Mostrando entradas con la etiqueta gia coppola. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gia coppola. Mostrar todas las entradas

27 diciembre 2014

Mi top 10 de las películas del año

Lista confeccionada para Visión del Cine pero aquí expreso el por qué de cada una de mis elecciones.


1. The Grand Budapest Hotel. Porque que Wes Anderson llegue al cine siempre es razón para festejar pero además su última película es una oda al cine, llena de amor por sus peculiares personajes y con un elenco enorme que, aún en los pocos minutos que tienen algunos actores secundarios, le permite a cada uno brillar. De esas películas que causan risas y emoción, y te dejan con el corazón contento. Y no es poco.

image
2. Boyhood. Porque Richard Linklater hizo algo más que filmar una película durante doce años con los mismos actores. Se dedicó a seguir a una familia, en especial al niño, con una naturalidad y honestidad, pero sobre todo mucho corazón, que parece que uno viera su propia vida reflejada, no importa cuántas cosas tengamos en común con ellos. Al fin y al cabo, expuso miles de las sensaciones universales (como la adolescencia y el no saber exactamente qué va a ser de tu vida, o el dolor del momento en que una madre ve a su hijo irse de su casa, por ejemplo).

3. Palo Alto. Porque apareció otra personita del clan Coppola demostrando que sus ganas de hacer cine vienen con conocimiento. Con cuentos de James Franco como base, Gia Coppola refleja la adolescencia como sólo alguien con una intuición tan precisa puede hacerlo, como aquel momento de caos a veces menos contenido que otros, lleno de incertidumbres y con las hormonas a flor de piel. Y con una Emma Roberts más linda que nunca.

4. Only lovers left alive. Porque los vampiros nunca fueron tan cools. Hermosos y sexy, sí, dos palabras que se asocian fácilmente al vampirismo. Pero acá Adam y Eva se aman desde hace una eternidad y aun así caminan de la mano, o se apoyan uno en el hombro del otro. Escuchan música o leen libros, mientras los humanos se destruyen o se convierten poco a poco en zombies.

5. Mommy. Porque odiamos a Xavier Dolan por tener sólo 25 años y hacer películas tan incuestionablemente interesantes. En este caso, con esta relación tan intensa entre una madre y un hijo problemático, en un formato cuadrado y con canciones pop hiper conocidas pero que uno al cantar entiende exactamente por qué suenan en cada uno de esos momentos.

image
6. Begin Again. Porque además de las lindas voces de Keira Knightley y Adam Levine especialmente, la nueva película del director de “Once” es menos agridulce, más alegre aunque con su momento de melancolía y su final inevitable. “Pero somos todos estrellas perdidas tratando de iluminar la oscuridad”.

image
7. Guardians of the galaxy. Porque últimamente blockbusters y películas basadas en cómics de Marvel o DC los hay por montones. Pero no todos logran no sólo contar una historia interesante, sino hacerla amena y llenarla de personajes queribles y simpáticos, y buena música marcada especialmente por la nostalgia. Porque todos somos Groot.

8. Aire Libre. Porque a veces es así, y una pareja no logra ser lo mismo que era cuando comenzaron. Y eso Anahí Berneri logró reflejarlo con mucha eficacia en esta película en la que pone a los dos bonitos de Celeste Cid y Leonardo Sbaraglia pero a discutir, a mirarse sin soportarse, a tocarse sin pasión y hasta a cantar “Provócame” de Chayanne en una versión mucho más cool.

9. Frank. Porque el sexy Michael Fassbender demuestra de nuevo ser algo más que una cara bonita, y en este caso no podía ser más literal: se pone una cabeza gigante durante el 90% de la película y aun así logra transmitir miles de emociones, casi queriéndonos hacer creer que podemos ver unos ojos tristes en los mismos que hace un rato vimos alegría al interpretar la música.

10. God help the girl. Porque vuelvo a lo mismo que ya varias películas mencionadas previamente me enseñaron: la música salva. Stuart Murdoch de Belle & Sebastien se animó a dirigir un musical con personajes ingenuos y encantadores, que en medio de sus soledades y tristezas se encuentran y comienzan a hacer música.

Me quedan muchas que no vi, no vi tanto cine argentino como me hubiese gustado por ejemplo, y muchas de las películas que más se mencionan para la época de premios acá no llegaron. Y no hace falta aclarar que es una lista muuuuuuuuuuuuuy subjetiva, ¿verdad?

11 agosto 2014

Retrato de una etapa


Si hay un momento en la vida difícil de transitar, de describir, de recordar, de retratar, de todo, es la adolescencia. En el Festival de Cine de Mar del Plata de la última edición tuve la oportunidad de ver "Teenage", un documental que no se preocupaba por entenderla, sino más bien por contar cómo fue que se originó el término, que se la empezó a reconocer como tal, porque no podía ser todo tan simple como pasar de la niñez a la adultez así como si nada, es más bien un homenaje que un análisis. "I loved being 17. I wish I could stay this age for a while. Seventeen is that perfect spot between adolescence, wish means you’re going somewhere, and adulthood, which means you’re on the downgrade". Pero si buscamos películas que retraten aquel caótico momento de nuestras vidas, cuando no nos sentimos niños pero tampoco adultos, las responsabilidades nos aterran y creemos que nos podemos llevar el mundo por delante, sin escuchar nada ni a nadie, yo siempre elegía "Dazed and confused" de Richard Linklater. Esa película siempre sentí que reflejó mejor que nunca ni nadie aquellos años, perdidos. Relaciones intrascendentes, noches eternas de hacer nada, la necesidad de diferenciarse del resto, alcohol como medio para todo.


