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04 septiembre 2015

Sueño



Anoche tuve un sueño extraño que paso a describir en cuanto me acuerdo. Como siempre pasa con los sueños, imposible recordarlos con mucha exactitud y, al menos eso hago yo cuando alguno me llama mucho la atención o me fascina, comienzo a llenar huecos con productos de mi imaginación hasta tal punto de no saber distinguir qué soñé y qué inventé.

Veía en las noticias, por twitter y luego por la televisión, que Keira Knightley y Adam Levine habían muerto. Creo, o inventé quizás, que era por la caída de un avión.

Lo primero que pensaba yo era en lo mucho que me costaba caer en que una de las actrices que más me gustan, y de quien he visto casi todas sus películas, ya no iba a estar más. Las redes sociales parecían estar más conmovidas y shockeadas por lo de Adam Levine.

Pero entonces después la gente comienza a atar cabos y se termina descubriendo que eran amantes. Sí, mis sueños son extraños. La cuestión es que mi pobre Keira además de estar muerta ahora era centro de insultos y críticas por lo que había hecho. Como siempre, la mujer es la culpable en estos casos.

Bueno, ya no sé qué parte de mi sueño fue realmente un sueño y cuál, más inconscientemente que de otro modo, fui llenando yo.

Tampoco quiero imaginarme las cosas que pensaría un psicólogo (a la terapia no me le he animado) de las cosas que sueño (¿y de las que pienso? peor).

20 enero 2015

¿Puede una canción de amor salvar tu vida?


Después del amor, llega la obsesión. Y así como hace poco me declaraba obsesionada con Lana del Rey hasta el punto de no poder dejar de escucharla en ningún momento, ahora di rienda suelta a otra obsesión mía, siempre sanitas. Ya conté que me gustó mucho la película Begin Again hasta el punto de formar parte de mis diez películas favoritas del año que nos dejó. Bueno, una de las peores o mejores cosas que pude hacer en mi vida es incluir el soundtrack de ese film en la playlist de mi ipod. Pero lo más reciente es mejor.

Si bien ya había escuchado el tema Lost Stars incontable cantidad de veces, armé en mi iPod una lista con sólo dos canciones. Mejor dicho: una sola canción, dos versiones. Y sí, Lost Stars es esa canción.


Y saber que fue nominada al Oscar y que el 22 de febrero va a ser interpretada en vivo sólo me emociona más. Sí, soy la tonta que se emociona así, con películas, con música. Porque cuando digo que pongo Lost Stars en continuado no es que lo hago pero en algún momento dejo de prestarle atención, como para quedar de fondo. No, cada una de las cientos de veces que la he escuchado, me quedo prestándole atención a la letra, cantándola para mis adentros o, si estoy sola como sucede más seguido ahora en mi lugar de trabajo por las vacaciones, en voz un poco más alta. Y me emociono. Es así.



Ahora, ¿qué versión me gusta más? Difícil. Ambas me fascinan, como les dije, intercalo entre una y otra. Y depende de mi día, de mi momento, me gusta más una u otra. Aunque creo que me corro un poquitito más para el lado de la de Keira.

Lo cierto es que esta es la canción que más me ha acompañado en los últimos meses, que más conoce mis recorridos en colectivos o en cafeterías por la tarde, o cada rincón de la oficina en que trabajo.

27 diciembre 2014

Mi top 10 de las películas del año

Lista confeccionada para Visión del Cine pero aquí expreso el por qué de cada una de mis elecciones.


1. The Grand Budapest Hotel. Porque que Wes Anderson llegue al cine siempre es razón para festejar pero además su última película es una oda al cine, llena de amor por sus peculiares personajes y con un elenco enorme que, aún en los pocos minutos que tienen algunos actores secundarios, le permite a cada uno brillar. De esas películas que causan risas y emoción, y te dejan con el corazón contento. Y no es poco.

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2. Boyhood. Porque Richard Linklater hizo algo más que filmar una película durante doce años con los mismos actores. Se dedicó a seguir a una familia, en especial al niño, con una naturalidad y honestidad, pero sobre todo mucho corazón, que parece que uno viera su propia vida reflejada, no importa cuántas cosas tengamos en común con ellos. Al fin y al cabo, expuso miles de las sensaciones universales (como la adolescencia y el no saber exactamente qué va a ser de tu vida, o el dolor del momento en que una madre ve a su hijo irse de su casa, por ejemplo).

3. Palo Alto. Porque apareció otra personita del clan Coppola demostrando que sus ganas de hacer cine vienen con conocimiento. Con cuentos de James Franco como base, Gia Coppola refleja la adolescencia como sólo alguien con una intuición tan precisa puede hacerlo, como aquel momento de caos a veces menos contenido que otros, lleno de incertidumbres y con las hormonas a flor de piel. Y con una Emma Roberts más linda que nunca.

4. Only lovers left alive. Porque los vampiros nunca fueron tan cools. Hermosos y sexy, sí, dos palabras que se asocian fácilmente al vampirismo. Pero acá Adam y Eva se aman desde hace una eternidad y aun así caminan de la mano, o se apoyan uno en el hombro del otro. Escuchan música o leen libros, mientras los humanos se destruyen o se convierten poco a poco en zombies.

5. Mommy. Porque odiamos a Xavier Dolan por tener sólo 25 años y hacer películas tan incuestionablemente interesantes. En este caso, con esta relación tan intensa entre una madre y un hijo problemático, en un formato cuadrado y con canciones pop hiper conocidas pero que uno al cantar entiende exactamente por qué suenan en cada uno de esos momentos.

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6. Begin Again. Porque además de las lindas voces de Keira Knightley y Adam Levine especialmente, la nueva película del director de “Once” es menos agridulce, más alegre aunque con su momento de melancolía y su final inevitable. “Pero somos todos estrellas perdidas tratando de iluminar la oscuridad”.

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7. Guardians of the galaxy. Porque últimamente blockbusters y películas basadas en cómics de Marvel o DC los hay por montones. Pero no todos logran no sólo contar una historia interesante, sino hacerla amena y llenarla de personajes queribles y simpáticos, y buena música marcada especialmente por la nostalgia. Porque todos somos Groot.

8. Aire Libre. Porque a veces es así, y una pareja no logra ser lo mismo que era cuando comenzaron. Y eso Anahí Berneri logró reflejarlo con mucha eficacia en esta película en la que pone a los dos bonitos de Celeste Cid y Leonardo Sbaraglia pero a discutir, a mirarse sin soportarse, a tocarse sin pasión y hasta a cantar “Provócame” de Chayanne en una versión mucho más cool.

9. Frank. Porque el sexy Michael Fassbender demuestra de nuevo ser algo más que una cara bonita, y en este caso no podía ser más literal: se pone una cabeza gigante durante el 90% de la película y aun así logra transmitir miles de emociones, casi queriéndonos hacer creer que podemos ver unos ojos tristes en los mismos que hace un rato vimos alegría al interpretar la música.

10. God help the girl. Porque vuelvo a lo mismo que ya varias películas mencionadas previamente me enseñaron: la música salva. Stuart Murdoch de Belle & Sebastien se animó a dirigir un musical con personajes ingenuos y encantadores, que en medio de sus soledades y tristezas se encuentran y comienzan a hacer música.

Me quedan muchas que no vi, no vi tanto cine argentino como me hubiese gustado por ejemplo, y muchas de las películas que más se mencionan para la época de premios acá no llegaron. Y no hace falta aclarar que es una lista muuuuuuuuuuuuuy subjetiva, ¿verdad?