce. Y el gran y ya mencionado por mí, Alan Rickman, de quien sí, estoy enamorada.