Y de repente aparece Gia Coppola, nombre que ya conocía porque, claro, quién no conoce su apellido. Pero como yo a ciertos miembros de esa familia los admiro con devoción, es que ya sabía que ella era sobrina de Sofia Coppola, como saben, una de mis realizadoras favoritas. Bueno, además sabía que había dirigido algunos cortos, incluso subí uno hace tiempo con la música de Rooney, la banda de otro miembro de la familia que me gusta mucho, Robert Schwartzman, y que acá en la película a la cual le dedico principalmente este post está a cargo de la banda sonora de la película. También conocía el video musical que dirigió de Coconut Records, el proyecto musical del hermano de Robert, mi amadísimo Jason Schwartzman (a mí que me gusta relacionar todo, les cuento que es uno de los que ponen la voz al documental mencionado arriba). Y entonces llega su primer largometraje.


"Palo Alto" está basada en un libro de historias cortas escrito por James Franco (sí, el multifacético James Franco adicto a instagram), que además acá colabora con el guión. Como no puedo conmigo misma, antes de ver la película quise leer el libro. Por suerte existe Book Depository (el único que sufre es mi bolsillo) y por suerte los libros, en este país donde uno no puede comprarse nada en el exterior para que te llegue por correo, llegan sin problemas. Con respecto al libro me pasó que tuve sensaciones encontradas. Varias historias no me terminaban de gustar y la idea de que todas quedaran tan inconclusas, terminaran tan de repente me irritaba un poco. Pero entonces llegué a aquellos relatos que hicieron que no pudiera parar de leer y eran aquellos que tenían como protagonistas a, entre otros, Abril, Teddy y Fred. Y de manera muy inteligente es que en esos relatos está basada mayormente la película.

Gia es una directora principiante, sí, pero no sólo viene del rubro de la fotografía, sino que, como aclaré en un principio, de una familia de cine. A nivel técnico se le puede reprochar caprichos pero nada desde lo formal.

image

El guión no se enfoca en un conflicto en particular, sino en retratar esta etapa a través de algunos personajes. Un joven (Nat Wolff) que sólo parece causar problemas, que está lleno de preguntas y pocas respuestas. Otro (Jack Kilmer, sorprendiendo con su actuación) que se enamora de una chica a la que apenas le habla pero se deja arrastrar por la "más rapidita" aunque no signifique nada, que tiene problemas con el alcohol y por culpa de éstos, con la ley . Esta chica que sólo puede relacionarse con los hombres ofreciendo sexo y esperando algo más, que nunca le van a dar. Y la chica virgen, a la que le coquetea su entrenador (personaje que James Franco se reserva para sí) y cuyo affaire no hace más que ilusionarla con esas palabras de que ella es algo bueno y real, y destrozarla, porque es en esa edad en la que el amor duele más, y porque se dice a sí misma "I wasn't good. I was regular. Or worse" (cita textual del libro). "Desearía que nada me importara, pero todo me importa demasiado". Y como si fuera poco, ninguno parece tener atisbo de qué va a hacer o suceder de él en el futuro. "¿Qué querés hacer?". ¿Acaso hay pregunta más aterradora que esa? ¿Tengo que volver a citar esa película que seguramente no vio casi nadie porque apenas pasó por un festival de cine como el de Mar del Plata, sin pena ni gloria, "Everyone's goindg to die"? “Todos te dicen ‘haz algo que ames’, ‘encuentra aquello que amas’”. ¿Qué amas? “No tengo idea. En realidad no me importa. Sólo quiero que la gente deje de preguntármelo”. Las figuras adultas casi  no aparecen y si lo hacen son más bien caricaturas de sí mismos.

Para algunos quizás "Palo Alto" se quede a medio camino. Para mí, la idea es no llegar a ningún lado. Ellos no llegan a ningún lado, y probablemente no lo hagan nunca. El final es casi el mismo final que tienen todos los relatos de James Franco, algo que termina porque tiene que terminar no porque sucede algo que debería darle fin.

19 marzo 2011

De Londres con amor


Este video titulado "From London with Love" de la campaña Primavera/Verano 2011 de Orla Kiely está dirigido por Gia Coppola, sobrina de Sofia, mi directora preferida. La canción que suena es 'Can't Get Enough' de Eureka, el último álbum de Rooney, banda liderada por Robert Schwartzman.

En estos pocos minutos, se resume gran parte de mi amor por una ciudad que lamentablemente todavía nunca he tenido la suerte de pisar, pero en la cual moriré, lo sé.

Y sin duda, podemos ver en Gia mucho del talento de su tía.